HAY QUE DESCANSAR

Marcos 6: 30-44
La vida actual es vertiginosa y en forma especial en las grandes ciudades. Hay que correr para todo…”no tengo tiempo”, es una expresión que decimos a diario o escuchamos a otros decirla.
El otro día alguien me dijo algo diferente en la forma, pero con el mismo
sentido: “No me alcanza el tiempo ni para descansar… duermo cada vez menos”. Cuando pregunté sobre cuál era su día libre, me contestó que hace años no lo tenía.
Una condición así de correr y correr sin parar, seguramente va a desembocar en problemas en alguna de las áreas de nuestras vidas. Tarde o temprano va a ocurrir un colapso emocional, mental o físico. Dios no quiso esta situación cuando nos creó a su imagen y semejanza.
Revise bien el relato que escribió Marcos acerca de la invitación de Jesús a sus discípulos que estaban cansados. Vea el verso 31 y notará que las
demandas eran muchas y no había tiempo para parar. Note luego la
invitación que les formula, “Vengan aparte y descansen un poco”.
El trabajo, claro está, es para poder tener el sustento personal y familiar y está bien trabajar; sin embargo hay que establecer límites al estilo de vida que deseamos tener. Vivimos una época de consumismo y materialismo
despiadado.
La publicidad de los productos nuevos que van sustituyendo a los que ya tenemos, es abrumadora. Para tener cosas hay que tener dinero y para tener dinero hay que conseguirlo trabajando más y eso nos aleja de la familia.
Propongo que volvamos al Plan de Dios: “Seis días trabajarás y harás toda tu obra y el séptimo día descansarás”.

Pastor Lemuel Larrosa.

7 Jul '13

Deja un comentario

*