SALUD PÚBLICA OBLIGA AL CÍRCULO CATÓLICO A GARANTIZAR ABORTOS

El Círculo Católico y el Hospital Evangélico, que harán objeción de ideario para no realizar abortos, deberán presentar una propuesta concreta que garantice la prestación del servicio en otro centro. La Junasa advirtió sanciones si no lo hacen.

El mensaje está más que nada dirigido a la mutualista Círculo Católico, que si bien anunció que presentará la objeción de ideario (al igual que el Hospital Evangélico), afirmó que no tercerizará el servicio.

Las autoridades del Círculo aseguraron que no quieren pagar a otra institución para hacer abortos y que a las usuarias que quieran interrumpir un embarazo las dejarán “libres” para que cambien de mutualista.

Pero aunque esta sea una opción posible, no es suficiente para la Junta Nacional de Salud (Junasa).

Luis Gallo, presidente de ese organismo, dijo a El País que si estas dos instituciones “no demuestran que el servicio de interrupción del embarazo lo va a brindar determinado centro de salud, se van a aplicar las sanciones económicas correspondientes. No hay vuelta. Vamos a ser contundentes”.

A pedido expreso de la Junasa, el Departamento Jurídico del Ministerio de Salud Pública (MSP) entregó ayer un informe sobre cuáles son los alcances de la objeción de ideario.

Y si bien las mutualistas que lo hagan quedan eximidas de hacer abortos dentro de la institución, están obligadas a presentar un plan alternativo que garantice la continuidad del servicio a sus afiliadas.

“Es una prestación que tiene mandato legal. Las que presenten la objeción de ideario, deberán garantizarla a las usuarias a través de la complementación de servicios o con el pago por el servicio a otra institución”, explicó Gallo.

Aclaró que a la Junasa “no le importa” cuál será el mecanismo elegido para asegurar la prestación. Pero sí que exista un convenio y que quede registrado en la Junasa con qué centro de salud lo va a hacer. “No es que un día lo haga con uno y otro día con otro”, acotó.

Gallo recordó que la posibilidad de cambiar de mutualista también existirá para las usuarias que argumenten un problema asistencial. “Pero si se va de la mutualista, no puede volver. Va a quedar fuera por tres años” hasta que se abra nuevamente el corralito mutual, aclaró.

El Hospital Evangélico aseguró el martes a través de un comunicado que las usuarias que deseen abortar serán referenciadas a un servicio especializado de otra institución y que ellos asumirán los costos.

Pero en el Círculo Católico, la presidenta electa Cecilia López ha dicho que no quiere tercerizar el servicio y que la “primera alternativa” será “abrir las puertas” de la institución a las socias que quieran practicarse un aborto.

De todos modos aseguró que “cumplirán con la ley” y que la idea es “analizar cada caso por separado para buscarle una solución”.

La situación pone a la institución en el “dilema ético de cumplir con la ley, pero seguir defendiendo la vida”, dijo López. El objetivo final de la mutualista es brindar el servicio de consulta de interrupción del embarazo desde una óptica “positiva” en procura de que la embarazada que consulta por un aborto revierta su decisión.

El Círculo estudia distintos mecanismos para no tercerizar el servicio. Una opción es la complementación de servicios, algo que la mutualista ya ha hecho con la colocación del DIU o en la ligadura de trompas, que se resuelven en el centro de salud del Banco de Previsión Social (BPS) gracias a un convenio entre ambos hospitales.

Si bien están en plazo, hasta ayer ninguna mutualistas había presentado formalmente la objeción de ideario ante la Junasa.

IMPACTO ECONÓMICO. En tanto, el integrante de la Junta Directiva de la mutualista Casmu, Raúl Rodríguez, dijo a El País que la nueva prestación aún no ha sido financiada y que existe incertidumbre sobre cuál será la demanda del servicio.

Por esa razón el Casmu va a hacer un estudio, en base a una demanda proyectada, sobre el impacto económico que tendrá la prestación.

Según Gallo, hasta el momento no hubo planteos al respecto por parte de las instituciones, pero admitió que el tema está siendo analizado por el Ministerio de Economía y la división Economía del MSP para calibrar qué repercusión tendrá el servicio en el presupuesto de las instituciones.

El presidente de la Junasa adelantó que en el reajuste de las cápitas que se hará en enero de 2013 se contemplará la financiación del servicio.

REGISTRO. Además de la conformación de los equipos multidisciplinarios que asesorarán a la embarazada que deseé abortar, las mutualistas también deberán disponer de funcionarios para llevar un registro de cada consulta.

El manual de procedimiento entregado a las instituciones establece que “los prestadores gestionarán la información de todo el proceso de forma de aportar los datos que solicitará el MSP en forma mensual”.

Los datos a pedir son: total de nacimientos; números de primeras consultas realizadas; total de procedimientos de abortos cumplidos (según rango etario y tipo de procedimiento); total de consultantes por aborto con continuidad de embarazo (según rango etario); número de abortos en situaciones excepcionales, según rango etario (violación, riesgo para la salud de la mujer, anomalías fetales no compatibles con la vida extrauterina).

Federico Castillo – El País Uruguay

6 Dic '12

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