CARGAS DE LA VIDA

Salmo 46:1-7

eneralmente las cargas de la vida llegan a ocasionarnos molestias, algunas de ellas muy complicadas. Podemos llegar a fastidiarnos de esas cargas y tomar decisiones incorrectas para sacarnos de encima las mismas. Hay situaciones que no están bajo nuestro control y merecen medidas rápidas y drásticas.

Tal es el caso que el Dr. Lucas, describe con lujo de detalles en su escrito histórico, Hechos de los Apóstoles, capítulo 27. San Pablo era transportado hacia Roma donde iba a ser juzgado como ciudadano romano. Este incidente, nos deja varias lecciones importantes que analizaremos hoy y en las próximas editoriales.

Lea Hechos 27:15 al 18. En la desesperación por sobrevivir a la tormenta huracanada que enfrentaban, decidieron tirar por la borda del barco, aquellas cosas que no les eran necesarias. Claro que lo mejor hubiera sido no salir a alta mar como sugirió Pablo (27:10-11), pero la decisión incorrecta fue tomada. Ahora había que enfrentar la realidad de una decisión errónea.

Luego que tomamos decisiones, hay que ir adelante. Para corregir la trayectoria de los errores, hay que ajustar el rumbo y alivianar la carga. Durante el trascurso de la vida, acumulamos cosas que nos impiden navegar con soltura y correctamente. Llegan a ser un peso grande aunque innecesario. Pueden ser en apariencia cosas buenas, pero entorpecen el desarrollo correcto de la vida que Dios quiere que tengamos.

Es el momento ahora de analizar sus cargas personales o familiares y decidir cuales cosas están molestando y perturbando su equilibrio emocional y espiritual. Luego hay que tirarlas por la borda sin vacilaciones.

Pr. Lemuel Larrosa
Tomado de “El Heraldo” de la PIEBU
Iglesia En Marcha.Net
3 Nov '10

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