LEY ANTIBLASFEMIA ES RECHAZADA EN BANGLADESH

La primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, ha rechazado la petición presentada por islamistas radicales, para promulgar una ley contra la blasfemia con el fin de castigar a los que mancillen el islam y a su profeta Mohamed.

Cien mil activistas pertenecientes a la organización islámica Hefazat-e-Islam, se concentraron el 6 de abril en la capital, Dhaka, para presionar al gobierno para que apruebe una nueva ley contra la blasfemia que afecte al islam, y cuya condena sea la pena de muerte.
La Sra. Hasina hizo un comunicado a la BBC: “han exigido una nueva ley, pero no tenemos previsto aprobarla. Deben saber que las leyes que ya existen son suficientes… Este país tiene una democracia secular. Así que todos los ciudadanos tienen el derecho de practicar su religión libremente y con justicia. No se puede ofender ningún sentimiento religioso. Siempre tratamos de proteger cada uno de ellos”.

La semana pasada, cuatro bloggeros fueron detenidos por, supuestamente, escribir mensajes difamatorios y anti-islámicos en sus blogs. De acuerdo con la ley existente en Bangladesh, toda persona culpable de difamar  a una religión por Internet puede ser condenado a una pena de cárcel de 10 años.

En las últimas semanas, Bangladesh se ha visto sacudida por las protestas de los partidos de la oposición.
La cuestión de los blogs se convirtió en un problema después de que un grupo de internautas activistas tomaran las calles de Dhaka en febrero, para exigir la pena de muerte de Mullah Abdul Kader, el líder de Jamaat-e-Islami (el mayor partido islámico del país). El 5 de febrero se le había condenado a cadena perpetua por cometer asesinatos en masa, violaciones, saqueos y otros crímenes contra la humanidad durante la guerra de Bangladesh contra Pakistán, en 1971.

Decenas de miles de personas protestaron en la zona de Sah-bagh en el centro de Dhaka, por un posible veredicto demasiado indulgente. Exigían que todos los criminales de guerra recibiesen el mayor castigo: la pena de muerte.
Jamaat-e-Islami, también se manifestó para exigir la inmediata liberación de sus líderes, quienes se enfrentaban a cargos por crímenes de guerra. Dos de los más importante ya han sido condenados por un tribunal especial. Otros siete están a la espera de juicio.

Los bloggeros han formado un movimiento que se ha dado a conocer como Shabbagh y han seguido liderando protestas contra los líderes islamistas que están acusados ​​de delitos de lesa humanidad, genocidio y violación.

Líderes radicales de Hefazat-e-Islam dieron discursos sobre 13 demandas durante la sexta reunión masiva que tuvieron lugar en Dhaka durante el mes de abril. Una de sus demandas era restablecer en la Constitución la siguiente afirmación: “absoluta confianza y fe en el Dios Todopoderoso”, como uno de los principios fundamentales de la política estatal. Otra fue la promulgación de una ley que contemplase la pena capital para quienes difamen a Alá, al islam o al profeta Mohamed, y cualquier campaña de desprestigio contra los musulmanes. Además, exigieron la derogación de las políticas anti-islámicas sobre las mujeres y la educación, y que se declarase obligatoria la educación islámica desde primaria hasta secundaria.

Manzoor Hasan, asesor del Instituto de Estudios del Gobierno en Bangladesh, expresó su profunda preocupación por estas demandas de los activistas islámicos.
“Las demandas de Hefazat-e-Islam son inaceptables, dada la naturaleza secular de la historia pasada de Bangladesh y el actual ambiente político… Son totalmente contrarias a las creencias y las tradiciones del pueblo bangladesí. Estas demandas están en conflicto con las leyes constitucionales. Cualquier concesión a sus exigencias sería equivalente a aprobar una política opresiva hacia las minorías”, declaró Hasan.
“Pero el rechazo de la Primera Ministra de la necesidad de una ley contra la blasfemia reforzará las tradiciones existentes y la armonía religiosa en el país”, agregó.

Detener el evangelismo
Los activistas de Hefazat-e-Islam también exigieron un alto al diálogo con los misioneros cristianos de las colinas de Chittagong y otros lugares de Bangladesh.
El reverendo Shetu Munshi, líder de las Asambleas de Dios afirmó que se permite la práctica y predicación de cualquier religión:
“Sus demandas van en contra del derecho recogido en la Constitución a prácticar cualquier religión… Si se cumplen, se derrumbará la base religiosa del país, ello nos podría llevar al odio y la confrontación como sucede en Pakistán”.

Un ultimátum
Los islamistas dieron un ultimátum de tres semanas al gobierno para cumplir con sus exigencias. Afirmaban que bloquearían todo el país el 5 de mayo.
Junayed Babu Nagari, secretario general del partido  Hefazat-e-Islam, declaró en su mitin que iban a sitiar  todo el país llevándolo a un punto muerto si no se cumplían sus demandas. “Ese día cortaremos la capital del resto del país”, amenazó.
La Comisión Internacional de Libertad Religiosa de Estados Unidos (USCIRF) eliminó de su lista de vigilancia a Bangladesh después de la victoria de la Liga Awami de Sheikh Hasina en las elecciones generales de 2008. El partido de centro-izquierda promueve políticas seculares y a favor de los derechos de las minorías. Su anuncio de llevar a cabo reformas para la libertad religiosa fue otro motivo para que fuese sacado de dicha la lista.
Según el censo de 2001, Bangladesh tiene una población de 154 millones de habitantes, el 90% son musulmanes sunitas, el 9% son hindúes y el 1% restante es principalmente cristiano y budista.

Fuente: Puertas Abiertas

2 Jun '13

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