LOS MANDAMIENTOS DE CRISTO

Lectura de los Evangelios: Marcos 14:50; 66 – 72 y Juan 21: 15 al 19.
Luego que lea con detenimiento estas tres secciones de los evangelios, pase a leer el siguiente comentario.

“LISTA DE LOS FRACASADOS”. ¿Es o se siente usted como un fracasado?
Posiblemente todos en algún tramo del camino de la vida, hemos estado, estamos o estaremos en esa lista.
El sentimiento del fracaso es muy estresante. Algunas veces ese sentimiento es solo del mundo interior, del alma, de los sentimientos personales. Otras veces está vinculado con la derrota que sufrimos ante alguna tentación: “he caído en la trampa, fui seducido”.
El sentimiento de fracaso está relacionado también con la falta de oportunidades en la vida, por no poder concretar aspiraciones o sueños planificados durante años. Hemos ideado metas y objetivos y no los vemos realizados y la vida se nos va.
Pero en un nivel cristiano y muy profundo, el sentimiento de fracaso más duro de superar es saber que le hemos FALLADO A DIOS. Que no hemos h e c h o S u Vo l u n t a d .

Entre los 12 primeros discípulos de Jesús, Pedro fue siempre el más emprendedor, daba la cara. Fue el primer reclutado por Cristo y no dudó en seguirlo. Inmediatamente respondió a su llamado: “SÍGUEME”. Obedeció el mandato del Señor y lo dejó todo y lo siguió transformándose, años más tarde, en uno de los pilares del comienzo de la iglesia. Varios eventos en la experiencia de Pedro lo colocaron en la lista de los fracasados y frustrados.
Es probable que uno de esos eventos, el que conocemos como la negación de Pedro, sea el más terrible que enfrentó. Cuando fue confrontado acerca de su amistad con Jesús, él dijo “no lo conozco”. Inmediatamente se apoderó de él u n ter r ibl e sent i d o d e f racas o y sal i e n d o a l a o scuridad derramó lágrimas de remordimiento.
Luego de la resurrección de Cristo, Pedro se encuentra con Él en Galilea.
Allí sucedió algo que encaminó la vida de Pedro en forma diferente: fue restaurado – salió del fracaso. ¿Cuántos de nosotros podríamos contar de experiencias así?
Los fracasos no superados quedan grabados en lo profundo de la conciencia. El fracasado comúnmente llega a decidir que nunca más podrá
s a l i r d e e s e pozo.
Pero de pronto, ya que somos hijos de Dios, aparece inmensa y liberadora la PRESENCIA d e Je sús .
Jesús ayudó a Pedro a enfrentar su fracaso y a salir de él. Con infinita ternura Jesús restaura a Pedro.

Notemos por último que cuando Jesús lo llama a Pedro al inicio de su compañerismo con él, le da una orden: “SÍGUEME”. Luego antes de ascender a los cielos y tras la restauración otra vez le ordena: “¡SÍGUEME!”
Él está pidiéndonos hoy a todos que le SIGAMOS y que VAYAMOS anunciando y enseñando El Evangelio de las Buenas Nuevas a todas las personas.

Pr. Lemuel J. Larrosa.

Tomado de El Heraldo de la Piebu

8 Sep '13

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