LOS MANDAMIENTOS DE CRISTO

Debe leerse Marcos 4:35 al 41, para entender bien los comentarios que siguen ahora. De las 489 veces que Jesús, en sus presentaciones públicas y privadas, da como mandatos, el ‘no temer’ es el más mencionado. El miedo es algo así como una pasión terrenal. Todos sabemos lo que es tener miedo.

En la actualidad el miedo roba el estado de paz, de seguridad y de felicidad a millones de personas en todos los continentes. El miedo, el temor, extiende su viscosa influencia desde el pasado arruinando la vida presente de muchas personas. No sólo se tiene miedo del presente, también hay personas que tienen miedo del futuro. La mayor cantidad de consultas en la actualidad referentes al futuro es por miedo: miedo al fracaso financiero – miedo al fracaso matrimonial – miedo a ser robados y otros miedos que hipotecan la paz y tranquilidad acerca del futuro. Hay personas que no pueden vivir en paz en el presente pensando lo que les aguarda en el futuro.

Para que la vida presente y futura sobre la tierra, no se transforme en un infierno, hemos de hallar una respuesta efectiva y duradera al miedo. Si leyó el relato recomendado, habrá visto cómo Jesús logró tranquilizar a sus discípulos que estaban aterrados y al borde de la desesperación.

Aquella tremenda tormenta en el Mar de Galilea es un símbolo de las tormentas que pueden agitar nuestras frágiles vidas en el presente y en el futuro. Las desgracias caen de improviso sobre nosotros. Llegan repentinamente y sin aviso. Todos sabemos algo sobre los miedos específicos que de tiempo en tiempo se instalan en nuestras vidas y en nuestras familias. Sufrimos un dolor físico y persistente y tememos quese agrave en una penosa y larga enfermedad. El miedo nos conduce a lasospecha, muchas veces infundada. Oímos un ruido en la casa yaentrada la noche y pensamos que hay un ladrón. Conozco una solaforma de afrontar estos miedos específicos: ENFRENTARLOS como hizoJesús en el Mar de Galilea. Jesús reprendió al viento.

Cuando respondamos en fe y obediencia, entonces y solo entonces llegará la calma. “¿Porqué tanto miedo? ¿Cómo es que no tienes fe?” te pregunta
Jesús. Él puede calmar cualquier tormenta, hay que confiar en Él y obedecerlo.

Lemuel J. Larrosa, Pastor en la Piebu – Montevideo

Tomado de El Heraldo de la Piebu

24 Ago '13

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