HAITÍ


Una vez más esta aventura de emprender una misión médica humanitaria, arrancando de cero, sin respaldo gubernamental y sin contactos, se concreta. Una vez más, con el apoyo y patrocinio de la oficina uruguaya de Operación Movilización, fundamentalmente con el compromiso invalorable de su Director el Pastor Alejandro Las, la idea que anidó en el corazón de algunos médicos y enfermeros cristianos evangélicos de Uruguay, comprometidos con Dios y con su obra, cristaliza en la Misión Humanitaria Médica Haití.
Algunos tal vez dirán: “lo de Haití ya pasó; ¿por qué no van a Chile?”. La respuesta es muy simple: porque el Señor nos llamó a ir a Haití, y en un mes y medio se concretaron contactos en el extranjero, en Estados Unidos, en República Dominicana y en el mismo Haití, que parecían imposibles al inicio de esta aventura; aventura que comenzó el 21 de enero pasado y a 9 días del terremoto, cuando la idea de un proyecto de este tipo, que repitiera las para nosotros memorables experiencias de El Salvador y Sri Lanka, sedujo al Pastor Las, e involucró nuevamente a Operación Movilización. El Señor nos llamó a ir a Haití, y en un mes y medio se logró financiar, en base a ofrendas y donaciones, un proyecto cuyo costo total asciende a alrededor de U$S 15.000 (quince mil dólares americanos).
La organización y preparación de esta misión médica humanitaria cristiana, más vertiginosa que la de Sri Lanka, que nos llevó tres meses y medio, conoció momentos en los que parecía que nada salía, nada se movía, los contactos no se hacían, y el proyecto debía ser cancelado. Pero se continuó adelante, esperando y recurriendo a aquello tan importante, de lo que los cristianos tanto hablamos, pero que a veces poco practicamos: la fe. Una vez más aprendimos (yo personalmente aprendí) a esperar en el Señor. En solo siete horas, al momento de escribir estas líneas, siete cristianos evangélicos, profesionales de la salud uruguayos, partimos hacia Puerto Príncipe. Los doctores Mauricio Amaral, Inés Montesano y Matías Lateulade, y los enfermeros Lázaro Sánchez, Silvana Vargas y Pablo Vázquez, junto con quién esto escribe, trabajaremos en el Hospital que Operación Movilización ha establecido en esa ciudad, con el fin de llevar alivio a las víctimas de aquel terremoto del 12 de enero, desalojado ya de las noticias por lo sucedido en Chile.
“¿Por qué no van a Chile?”. La respuesta es muy simple: porque más allá de los grados en la escala de Richter, Haití es el país más pobre de las tres Américas, allí los muertos ascienden a más de doscientos mil, y los damnificados, a millones. ¿Podemos nosotros hacer la diferencia? La respuesta es la misma que hace cinco años, cuando fuimos a Sri Lanka tras el Tsunami, momento en que los números de muertos y damnificados abrumaban: para aquellos que lleguemos a tocar con nuestro arte, nuestro oficio y nuestra ciencia para curar, o por lo menos aliviar, pero sobre todo con la palabra de esperanza en Jesucristo, seguramente, como en El Salvador, como en Sri Lanka, haremos la diferencia.
Desde el Uruguay se puede. Cuesta mucho, muchísimo más que desde el primer mundo, pero se puede. Hace cinco años enviar ocho uruguayos durante un mes hacia el otro lado del mundo parecía un imposible. Sin embargo, nosotros lo hicimos; evidencia insuperable de que el Dios de los imposibles estaba con nosotros. Con ese pensamiento lanzamos este proyecto, y otra vez, Dios nos respaldó. ¡Gloria y gracias a Dios por ello!
Agradecemos a todos aquellos que nos apoyaron, que creyeron que este proyecto estaba en la voluntad de Dios, que ofrendaron para que se concretara, que oraron por nosotros, y que estarán orando mientras estemos en el campo de trabajo.
Nos vemos a la vuelta.
Álvaro Pandiani.

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Está todo claramente dicho por el Dr. Pandiani, sólo nos resta pedir a nuestros lectores que recuerden a nuestros hermanos en oración, sabiendo que estarán llevando alivio a tantos haitianos que lo necesitan.

¡Seamos parte de este equipo, unidos en oración!

Iglesia En Marcha. Net

3 Mar '10

Hay 2 Comentarios.

  1. Veroana
    10:12 pm marzo 6, 2010

    Gracias a Dios que desde Uruguay podamos aportar nuestro grano de arena en Haití.

    Animo al equipo médico enviado desde Uruguay. Dios estará con cada uno de ustedes y nosotros desde acá estaremos también con nuestras oraciones.

    Para Dios no existen los imposibles y recompensará cada esfuerzo de nosotros.

    Dios los bendiga muchísimo!

  2. Silvia
    10:13 pm marzo 6, 2010

    Eu e minha familia estaremos orando.

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