DIFERENCIAS ENTRE JUECES POR PULSERA PARA VIOLENCIA DOMÉSTICA

 

La posición de los jueces de Familia Especializada de Montevideo, contraria a imponer el uso de las pulseras electrónicas para personas en riesgo por violencia doméstica, generó un enfrentamiento dentro del Poder Judicial. El juez penal Ricardo Míguez, quien integró la comisión interinstitucional que estudió el tema, cuestionó la visión de sus colegas y aseguró que se trata de una “herramienta válida” que “debe utilizarse para evitar más muertes”.

Fuentes del Ministerio del Interior señalaron que la Suprema Corte de Justicia, “laudó el tema”, al dar una opinión institucional favorable a esa tecnología, luego de que la comisión se pronunció.

Cinco de los seis jueces de Familia Especializada consideran que la aplicación de la nueva herramienta es un “verticalazo” y que su implementación no está respaldada por la ley.

La jueza de Familia Especializada de Primer Turno, Alicia Moré, dijo a El Observador que ella y sus colegas creen que “si se respeta el marco legal vigente (la ley 17.514, de violencia doméstica), no será posible utilizar este instrumento”.

No obstante, el juez Míguez señaló que la comisión que él integró concluyó que tanto la ley de Violencia doméstica como la ley 17.226, de penas alternativas a la prisión, respaldan el uso de la pulsera electrónica. Con respecto a la  ley de Violencia doméstica, el juez dijo que prevé el uso de medidas cautelares. Míguez integró la comisión interinstitucional, integrada por representantes del Ministerio del Interior, de la bancada bicameral femenina, de Inmujeres, de la red uruguaya de lucha contra la violencia doméstica y del Poder Judicial. Los jueces de Familia no fueron convocados a integrar esa comisión.

Míguez dijo a El Observador que el Estado tiene “un fin mayor que es la protección de la vida” de las personas que pueden ser víctimas de violencia doméstica. Aclaró que “no se le va a poner a cualquier persona, sino a quien haya sido procesada y sea considerada un riesgo” (ver apunte).

Luego de que el agresor es procesado, la Justicia de Familia hace un seguimiento del caso. Según Moré, la ley de Violencia doméstica no les permite utilizar las pulseras como mecanismo de supervisión de la medida cautelar de prohibición de acercamiento al agredido. También opinó que la pulsera puede resultar discriminatoria para el agresor puesto que es visible.

Al respecto, Míguez argumentó que hay pulseras que no se ven o se puede utilizar ropa para taparla. Además, se preguntó “qué persona se va a oponer a usar la pulsera si la alternativa es la prisión”.

Al presentar las pulseras la semana pasada, el ministro de la SCJ, Ricardo Pérez Manrique, dijo que “la Corte no encontró ninguna objeción ni impedimento a insertar esta tecnología”.

Desde el Ministerio del Interior se señaló que el sistema ya fue aprobado y comenzará a funcionar. “Si algunos jueces se niegan a utilizarla, deberán responder ante la ciudadanía, y a su vez la sociedad, se tendrá que movilizar”, indicó el informante. El sistema de contralor comenzará a funcionar el 25 de noviembre, Día Internacional Contra la Violencia Doméstica. l

 

¿Cómo funciona?

El agresor llevará un dispositivo GPS y una pulsera, en tanto el agredido llevará el dispositivo GPS, que tiene un botón de pánico. Cuando el agresor esté cerca de la víctima se le activará una alarma para que se retire de la zona. En tanto la víctima recibirá también un aviso que llegará al Centro de Comando Unificado de la Policía, donde trabajarán un supervisor y dos policías en cada uno de los cuatro turnos diarios y se comunicarán con los implicados o con la comisaría más cercana.

Fuente: El Observador – Uruguay

17 Oct '12

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