EL MARTILLAZO DE LAS 95 TESIS

–  Por Félix González. (España) –

El sábado 31 de octubre de 1517, víspera de Todos los Santos, entre las 11 y las 12 de la mañana, Martín Lutero clavó en la puerta de la iglesia del castillo de Wittemberg sus 95 tesis escritas en latín contra el mal uso y abuso de las indulgencias.

De esta manera seguía la costumbre académica del lugar que se valía de la puerta central de la iglesia a modo de “tablón de anuncio” donde se hacían públicas las reuniones y discusiones de interés académico.

Lutero, además, envió ese mismo día un ejemplar de sus tesis al arzobispo de Maguncia, Alberto de Brandemburgo.

De entre el profesorado de la Universidad no hubo nadie que se prestara al debate público. Sin embargo, para sorpresa del propio Lutero, las tesis provocaron una reacción enorme en un tiempo record.

Se esparcieron por toda Alemania con la velocidad de una centella. Algunos estudiantes las tradujeron al alemán, y tan sólo 14 días después de su aparición pública en Wittemberg fueron impresas en Nuremberg. Y antes de fin de año se podían leer en Basilea.

CONTENIDO DE LAS TESIS

Las tesis son razonables, mesuradas y se atienen al tema. Una parte de ellas es de carácter general, otra parte trata del uso equivocado de las indulgencias y una tercera se ocupa de su recto uso.

En ninguna parte cuestiona o ataca Lutero dogma alguno. Tampoco ataca al Papa, más bien se aprecia en las Tesis una delicada convicción en las buenas intenciones del Papa. Una parte de las Tesis es muy conservadora y católica (Tesis 7, 61, 64, 71, 77 y más). Otras, en cambio, tienen

claros rasgos evangélicos (Tesis 1, 5, 36, 2, 66 y más). No obstante, algo originalmente ajeno a las 95 tesis fue provocar una reforma religiosa.

Lo único que pretendía Lutero con su publicación era limpiar y proteger de abusos las indulgencias, pero en ninguna manera provocar su abolición.

FONDO DE LAS TESIS

El fondo de las Tesis es básicamente evangélico. El redescubrimiento del evangelio brilla con claridad y fuerza a través de las Tesis, no obstante toda la escoria del pensamiento del catolicismo medieval que arrastran aún. Esto puede verse en las siguientes frases:

“Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dice: “Haced penitencia… (“Arrepentíos”)”, quiere decir que toda la vida de los creyentes debe ser una penitencia (arrepentimiento) continua y sin fin” (Tesis 1).

Con estas palabras Lutero define la penitencia o arrepentimiento en sentido evangélico, como una actitud básica de la vida cristiana, y deja de interpretarla como un mérito eclesiástico o acción puntual u obra meritoria.

Cualquier cristiano verdaderamente arrepentido tiene derecho a la remisión plenaria de pena y culpa, aun sin carta de indulgencias (Tesis 36).

¿Qué necesidad tienen de una indulgencia del Papa los que por una perfecta contrición tienen ya pleno perdón? (Tesis 87).

No se puede poner la confianza en las indulgencias. No hay nada peor que si, a causa de ellas, los cristianos pierden el temor de Dios (Tesis 49).

El Papa no puede perdonar culpa alguna, sino declarar y testimoniar que ha sido perdonada por Dios (Tesis 6).

Esta es la actitud básica de la pastoral evangélica o protestante.

“Aquel que socorre al pobre o ayuda al indigente, realiza una obra mayor que si comprase indulgencias” (Tesis 43).

“El verdadero tesoro de la Iglesia es el sacrosanto evangelio de la gloria y de la gracia de Dios” (Tesis 62) – y no el denominado “tesoro de los santos”. Esta es la más preciosa de las 95 tesis.

Estas frases hablan del redescubrimiento del evangelio, resuman genuina espiritualidad, exhortan a un sincero arrepentimiento y no niegan la pena por causa del pecado. Se advierte también en las 95 tesis la calidez de Lutero hacia el pueblo objeto de su amor

LOS EFECTOS DE LAS TESIS

A nosotros hoy las 95 tesis nos parecen todavía demasiado católicas. Pero para los contemporáneos de Lutero significaron un poderoso toque de trompeta que llamaba al combate, pues si el Papa no podía remitir penas del Purgatorio, si existía perdón de pecados sin indulgencias, si era mejor dar a los pobres que comprar indulgencias, entonces todo lo relacionado con el negocio de las indulgencias era mera ilusión y el negocio se derrumbaba.

Las predicaciones relacionadas con las indulgencias perdían su fuerza

y su razón de ser. Y así es precisamente como interpretaron las tesis los contemporáneos

de Lutero.

De esta manera, y sin que Lutero se lo hubiera propuesto inicialmente,

las Tesis se convirtieron en el comienzo de la ruptura con Roma, y el 31 de octubre de 1517 se convirtió en el comienzo de la historia de la Reforma protestante.

En tan sólo cuatro semanas las Tesis llegaron a los más recónditos rincones de Alemania, y el pueblo se levantó saludando el alba de la llegada del nuevo día que traía la libertad del evangelio.

A principios de 1518 Lutero publicó sus “Explicaciones a las Tesis”, que iban notablemente

más allá de las mismas Tesis. Con la firmeza y el valor que otorga la fe siguió firme su camino.

En esta obra Lutero cuestiona:

La supremacía de la Iglesia de Roma.

La investidura del Papa con los dos poderes: el político y el espiritual.

La acción “ex opere operato” (por sí mismo, sin consideración de la actitud interior de la persona, o sea, casi como si se tratara de un poder mágico) de los sacramentos.

Los méritos de los santos.

El documento concluye con la frase comentario a la tesis 89: “La Iglesia está necesitada de una reforma, y ésta no es obra de un hombre…, sino de Dios solamente.

Y el tiempo del inicio de esta reforma sólo lo conoce Aquel que creó el tiempo”.

Y, efectivamente, la Historia nos dirá que el tiempo de Dios, había llegado.

———————————————————————————————–

El famoso Sello de Lutero, diseñado por el propio Reformador: una cruz negra (Cristo crucificado) dentro de un corazón rojo (la fe en el Salvador) en una rosa blanca (el color de los ángeles) sobre azul celeste (el gozo celestial por venir)

Fuente: ABA
Iglesia En Marcha.Net
3 Nov '11

Deja un comentario

*