CUALQUIERA SEA EL RESULTADO

Cualquiera sea el resultado de la votación del matrimonio homosexual en el Congreso de la Nación, la avalancha de opiniones de los ciudadanos, entidades, iglesias y confesiones religiosas han polarizado las distintas posturas a favor y en contra.

En todo caso, merece de parte nuestra un análisis más que profundo que nos ayude, con nueva ley o sin ella, a orientar como cristianos nuestro accionar futuro.

Para poder poner foco en este tema es previo decir que, con la única excepción de Jesús, ningún ser humano estuvo y está libre de pecados, por lo que no se puede analizar este tema desde una actitud de superioridad moral o espiritual.

Para los que defienden la modificación argumentando que el matrimonio es una institución cultural, será bueno recordarles que es primeramente una institución natural, creada por Dios, que tiene como partes constitutivas a un hombre y una mujer, que además es la única que puede asegurar la continuidad de la especie y que adicionalmente constituye la base de lo que denominamos familia.

Tampoco puede afirmarse como se ha hecho, que su defensa se basa puramente en razones religiosas, ya que anteriormente al nacimiento del cristianismo, el imperio romano ya lo había legislado.

El relato en Génesis de la creación en el Capítulo 1 parte de un concepto general donde reconoce la igualdad de los sexos ya que hombre y mujer son hechos a imagen de Dios y tienen la responsabilidad de cuidar la tierra.

En el Capitulo 2, es más específico y muestra la complementariedad de ambos, constituyendo la  base del matrimonio heterosexual.

Cuando Dios ve que Adán está solo y que no es bueno que lo esté, piensa en una ayuda idónea, que pudiera ser su complemento, su compañía, su compañera sexual, con quien pudiera ser “una sola carne”, alguien con quien consumara su amor y pudieran procrear hijos.

Los sexos se diferenciaron entonces y de la costilla de Adán surgieron varón y hembra.

Queda claro entonces que el matrimonio para las Escrituras fija como condiciones, que “el hombre deje a su padre y a su madre” y “se una a su mujer” en un compromiso de amor y lealtad permanente y “sean una sola carne” consumándolo en la relación sexual.

Tal era la intención original de Dios, que lo reafirma al decir “lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mr. 10.9)

No contempla la Biblia otra clase de matrimonio ni de relación sexual.

Es claro entonces, que nuestra postura no es sólo estar en contra del matrimonio homosexual, sino de todo tipo de relación que se desvía del propósito revelado por Dios en su palabra, ya que constituye una ofensa hacia él.

De igual forma abarca, las uniones clandestinas o encubiertas, los vínculos eventuales, el adulterio, entre otras.

Corresponde por tanto al propósito de Dios que surge de las Escrituras, la unión sexual de un hombre y una mujer, a quien reconoce como “carne de su carne”.

Al argumento de que en una relación homosexual el amor es suficiente criterio para autenticarla, decimos que el amor necesita de la ley para ser guiado, y cuando Jesús da como los mandamientos más importantes, el amor a Dios y al prójimo, lo hace diciendo:” si me amáis, guardad mis mandamientos”.

Un párrafo aparte merece la preocupación adicional que implica que la sanción de una nueva ley incluya la posibilidad de adopción de menores por parte de los contrayentes, ya que constituiría una clara violación a nuestras leyes y a la Convención de los Derechos del Niño y que en definitiva deja de lado el verdadero fin de la adopción que es el interés del menor y no el de sus padres.

Por último cabe señalar la urgencia para que como iglesias tratemos estos temas, sabiendo que poco o nada hemos hecho para reconocer que detrás de la condición homosexual existe un profundo sentido de soledad, la necesidad de afecto y comprensión.

Comprensión que no significa consentimiento, ni dejar de lado los preceptos morales.

Si de algo estamos seguros: Jesús nos ofrece a todos su gracia y su perdón y sigue rechazando el pecado pero amando al pecador.

Fuente: ABA – Raúl Scialabba

Iglesia En Marcha.Net
22 Jul '10

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