LOS UNOS A LOS OTROS

 Los unos a los otros sigue siendo la fórmula aprobada por Dios para mantenernos firmes, estimularnos al amor y a las buenas obras. También para animarnos unos a otros, preocuparnos los unos de los otros y demás estímulos necesarios que sólo se dan si estamos juntos en todo sentido, y esto va más allá de un corto encuentro dominical de 3 horas como lo hacemos (Hebreos 10:25 y su contexto son importantes de estudiar, versos 19 al 39).
LOS UNOS A LOS OTROS NOS AMAMOS y eso nos fortalece y brinda esperanza (Romanos 12: 9-10). Los escritores del NT se refieren al “amor fraternal”, singular concepto que es mencionado por lo menos 240 veces en el NT. Podemos preguntarnos cómo estamos – cada uno – expresando este amor fraterno hacia nuestros familiares cristianos, hermanos en la fe.
Este vínculo se fortalece y crece cuanto más tiempo pasamos juntos, congregados donde sea y en cualquier momento de la semana. Incluye la necesidad de celebrar juntos el primer día de la semana, buena costumbre establecido en los albores de la iglesia.
LOS UNOS A LOS OTROS NOS HONRAMOS (Romanos 12:10).
El escritor del Evangelio de Juan, nos proporciona una buena ilustración de esta acción comunitaria que evidencia madurez y estabilidad espiritual: capítulo 13: 12 al 15. El orgullo y la soberbia son aniquilados con este principio y somos promovidos a mejores personas integralmente. Esta acción incluye un reconocimiento de nuestros hermanos/as como mejores: Filipenses 2: 3-4. Lea con detenimiento esta enseñanza y pregúntese como puede llevarla a cabo en forma inmediata.
UNOS A OTROS SOMOS DEL MISMO SENTIR (Romanos 15:5). Esta es una acción fundamental y de urgente aplicación tanto a nivel familiar como de congregación. La estrategia principal del mismo infierno, denunciada por Jesús, y creada por Satanás príncipe de este mundo, es CAUSAR DIVISIONES. Cónyuges uno contra el otro – padres contra los hijos – hijos contra los padres – hermanos/as cristianos de una congregación los unos contra los otros. Esto causa, no solo retroceso y desperdicio de fuerzas y tiempo, sino que también DESTRUYE familias y congregaciones. Para que las familias y la congregación gocen de buena salud espiritual y madurez, el antídoto a la bacteria infernal de las divisiones es SER DEL MISMO SENTIR POR MEDIO DE CRISTO.
Jesús estaba tan preocupado por este aspecto que lo incluyó en una larga y nutritiva oración pública: Juan 17: 11- 23. Satanás divide – CRISTO UNE. Hay que elegir entre la destrucción y la construcción. La mayor amenaza para las familias y las iglesias locales, son las divisiones.
Le recuerdo que los estudios presentados en Semana Santa están grabados y disponibles. Puede solicitarlos a
piebu@adinet.com.uy
Pr. Lemuel Larrosa
Tomado de El Heraldo de la PIEBU
5 May '12

Hay 1 Comentario.

  1. ESTOY MARAVILLADA DE LOS QUE DIOS HIZO, HACE Y ESTA HACIENDO EN MI VIDA,NO SOLO QUIERO CONOCER MAS, APRENDER MAS, Y SER AGRADABLE A LOS OJOS DE DIOS.TENER UNA VIDA EN SANTIDAD Y LE SUPER AGRADESCO SER BAUTISTA.DLB

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