NAVIDAD OTRA VEZ…

-El centurión y los que estaban con él custodiando a Jesús, al ver el terremoto y las cosas que habían sido hechas, llenos de miedo dijeron: “Verdaderamente este era Hijo de Dios”.

San Mateo 27:54

Llega la Noche Buena y todos queremos estar con nuestra familia, festejar, comer, reír, tal vez llorar, abrazar, besar,  y sentimos esa necesidad de decir que todo va a estar mejor el próximo año. Que si nosotros nos lo proponemos las cosas cambian por sí solas, que unidos hacemos la diferencia, que el amor todo lo puede, que la paz en el mundo es posible, que el hambre puede terminar y tantos buenos deseos.

Pero… ¿qué es realmente la Navidad? .

Navidad no es la fiesta de la familia, no es un tiempo de risa, alcohol, cordero, lechón, pan dulce, regalos, etc., no es un tiempo para querernos y luego olvidarnos hasta el próximo año, no es un tiempo para ponernos metas o filosofar sobre la vida.

¡Navidad es Dios llegando al hombre!

El mundo ha olvidado la verdadera razón de la Navidad … JESUCRISTO  es la única razón.

Él llegó a nosotros para salvación de nuestras almas, pero… ¿lo reconocimos?, ¿lo escuchamos?, ¿aceptamos su perdón?, ¿es parte de nuestra vida cotidiana o sólo lo recordamos cuando vemos un pesebre en algún escaparate que nos hace pensar… – ¿qué tenía que ver este niño en esta fiesta?.

Ya solamente adornamos un árbol, ponemos luces intermitentes, damos regalos y decimos … ¡Feliz Navidad y Próspero Año nuevo!

Pero quiero contarte que Dios no nos asegura prosperidad en su Palabra, no nos dice que la paz va a reinar en el mundo, tampoco que el que tiene hambre ya no la tendrá. Nos dice que con Él de nuestro lado la carga se hace más fácil de llevar y que al final del camino nos estará esperando para decirnos:  ¡bienvenido!, y que en su Reino habrá justicia, esa es su promesa.

Hay que despertar a la realidad de que Jesús se hizo carne por amor. Debemos darnos cuenta, como el centurión al pie de la cruz, de que VERDADERAMENTE es el Hijo de Dios.

Hoy no te voy a hablar del niño Jesús en brazos de la virgen María y de su tierna imagen de bondad y amor, que a muchos hace pensar si en realidad ese niñito podrá hacer algo por nosotros. Te hablo del Unigénito Hijo de Dios quien nació y murió por vos y por mi,  y  de que ya no tenés que cargar con tus culpas, que podés dejarlas a sus pies, porque por esa razón Él murió, …y dirás, pero…el festejo es el nacimiento de Jesús, pero quiero decirte  que el plan perfecto de Dios no terminó con su nacimiento, sino que siguió con su muerte expiatoria y culminó con Jesús venciendo a la muerte, porque Él está vivo, resucitó y lo veremos sentado en su Trono, porque a pesar de las circunstancias y situaciones que nos toquen vivir y de lo amargo o dulce de la vida,

¡DIOS SIGUE SENTADO EN SU TRONO Y EN GOBIERNO DE TODO!

Mi deseo para vos en estas fiestas es Jesús, el Mesías. Date la oportunidad de conocerlo y aceptarlo como tu Salvador.

¡Dios te bendiga!

Verónica Sequeiros

Imagen: buscoimagenes.com

15 Dic '13

Hay 1 Comentario.

  1. Sembrador
    8:21 pm diciembre 16, 2013

    Excelente mensaje navideño.
    Muchas gracias.
    Bendiciones, y Feliz Navidad.

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