INCIDENCIA DEL ALCOHOL EN URUGUAY

Recientemente la Junta Nacional de Drogas (JND) llamó la atención sobre la incidencia del alcoholismo y de las graves consecuencias que ocasiona en nuestro país.

Pese a que los delitos violentos se vinculan más con quienes consumen otras sustancias psicotrópicas, desde un punto de vista porcentual, el alto consumo de alcohol se hace relevante como causa de violencia: mientras hay 28.000 adictos a la marihuana y 6.500 a la cocaína, son 250.000 los consumidores de alcohol. Además, el hecho de que el alcohol se considere una droga legal, su consumo y sus efectos, con elevados costos en salud, se facilitan respecto a otros psicotrópicos considerados ilegales.

Para el hombre se considera que es excesivo el consumo de alcohol diario de 40 gramos y para la mujer, 32. Los gramos se calculan multiplicando los mililitros ingeridos por la graduación alcohólica de la bebida, volviendo luego a multiplicar por 0,8 y dividir por 100.
Consumir alcohol no es igual a ser alcohólico. Para ello es preciso padecer un deseo irrefrenable de beber, sin poder abstenerse.

A su vez, se debe distinguir entre “dependencia” o “adicción” y “consumo problemático”. Los adictos son quienes consumen alcohol en forma diaria. Se cataloga de consumidores problemáticos a quienes consumen alcohol irregularmente, pero en grandes cantidades. Este segundo tipo es más frecuente entre los jóvenes siendo causa de importantes trastornos de conducta.

En nuestro país, de cada 10 estudiantes de Secundaria hay ocho que consumieron alcohol alguna vez, mientras que 52% lo hace de modo habitual. Luego de los 17 años dicho porcentaje se eleva al 72% .
Los motivos de este alto consumo son diversos, relacionándose frecuentemente con la diversión, o simplemente con el deseo de emborracharse. En el estudio realizado, uno de cada tres jóvenes encuestados había tenido al menos un episodio de consumo abusivo en los últimos 15 días. La importancia de este dato es que dichos episodios frecuentes se vinculan con la adicción en el resto de la vida adulta.

Los efectos nocivos
Trastornos psiquiátricos, mortalidad por cirrosis hepáticas, hemorrágicas digestivas y trastornos neurológicos incapacitantes, obesidad y patologías asociadas. En mujeres, aumenta la incidencia de cáncer de útero y mama, trastornos en el embarazo con secuelas en los hijos.

Prevención y recuperación
La creciente incidencia del alcoholismo entre jóvenes es un desafío de padres y docentes. La prevención debe canalizarse por la educación formal e informal en todos los niveles. La dependencia y consumo compulsivo pueden revertirse con la ayuda de Alcohólicos Anónimos.

Fuente; El País / Dr. Eduardo Casanova

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6 Mar '11

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