VULNERABLES

“Si eres hijo de Dios…” Mateo 4:13
Se acepte o no los seres humanos somos vulnerables. No importa el apellido
que tengamos, seamos del color que seamos o de la religión que
practiquemos, en alguna etapa de la vida hemos sido seducidos debido a
nuestro estado de vulnerabilidad. La seducción de Satanás, llegará a través
de los pensamientos, los sentimientos o la voluntad.
San Pablo advierte acerca del peligro de “caer en el lazo del diablo” (1º de
Timoteo 3:7). El lazo paraliza, neutraliza y llegamos a una instancia peligrosa
en nuestras vidas. Por el camino de la seducción, se logra desviar del buen
camino, al cristiano más experimentado. Satanás trabaja para descubrir
nuestras zonas vulnerables y luego cual estratega experto comienza su
trabajo destructivo.
En el relato de las tentaciones que le presentó a Jesús encontramos tres
situaciones de vida que han llegado a ser comunes a todos los seres
humanos.
• El cuerpo y sus necesidades.
• Desafíos y emociones fuertes.
• Búsqueda de triunfo y significado en la vida.
En si mismas estas necesidades no son moralmente erróneas pero el
problema está en la forma en que logramos satisfacerlas.
Lograr satisfacción por medio de ilícitos nos conducirá a la seducción y
consiguiente esclavitud. Pablo en sus escritos utiliza expresiones
descriptivas de las trampas Satánicas para seducirnos: Fascinar, extraviar
los sentidos, y disfraz de ángel de luz. Por ello debemos estar atentos para
no ceder a las estrategias de seducción en nuestras zonas vulnerables.
Debemos fortalecernos en el poder del Señor y vestirnos de la armadura
espiritual para poder enfrentar las tentaciones. (Efesios 6:10) Cuidemos
nuestra salud espiritual para no ser seducidos por cualquier tipo de tentación
que venga a nosotros.

Lemuel Larrosa, pastor en la PIEBU
Tomado de El Heraldo.
28 Ene '12

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