ASESINAN A MINISTRO FEDERAL CRISTIANO EN PAKISTÁN

El 2 de marzo pistoleros no identificados asesinaron en Islamabad a Shahbaz Bhatti, ministro federal para asuntos minoritarios y único cristiano en el gabinete. También era el único vocero en contra de las leyes de “blasfemia” de su país,  que son ampliamente criticadas. Sospechosos extremistas islámicos del Talibán pakistaní y Al Qaeda, según informes, dejaron una carta en el escenario diciendo que los que intentaran cambiar las leyes de blasfemia de Pakistán serían asesinados.

El homicidio se da dos meses después de que fuera asesinado el Gob. Salman Taseer de la Provincia de Punjab a manos de su guardaespaldas,  por apoyar a Asia Noreen, primer mujer cristiana sentenciada a muerte en Pakistán por cargos de blasfemia.

Los asaltantes dispararon de 25 a 30 veces contra el auto de Bhatti cuando salió de la casa de su madre en un área residencial de la capital pakistaní, para asistir a una reunión del gabinete federal. Si bien el gobierno federal había provisto guardaespaldas para Bhatti, estos no estaban presentes en el momento del ataque. Una carta encontrada en la escena, presuntamente de terroristas del Talibán pakistaní y Al Qaeda, anunció su responsabilidad en el homicidio.

Fuentes de la policía dijeron que la carta encontrada en el sitio del asesinato acusaba a Bhatti de armar una campaña para enmendar la ley de blasfemia. Wajid Durrani, Jefe de  Policía de Islamabad, dijo que tres o cuatro hombres armados que iban en un auto Suzuki blanco, interceptaron el vehículo oficial de Bhatti. “El oficial del escuadrón de seguridad me dijo que el ministro le había pedido que lo esperara en su oficina,” alegaba Durrani. “Él solía visitar la casa de su madre muchas veces sin un escuadrón.” Bhatti desafió amenazas de muerte después del asesinato en enero de Taseer, admitiendo en varias entrevistas que él era “el blanco principal en estos momentos”, pero jurando continuar con su trabajo y confiando su vida a Dios.

Fuente: Compass Direct/Redacción: Iglesia En Marcha.Net

Testamento espiritual de Shahbaz Bhatti, tomado de Forum Libertas:


Me han propuesto altos cargos de gobierno y se me ha pedido que abandone mi batalla, pero yo siempre lo he rechazado, incluso poniendo en peligro mi vida. Mi respuesta siempre ha sido la misma: “No, yo quiero servir a Jesús como un hombre normal”.
Este amor me hace feliz. No quiero popularidad, no quiero posiciones de poder. Sólo quiero un lugar a los pies de Jesús. Quiero que mi vida, mi carácter, mis acciones hablen por mí y digan que estoy siguiendo a Jesucristo. Este deseo es tan fuerte en mí que me consideraría un privilegio el que, en este esfuerzo y en esta batalla por ayudar a los necesitados, a los pobres, a los cristianos perseguidos de Pakistán, Jesús quisiera aceptar el sacrificio de mi vida. Quiero vivir por Cristo y quiero morir por él. No siento miedo alguno en este país.
Muchas veces los extremistas han tratado de asesinarme o de encarcelarme; me han amenazado, perseguido y han aterrorizado a mi familia. Los extremistas, hace unos años, pidieron incluso a mis padres, a mi madre y a mi padre, que me convencieran para que no continúe con mi misión de ayudar a los cristianos y los necesitados, pues de lo contrario me perderían. Pero mi padre siempre me ha alentado. Yo digo que, mientras viva, hasta el último aliento, seguiré sirviendo a Jesús y a esta humanidad pobre, que sufre, a los cristianos, a los necesitados, a los pobres.
Quiero deciros que me inspira mucho la Sagrada Biblia y la vida de Jesucristo. Cuanto más leo el Nuevo Testamento, los versículos de la Biblia y la palabra del Señor, más se reafirman mi fuerza y mi determinación. Cuando reflexiono en el hecho de que Jesucristo lo sacrificó todo, que Dios envió a su mismo Hijo para redimirnos y salvarnos, me pregunto cómo puedo seguir el camino del Calvario.
Nuestro Señor dijo: “Ven conmigo, carga tu cruz, y sígueme”. Los pasajes que más me gustan de la Biblia dicen: “Tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme”. De este modo, cuando veo a personas pobres y necesitadas, pienso que detrás de sus rasgos se encuentra Jesús, que me sale al paso.
Por este motivo, siempre trato de ayudar, junto con mis colegas, para llevar asistencia a los necesitados, a los que tienen hambre y sed

Iglesia En Marcha.Net

6 Abr '11

Deja un comentario

*