DESVALORIZACIÓN DE LA VIDA

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra desvalorizar significa: desvalorizar.

1. tr. Quitar valor, consideración o prestigio a alguien o algo. U. t. c. prnl.

2. tr. devaluar. U. t. c. prnl.

El tema que me interesa tratar en esta oportunidad es: la desvalorización de la vida.

Esto es algo que, lamentablemente, lo vemos en diferentes aspectos del acontecer diario.

Se ven mujeres abandonando a niños recién nacidos, luego de darlos a luz los dejan en el centro asistencial y sin que nadie lo note, se van, esto en los

mejores de los casos. Otros son abandonados en un contenedor o en algún terreno baldío, otros son abortados antes de nacer y desechados como algo

sin valor.

En los medios informativos vemos también, diariamente, noticias sobre el asesinato de alguien, ya sea por un caso de violencia doméstica, por rapiñao por algún ajuste de cuentas.

He escuchado, en los comentarios populares, que antaño los ladrones tenían un “código” para delinquir, por ejemplo: robaban pero no agredían físicamente, a los ancianos no les robaban, no mataban a sus víctimas solo lo hacían en un caso de “defensa propia”, etc.

En la actualidad vemos noticias de robos, rapiñas, copamientos, en donde, además del robo, se asesina sin que le tiemble el pulso en lo más mínimo al matador. En varios de los casos han asesinado a una persona por robarle una cifra insignificante de dinero.

Podría seguir con la lista de ejemplos y casos al respecto, pero ya basta con toda la información que tenemos diariamente.

Lo importante es reflexionar sobre, qué es lo que está sucediendo, cuál es la raíz de tantos males?

La raíz de estos males está en el corazón humano. Si se está tratando de despenalizar el aborto esgrimiendo motivaciones de que la mujer tiene

derecho sobre su cuerpo (cosa que no es así porque el bebé por nacer no es parte del cuerpo de la madre, sino que es un individuo diferente, único e

irrepetible), si el hecho de que nazcamos o no se está dejando al libre albedrío de quien debiera protegernos más que nadie, si el vientre materno

se está convirtiendo en el lugar más inseguro para un bebé antes de nacer, cómo no se va a estar perdiendo el valor de la vida?, como no va a ser lo

mismo matar,o no, a otra persona en cualquier circunstancia?

Qué diremos de la eutanasia en que se pretende, alegando una falsa misericordia, terminar con la vida de quien no tiene posibilidades de continuar en forma digna o fructífera?

Debemos recapacitar, todos, desde las autoridades más altas del país, hasta los ciudadanos, todos tenemos responsabilidad.

Dentro de nuestros hogares, enseñarles a nuestros niños que no debemos matar, que el significado de matar es quitar, interrumpirle la vida a alguien. Y

eso no es un derecho, no está en ningún tratado de derechos humanos, ni en la Constitución de la República, ni en las leyes. Ningún ser humano tiene

derecho a terminar con la vida de otro ser humano.

Dentro de las aulas escolares, enseñar a los alumnos a respetar la vida, a tratar a los demás como se quiere que nos traten a nosotros.

Enseñarle a los padres, que las palabras tienen valor y poder, y que si le dicen a un niño: “te voy a matar a palos”, ese niño va a crecer con la idea de

que su vida no vale, al punto de que sus propios padres lo pueden apalear  hasta matarlo, entonces él puede hacer con otros lo mismo.

Pido a Dios que abra el entendimiento de los integrantes de nuestra sociedad, para que podamos ser conscientes de que si queremos que las

cosas cambien debemos comenzar por nosotros mismos, reconociendo nuestros errores, cambiando de actitud y comprometiéndonos, desde nuestro

lugar, a ser de influencia positiva a los demás y comprometiéndonos con la defensa y valorización de la vida, en cualquier etapa que se encuentre.

Al decir de Enrique Véscovi, en su libro Educación Social y Cívica: “El primer derecho, sino todos los demás serían ilusorios, es el de la vida…”

Irene Marsiglia – Promotora Social y Legal

Iglesia En Marcha.Net

9 Nov '10

Hay 1 Comentario.

  1. muy buena la exposición y la reflexión que te hace

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