ALEMANIA – Obispo de Hannover y superintendente evangélica detenida por conducir alcoholizada

La obispo Margot Kässmann es una mujer extraordinaria, no sólo por ser la primera a la cabeza de la Iglesia Evangélica Alemana, con sólo 51 años; o por acabar de divorciarse con cuatro hijos o tener una retórica temible en sus intervenciones políticas, sino porque a veces en la madrugada se ha saltado un semáforo en rojo y, a veces incluso, va notablemente embriagada.

La presidenta del Consejo Evangélico fue detenida el pasado sábado por la Policía de Hannover, con 1,54 por mil de alcohol en sangre. De entrada significa que esta Cuaresma Kässmann no ha renunciado al alcohol, como manifestó en años anteriores, cuando en una entrevista explicó que era su forma de ayunar, así como que la fé se profundiza caminando en solitario.

Pero según el fiscal de Hannover, la vulneración del semáforo y la embriaguez significa también una causa judicial contra esta conocida teóloga, que discute las actuaciones del Gobierno alemán y que, recientemente, saltó a los titulares por su divorcio.

Multa de un sueldo
«Un 1,1 por mil de alcohol es ya un valor máximo», dice el fiscal Jürgen Lendeckel, «todo lo que lo excede es ya perseguible penalmente». La multa anticipada sería de un «sueldo mensual completo», según la directora de la Policía en la capital de Sajonia Inferior, Anja Gläser.
«Me asusto de mí misma por haber cometido un error tan grave», reconoce Kässmann, pero ello no le evita la posibilidad de un proceso judicial. «Por supuesto», dijo la líder religiosa, «asumiré las consecuencias legales» pertinentes, pese a insistir en que habría bebido mucho menos de lo denunciado.

Según descubre el diario «Bild», la mandataria de la Iglesia luterana fue interceptada por una patrulla, en la noche del pasado sábado, tras saltarse un semáforo a bordo de su vehículo oficial, un Volkswagen Phaeton. La prueba de alcoholemia dio el equivalente a la ingestión de 0,7 litros de vino o 1,5 litros de cerveza, pese a que en su opinión sólo habría bebido un vaso de vino. Tal vez este año hubiera ayunado en la cena, y no en la bebida, y el mililitraje en sangre se disparara.

Los agentes le retiraron el carnet y obligaron a la religiosa a acompañarles a comisaría, dejando inmovilizado el coche. Kässmann dice ser «consciente de lo irresponsable que es conducir bajo los efectos del alcohol».

La teóloga y superintendente evangélica, desde octubre de 2009, fue elegida obispo de la sede de Hannover diez años antes, con apenas 40 años, y desde entonces se había hecho notar crecientemente por su dinamismo, generosa liberalidad e, incluso, modos deslenguados.

En las últimas semanas ha criticado que los recortes de impuestos promovidos por el Gobierno privarán a las iglesias de un 10% de sus ingresos.

La canciller Merkel, hija de un misionero evangélico, salió en defensa de la libertad de opinión de Kässmann.

Ramiro Villapadierna – Abc.es / Iglesia En Marcha.Net

1 Mar '10

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