TERREMOTO EN JAPÓN – EL MÁS VIOLENTO DE SU HISTORIA


Japón sufrió, según la Agencia Meteorológica local y la Agencia de Geofísica Estadounidense, el terremoto más violento de toda su historia. Más fuerte que el “Gran terremoto de Kanto” que devastó Tokio en 1923 cobrando 143 mil víctimas. Y 100 veces más potente que el “Terremoto de Hanshin”, que en 1995 afectó la ciudad de Kobe causando seis mil 502 muertes. La violencia del movimiento telúrico que ha remecido más de la mitad del país, textualmente hablando, ha sido tal, que las autoridades ya le advirtieron a la población que Japón seguirá temblando a lo largo de un mes, con réplicas de pequeña y mediana intensidad (hasta 7 grados) de las que ya se habrían producido más de 100, y que se sienten en el mismo momento de escribir estas líneas.
Por otro lado, especialistas consultados en los medios de comunicación, aseguraron que el terremoto podría haber generado un “considerable” movimiento de la corteza terrestre, aun mayor que el propiciado por el terremoto de Sumatra en el 2004.
Sin embargo, el movimiento telúrico de 8.8 grados en la escala de Richter que afectó la costa noreste de la isla de Honshu, la principal del archipiélago nipón, no es, según los expertos, el terremoto de grandes proporciones que científicos y adivinos han pronosticado, se produciría en Tokio durante los próximos años, y cuyo saldo mortal superaría las 10 mil personas y pondría al país al borde de la quiebra económica.

Número de víctimas
Hasta el cierre de la edición, la cifra de muertos ya sobrepasaba las mil personas según estimaciones oficiales, y las autoridades han advertido que el número podría ser “extremadamente alto”. Por el momento, la mayoría de las pérdidas humanas las ha causado el tsunami con olas de hasta 10 metros de altura que arrastraron automóviles, embarcaciones y casas, y que afectó la costa Pacífica del país, principalmente de las prefecturas de Miyagi, Fukushima, Iwate y Sendai. Sin embargo, también se han registrado víctimas en las prefecturas de Iwate, Fukushima, Tokyo, Ibaragi, Tochigi, Chiba y Kanagawa.
También se han reportado más de 150 incendios en diversas ciudades de las zonas afectadas.
Las autoridades han informado que la mayor cantidad de muertos encontrados hasta el momento, se registró en la playa Arahama de Sendai, donde el mar varo casi 300 cuerpos luego del tsunami. En Iwate, dos barcos de pesca se han registrado como perdidos mientras que en Miyagi, hay por lo menos 500 personas muertas o desaparecidas. El Ministerio de Defensa informó además, que por lo menos mil 900 viviendas habían sido destruidas en la prefectura de Fukushima.
Según lo que El Comercio pudo averiguar hasta nueve horas después del terremoto (23.30 en Japón, 09.30 en Perú), llamando a diversos restaurantes y tiendas de productos peruanos, no se habrían producido víctimas entre los casi 60 mil compatriotas que viven en Japón, aunque el dato no pudo ser corroborado ni con la Embajada del Perú ni con el Consulado General del Perú en Tokio, cuyos teléfonos solo funcionan en horas de oficina.
Por lo general, la colectividad peruana se concentra en torno a zonas industriales, y tanto Sendai como Miyagi, no lo son.

Refugiados y respuesta oficial
En cuanto al número de refugiados, ya sea porque han sido evacuados como medida de prevención o porque han sido damnificados por el terremoto o el tsunami, la cantidad ya supera los 50 mil, principalmente en las zonas aledañas al epicentro y especialmente en la prefectura de Fukushima, donde se ha declarado la alerta en la central nuclear Fukushima Daiichi, motivo por el cual se han evacuado las viviendas en tres kilómetros a la redonda. La prefectura de Fukushima alberga cuatro plantas nucleares.
A diferencia de lo que sucedió luego del “Terremoto de Hanshin”, esta vez la respuesta del gobierno nipón no solo ha sido rápida, sino también su solicitud de ayuda internacional, la cual fue inicialmente rechazada en 1995 luego del terremoto que devastó principalmente la ciudad de Kobe.
En estos momentos, ya se encuentran en las áreas afectadas ocho mil miembros de las Fuerzas de Autodefensa, el equivalente japonés al ejército. Además y en coordinación con las fuerzas estadounidenses asentadas en el país, se han enviado 300 aviones y 40 buques a la zona.
Paralelamente, un vocero del gobierno dijo que habían 30 equipos internacionales de salvamento y rescate listos para llegar al país desde mañana sábado, cuando comenzarán las labores de reconstrucción.

Respuesta ciudadana
Si bien la zona del epicentro ha quedado parcialmente arrasada por el terremoto y el posterior tsunami, en la capital japonesa donde no se han caído edificios ni agrietado carreteras, el movimiento tuvo una intensidad de 5.6 grados.
Durante el desarrollo del terremoto, que duró aproximadamente 90 segundos, si bien se escucharon gritos de miedo y desesperación la población no entró en pánico. Por el contrario y debido a las constantes campañas de prevención de desastres naturales que se organizan en todo el país, los ciudadanos se dirigieron de forma ordenada hacía áreas abiertas y desocuparon completamente todos los edificios. Muchos de ellos tenían cascos blancos que oficinas y empresas le proporcionan a sus empleados, para protegerse de cualquier objeto que se desplome.
Poco después del primer terremoto, las líneas de los teléfonos celulares quedaron inservibles por varias horas, y las comunicaciones quedaron restringidas al uso de internet a través de los propios teléfonos celulares, principalmente de los llamados “Smart Phone” (teléfono inteligente), que no solo brindaron acceso al correo electrónico, sino a las redes sociales en donde el intercambio de información fue verdaderamente intenso.
Por su parte y al promediar las tres de la tarde, todo el servicio de trenes tanto subterráneo como de superficie, se paralizo, motivando que verdaderas multitudes se lanzaran a las calles rumbo a sus casas, dispuestas a caminar de tres a cuatro horas para retornar a sus hogares. Otro buen número de personas quedó atrapada, y todavía continúan es esa situación, dentro de los trenes bala, que frenaron automáticamente al inicio del terremoto.
Hasta aproximadamente las 10 de la noche, más de cuatro millones de casas quedaron sin energía eléctrica, principalmente en la zona aledaña al puerto de Yokohama, y la falta de semáforos recargó aún más las ya congestionadas carreteras donde un trayecto de 30 minutos se convirtió en un Vía Crucis de hasta 150 minutos, según pudimos comprobar.

Fuente: El Universal.mx

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13 Mar '11

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