CAMBIO DE HÁBITOS MALOS POR BUENOS

Es un tema que me preocupa muchísimo y por ello regreso al mismo. De hecho, en la serie de sermones pensados, quedan algunos temas que hoy menciono en forma breve. Por ejemplo, la actitud de los cristianos frente al TRABAJO. El trabajo que desarrollamos como personas está vinculado directamente al dinero. Nadie puede decir que NO espera algún tipo de remuneración por el trabajo que desempeña. Es habitual que la gente SIN DIOS en sus vidas, se queje de que el salario recibido por su inversión de tiempo y talentos a tal o cual tarea laboral, es poco. Todos quieren más y exigen más de diferentes formas. Será muy maduro que los “nacidos de nuevo” consideremos seriamente el principio que dice: “CONTENTOS CON LO QUE TENEIS”. San Pablo da su propia perspectiva que es aplicable a todos: “Sé vivir en la pobreza, se vivir en la abundancia; en todo y por todo estoy enseñado….pues todo lo puedo EN CRISTO QUE ME FORTALECE”.  Piense en como puede cambiar los hábitos de quejas y disconformidad por estos principios bíblicos. Da trabajo llevarlo a cabo, pero vale la pena hacer la voluntad de Dios. En el sermón de hoy de las 11 horas expondré más de este tipo de cambios.
Otro tema que me preocupa es EL CAMBIO DE HÁBITOS relacionado con EL PERDÓN – LA TOLERANCIA Y EL RESPETO AL PRÓJIMO.
Saber cuando y cómo perdonar es un arte a aprender y sólo se hace esto con la práctica continua. La mejor guía para los cristianos son LAS SAGRADAS ESCRITURAS. Estudie y considere las acciones a seguir observando los siguientes pasajes: Lucas 7: 36 – 47; Lucas 17: 3-4; Mateo 22: 37 – 40; Romanos 13:8.
Pues sin AMOR será imposible perdonar y reiniciar los vínculos haciendo que éstos sean más fuertes que antes. Creo que el PERDÓN está directamente relacionado con la tolerancia y el respeto al prójimo. La falta de perdón, el no darlo y no recibirlo, es como UNA DEUDA CONTRAÍDA que no se salda o reconoce como tal. Las deudas causan dolores a todas las partes involucradas. Estos principios sobre trabajo, dinero y perdón demandan una fuerte determinación de CAMBIOS de hábitos profundos adquiridos o contagiados por la vida sin Dios y sin Fe.  Sin Cristo es imposible el desarrollo de estos BUENOS HÁBITOS. Aún así, con Cristo, es difícil, pero NO imposible.

Lemuel J. Larrosa – Pastor en la PIEBU
Iglesia En Marcha.Net
9 May '10

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