TENTADO NO CEDAS, HACERLO TE HARÁ PECAR


En esta segunda parte del tema sobre la tentación, deseo declarar que: Una de las grandes verdades cristianas es que cada seguidor de Cristo, tiene la oportunidad de
desarrollar una relación personal con Dios a través de Jesucristo. Sin embargo esta verdad, como cualquier otra, tiene la posibilidad de ser negativa cuando se distorsiona y se saca del lugar que le corresponde de acuerdo a las enseñanzas de la Biblia.
Aprendemos pronto al estudiar la Biblia, que si bien tenemos libre acceso a la presencia de Dios por medio de Cristo, no podemos actuar solos en el desarrollo de la vida cristiana. Nos necesitamos los unos a los otros y debemos rendir cuentas de nuestras vidas a quienes nos rodean habitualmente comenzando con el cónyuge. Si bien la mayoría de las tentaciones son personales, el pecado que produce la tentación concretada va a afectar a muchas vidas en forma inmediata y a largo plazo.
Las personas a menudo piensan que la idea de dar cuentas a otros invade la vida privada y esto en sí es una mentira infernal. Lea y estudie detenidamente las declaraciones escritas por San Pablo en Gálatas 6: 1 – 3.
La idea es ayudar a quien ha caído para que vuelva al camino y restaurarlo en su fidelidad a Jesús. Si vemos a un cristiano caer en la tentación, es una actitud responsable que le ayudemos y no “hagamos leña del árbol caído” como versa el dicho popular. En lo personal estoy muy agradecido a Dios porque Él puso personas a lo largo de mi vida, desde la infancia hasta ahora, para que no saliera Del Camino y cuando hubo tropezones, me sostuvieron en diferentes formas. Lo mismo expreso para el cuidado y atención de mi propia familia. Nadie constituye una isla espiritual. Es mi oración que usted encuentre el apoyo necesario para el tiempo en que lleguen las tentaciones. Recuerde que no está solo/a. (Proverbios 18:24).
Sinceramente, Lemuel Larrosa – Pastor en la PIEBU de Montevideo
Tomado de “El Heraldo”
28 Jun '12

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