¡ALABARÉ AL SEÑOR PASE LO QUE PASE!

¡Alabaré al Señor pase lo que pase! Son las primeras palabras del Salmo 34 cuyo contenido es magnífico (Versión La Biblia al Día 1979, Tyndale House). Son palabras de Dios que me han fortalecido estos días de internación en el Hospital Evangélico. Pasé allí 14 días y medio. Dios así lo permitió y “me gloriaré de todas sus bondades para conmigo” (verso 2). Han sido tantas las personas e iglesias del Uruguay y de fuera del país, que mediante llamadas, mails y personalmente me han hecho llegar sus simpatías y apoyo en oración, que estoy asombrado. Sabe Dios cuánto necesité ese apoyo, y cada vez que me decían que alguien oraba por mí, crecía la fe y la esperanza. Si menciono nombres ocuparía muchas páginas y olvidaría a algunos. Por ello ¡GRACIAS A TODOS POR TANTO AMOR DEMOSTRADO POR MI Y POR MI ESPOSA! Sí,  menciono algunos casos que me hicieron llorar de gratitud y decir “¡Pongan a prueba a Dios y verán cuan bueno es!” (verso 8). Por ejemplo más de 500 jóvenes en Cuba hicieron pacto entre ellos de orar por mi vida todos los días hasta que esté recuperado. Más de 400 personas en la Parroquia a cargo del cura Julio Elizaga en Malvín, están orando todos los días y Julio lo pidió personalmente en público. Unos niños de nuestra PIEBU se disputaban quien pedía orar en su clase del colegio evangélico….eso me emocionó mucho, pues cuando un niño ora hay una pureza poco habitual en esos ruegos. Los Piebujitos me hicieron un magnífico poster inmenso con las fotos de cada uno y sus nombres, ellos también están orando. Personas de África, Europa y las Américas vinculadas a RTM, han estado orando y lo siguen haciendo. Esteban Larrosa, les ha mantenido informados con sus comunicados. Doy gracias a Dios por amigos y hermanos muy queridos que, en diferentes formas, me han estado sosteniendo. Agradezco a Dios por mi esposa, quien día y noche ha estado junto a mi así como mis hijos. Tengo muchas historias para contar. Dios me ha permitido pasar por este Valle de dolor, pero su Vara y Su Cayado me han sostenido (Salmo 23). Puedo decir con el salmista: “Este pobre clamó junto a muchos más, y Él me respondió. “Me libró de todos mis temores” (verso 4). Pero no debemos olvidar que la vida en esta tierra es transitoria; la vida eterna no se realizará aquí sino en Los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra, donde no habrá más dolor, enfermedad y muerte.

Me despido de usted y de toda la Iglesia y de todos quienes lean u oigan la lectura de este escrito pidiéndoles que estudien a fondo el pasaje en 2da. Corintios 4: 13 al 5: 11.

Dios les Bendiga y Fortalezca, permanezcan fieles y obedientes a Cristo.

Lemuel J. Larrosa – Pastor en la PIEBU desde 1978.

Iglesia En Marcha.Net
22 Ago '10

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