ENTRENAMIENTO – Cristianos en zonas difíciles
Debido al creciente numero de países que cierran sus puertas al evangelio (y a los misioneros extranjeros), la presencia de misioneros nacionales es aún más significativa. Sabiendo que los misioneros son pocos y que “el tiempo es corto”, los ministerios nacionales se basan en los principios bíblicos del Nuevo Testamento compartir de Cristo en entre toda tribu y nación. Siguiendo el modelo del Señor, las congregaciones se forman y sigue el discipulado.
Las amistades son muy importantes en el Medio Oriente. Una vez que un misionero nacional ha ganado la confianza, y establece una base amistosa, el trabajo comienza. A los que preguntan, “¿Qué debo hacer para ser salvo?” un misionero veterano está listo para discipularlos.
Muy a menudo, después de aceptar al Señor como su Salvador, están deseosos de compartir las Buenas Nuevas con otros que nunca lo han oído. Muchas veces, un ex musulmán se convierte en el mejor cristiano, pero necesita un entendimiento más profundo del cristianismo, y debe estar equipado con las herramientas del evangelio para poder evangelizar. Programas de adiestramiento bíblico y conferencias clandestinas, son la mejor manera de recibir entrenamiento. Los estudios se centran en cómo llegar (o cómo orar por) a la familia y a los amigos. También aprenden que la oración es una clave vital para la evangelización eficaz. “Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.” Marcos 13:33
Asia Central ha estado cambiando rápidamente en la última década. Bajo el comunismo, la religión no fue aceptada, pero el cristianismo ortodoxo y el Islam pasaron a la clandestinidad y se mezclaron con las antiguas creencias paganas, los rituales y las supersticiones. Mientras que los adeptos religiosos se quedaron solos, obedeciendo las normas y regulaciones gubernamentales. Hoy día, se ha levantado una nueva generación de misioneros que predican el evangelio, y que son sospechosos ante las autoridades, de rechazar el liderazgo de los funcionarios gubernamentales y de la iglesia Ortodoxa.
En esta zona del mundo, cualquier tipo de entrenamiento es peligroso. Las leyes restringen, impiden, y dan lugar a sanciones económicas opresivas para aquellos que hacen declaraciones religiosas en público. Los cristianos no suelen utilizar los colegios, o los edificios escolares.
En cambio, los discípulos no dejan sus aldeas para “ir a la escuela.” Al igual que el apóstol Pablo, quien viajó a diversas ciudades para alentar a los creyentes, los misioneros nacionales se dedican a viajar de lugar en lugar para di rigir las sesiones de enseñanza. Los cursos de capacitación bíblica por lo general duran de 40 días, hasta tres meses. Los misioneros llevan sus propios sacos de dormir, y con frecuencia duermen en bancos de la iglesia, o en estancias con las familias cristianas. Slavik, Director de Área de Christian Aid, dice, “Ellos están agradecidos por el apoyo y las oraciones que reciben a través de Christian Aid, porque este tipo de entrenamiento puede ser costoso. Viajan por áreas difíciles donde los autobuses y los trenes no pasan. El clima es extremadamente frío, y las largas distancias entre los pueblos también hacen que estos viajes sean arduos. Pero, esta es una forma muy efectiva de discipular a los nuevos creyentes, para el trabajo misionero.”
En cada provincia el clima político, económico, y la libertad religiosa (o la falta de libertad), varían, pero básicamente hay tres categorías de iglesias, escuelas o seminarios:
Legales
Sin embargo, los métodos para el entrenamiento no son tan fáciles de clasificar. En una provincia, por ejemplo, existen centros que ofrecen de 6 a 12 sesiones de entrenamiento en un día, y se celebran cada mes. El material didáctico (escrito por pastores experimentados de Hong Kong) se les da a los estudiantes. Cada mes se celebra una sesión para abordar un tema específico relacionado con el ministerio cristiano en un entorno comunista, en el cual se vive entre musulmanes, en pobreza, y otros temas. Los laicos, así como los pastores con títulos universitarios, se benefician de esta área del ministerio.
Como en los tiempos del Nuevo Testamento, los discípulos comparten sus cargas, aprenden unos de otros, y se animan entre sí, en su caminar diario con el Señor.
En otras zonas del mundo, el entrenamiento adopta muchas otras formas. Hoy día, en los lugares que se desarrollan rápidamente, usted puede encontrar las típicas escuelas bíblicas, seminarios y centros de conferencias. El Colegio Bíblico Bharat en Andhra Pradesh, India, comenzó en 1963 en una casa alquilada con sólo seis alumnos. Su énfasis fue, y sigue siendo, la evangelización. Si bien el plan de estudios consta de estudios en el aula convencional, hay un aspecto único que ha continuado durante años. Los estudiantes participan regularmente en la evangelización práctica en el campo. Los sábados llevan a cabo reuniones evangelísticas. Los domingos enseñan en la escuela bíblica. También visitan periódicamente los hospitales, distribuyen folletos, y tienen reuniones en la calle. Durante todo el año, los equipos entran en aldeas de los alrededores o en zonas apartadas para promover programas especiales de Navidad o realizan campañas evangelísticas. Un estudiante describió su experiencia: “El ganar experiencia en un campo misionero durante la gira evangelística, fue una oportunidad fabulosa. Mi corazón se alegra por hacer la obra de Dios.”
Estos son sólo algunos de los ministerios, apoyados por Christian Aid, que están estableciendo el estándar sobre el adiestramiento bíblico y el discipulado en las dos terceras partes del mundo.
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2 de noviembre de 2009 a las 2:27 pm
Me gusta leer noticias así. Si bien creo en las misiones extranjeras, también pienso que misoneros locales son sumamente necesarios y pueden insertarse mejor en el contexto social, familiar etc, de las personas a quienes se busca llegar.
Saludo y felicito a quienes llevan adelante este trabajo enlugares tan inhóspitos y peligrosos.
Dios les bendiga.