EL HOGAR Y LA FAMILIA

Querida Iglesia, uno de los bastiones fuertes de la congregación son las familias que la integran.
Este “tesoro” debemos cuidarlo en todo sentido, extremando las medidas y contribuciones para que los integrantes de cada hogar de la iglesia, mantengan la necesaria unidad.
Habitualmente y ya por muchos años, he usado el púlpito dominical del mes de mayo para referirme en los sermones, a diversos aspectos del Hogar y sus integrantes. Este año será también así, al menos durante tres domingos.
Durante todos los domingos de mayo, me serviré también de esta plataforma que nos brinda EL HERALDO, para repetir conceptos y valores de la familia
cristiana. Es mi deseo que nadie se queje si repito, (al menos yo no me canso de hacerlo), pues tendemos a olvidarnos de principios y valores de esta
institución creada por Dios.
La UNIDAD de la familia está íntimamente relacionada con el SOMETIMIENTO del uno al otro. Efesios 5: 21 nos anima a tomar una acción concreta basada en el respeto a Dios que profesamos los cristianos “nacidos de nuevo”.
No habrá UNIDAD familiar sin el necesario SOMETIMIENTO DEL UNO AL OTRO de todos los integrantes de esta santa institución formada por Dios.
Aunque es claro lo que dice la Biblia – única regla de fe y práctica para los evangélicos bautistas como lo somos en la PIEBU – sin embargo tampoco
me canso de escribir y decir que la familia formada por Dios, está integrada inicialmente por UN HOMBRE Y UNA MUJER que luego engendran hijos
de ellos mismos o los adoptarán sino pueden concebirlos. Por lo tanto NO concordamos con leyes de humanos gobiernos que reconocen como “estilo
de vida” que un HOMBRE SE CASE CON OTRO HOMBRE Y QUE UNA MUJER SE CASE CON OTRA MUJER y que luego intenten ser educadores
de hijos propios o de otros. Estas prácticas son ANTI NATURALES Y POR SUPUESTO ANTI BÍBLICAS. Los cristianos ni siquiera nos detenemos a
considerar o discutir esta pecaminosa conducta. ¿Le queda claro amable lector/a?
El sometimiento al que se refiere Efesios 5: 21 – PALABRA DE DIOS INSPIRADA POR EL ESPÍRITU SANTO – está relacionado con un hombre y
una mujer que junto a sus descendientes formarán una familia UNIDA.
Por sus roles diferentes, es incompresible que este sometimiento cree algún tipo de unidad entre dos personas del mismo sexo. Es imposible que esto
ocurra. Estas conductas pecaminosas lo único que logran es mostrar la degradación de los seres humanos que se han alejado de Dios y viven
entregados a pasiones vergonzosas.
No pido disculpas por escribir todo esto y si alguien se ofende no lo hace conmigo sino con Dios y Su Santa Palabra. Nos duele profundamente ver
como la actual administración pública tiene entre los proyectos que desean pasen a ser ley del país, el casamiento legal y formal de personas del
mismo sexo y que éstas luego puedan adoptar niños. Esto es aberrante en todo sentido. Lo entiendo sólo en el contexto de que cuando no se respetan
las leyes de Dios, se cae en leyes humanas de ese estilo.
Seguiremos con estos temas durante los siguientes domingos.

Lemuel J. Larrosa. Pastor en la PIEBU
Tomado de El Heraldo

12 May '11

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