ARGENTINA APROBÓ EL MATRIMONIO GAY

La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner promulgó este miércoles la llamada ley del matrimonio gay, que convierte a Argentina en el primer país de América Latina que permite el casamiento entre personas del mismo sexo.
“Hoy somos una sociedad un poco mas igualitaria que la semana pasada”, celebró la jefa de estado, ante un auditorio colmado de muchos de los representantes de la comunidad homosexual y diversos grupos civiles y políticos que apoyaron la medida, y que recibieron a la mandataria al coro de “¡igualdad, igualdad, igualdad!”.
La nueva normativa reforma el Código Civil de Argentina reemplazando el término “marido y mujer” por el de “contrayentes” en los artículos de la ley del matrimonio.
Para quienes abogaron por este cambio, incluyendo a la presidenta Fernández, la reforma es “un hito” en la historia del país.
Sin embargo, muchos advierten que más allá de la ley, la igualdad de derechos para las parejas del mismo sexo tardará en verse plasmada en la práctica.
En ese sentido, sostienen que las fuertes objeciones que recibió la modificación por parte de un importante segmento de la sociedad se traducirán en trabas y obstáculos para los nuevos matrimonios homosexuales.

Sociedad dividida
Antes de que el Senado aprobara la nueva legislación en una maratónica sesión que concluyó con 33 votos a favor y 27 en contra, los sondeos de opinión ya mostraban a una sociedad muy dividida en torno al matrimonio gay y en especial a la adopción por parte de parejas del mismo sexo.
Una vez aprobada la norma, que iguala los derechos de los homosexuales y heterosexuales tanto para casarse como para adoptar, algunos jueces expresaron públicamente su rechazo a la ley y advirtieron que no la respetarán.
“Es un error de diputados y senadores porque han dictado una especie de igualitarismo que no corresponde”, dijo a los medios el director del registro civil de la ciudad de Concordia, en Entre Ríos, Alberto Arias.
El juez de paz generó un revuelo mediático al afirmar que no estaría dispuesto a casar a una pareja homosexual pero sí a un represor condenado, como Alfredo Astiz.
Por su parte la jueza de la localidad de General Pico, en la Pampa, Marta Covella, también dejó trascender su rechazo a oficiar matrimonios de parejas del mismo sexo.
“La Biblia me enseña que primero tengo que obedecer la ley de Dios y, después, la ley de los hombres”, señaló, agregando que “una relación entre homosexuales es una cosa mala delante de los ojos de Dios”.
A pesar de sus reparos, las autoridades provinciales advirtieron a ambos funcionarios que la ley no les permite negarse a casar a una pareja por una “objeción de conciencia”.
“En ningún caso las razones étnicas, religiosas, ideológicas, políticas, gremiales, sexuales, económicas, sociales, fundadas en caracteres físicos o de cualquier otra índole serán motivo para discriminar o segregar al aspirante”, recordó el fiscal de Estado de Entre Ríos, Julio Rodríguez Signes.
En tanto, la directora general del registro civil de la Pampa, María Irene Giusti, aseguró que si bien la jueza Covella se oponía al matrimonio igualitario y prefería delegar esa tarea en otro juez, no se rehusaría a cumplir con su función.

Discriminación
Expertos legales consultados por BBC Mundo afirmaron que si bien la ley genera muchos cuestionamientos, no existen incongruencias de fondo que permitan impugnar la nueva legislación.
A diferencia de otra polémica medida como la ley de medios, que también generó rechazo en un gran sector de la sociedad, la ley que habilitó el matrimonio entre personas del mismo sexo es objetada principalmente por cuestiones “de valor y semánticas”, pero no por contener “huecos legales”, según dijo el experto en Derecho de Familia del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, Marcos Córdoba. A pesar de ello, los analistas advierten que es probable que las parejas del mismo sexo sigan sufriendo discriminación a la hora de querer adoptar.
La secretaria nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, Marisa Graham, admitió al diario La Nación que la decisión sobre a quién se le entrega un niño en adopción en Argentina recae en la figura de un juez, que puede decidir a discreción y que podría hallar un sinnúmero de excusas para beneficiar a parejas heterosexuales.
La propia comunidad homosexual acepta que tendrá dificultades para adoptar, en especial en las provincias más conservadoras del país.
No obstante todos coinciden en que las trabas se irán aflojando.
“Los cambios culturales llevan un tiempo, pero en algún momento se va a regularizar la situación”, señaló Graham.
La ley del matrimonio gay empezará a entrar en vigencia el jueves, no bien se publique en el Boletín Oficial.
En tanto, está previsto que cientos de parejas homosexuales se presenten ante los registros civiles del país, donde podrán casarse a partir de agosto.

22 Jul '10

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