LOS TRABAJADORES SE ALIMENTAN MAL – En su horario laboral

El 43% de los trabajadores se saltea al menos una de las comidas principales del día y el 40% dice tener alguna patología vinculada a la dieta como sobrepeso, hipertensión y diabetes, según un reciente estudio sobre sus hábitos alimentarios.
El hecho de no respetar las comidas fundamentales de cada jornada (desayuno, almuerzo y cena) afecta el funcionamiento normal del organismo debido a la reducción de los niveles de glucosa en sangre y, en consecuencia, se perjudica el rendimiento físico e intelectual y aumenta la probabilidad de sufrir accidentes en el trabajo, señala entre sus conclusiones el estudio de la empresa Accor sobre cómo se alimentan los trabajadores uruguayos.
El estudio abarcó a 300 trabajadores -de entre 18 y 65 años- de empresas públicas y privadas de Montevideo y zona metropolitana. La investigación excluyó a trabajadoras domésticas y rurales.
En el estudio se señala que los resultados de la investigación “refuerzan la necesidad de implementar políticas públicas que promuevan un cambio en la conducta alimentaria de los trabajadores con el propósito de alcanzar mejores niveles de vida y menores cargas económicas para las empresas y para el país, incluido el sistema de salud”.
En este sentido, se entiende que el gobierno debe proporcionar la infraestructura y el marco jurídico para que se lleven a la práctica las iniciativas emprendidas en materia de alimentación de los trabajadores.
Pero claro que no hay iniciativas gubernamentales que valgan si las buenas prácticas alimenticias no comienzan desde la propia persona. Según la nutricionista Claudia Suárez -que trabajó en este investigación-, muchas de las personas encuestadas declaran comer carne roja dos veces al día y hay baja frecuencia en el consumo de pescado, cuya grasa tiene “un efecto beneficioso para el organismo”.
Además, si bien se observa el consumo de frutas y verduras, en ninguno de los casos se puede suponer que lleguen a cubrir los 400 gramos diarios recomendados internacionalmente.
“Según lo que pudimos ver no se llega a esa cantidad de frutas y verduras. Hay que insistir en que se coma menos frituras, menos comida chatarra”, señaló Suárez, aunque aclaró que sólo el 20% de los encuestados expresó comer ese tipo de comidas “fast food”, una cifra que no es tan elevada como la que se esperaba.
En el comedor. Si bien el 80% de los encuestados expresa que la empresa donde trabajan dispone de un comedor, poco más de la mitad lo utiliza. “En Uruguay está reglamentado que deben existir comedores en los lugares de trabajo y que se debe brindar a las personas los equipos necesarios para poder refrigerar y calentar las comidas”, apuntó la nutricionista, pero señaló que de todas maneras casi la mitad de los trabajadores comen en sus lugares de trabajo, en los escritorios frente a sus computadoras o talleres.
“Eso no es recomendable, porque el momento de la comida es un momento de descanso y sin embargo, se sigue en el mismo lugar donde se trabaja y uno no se puede desenchufar, pues alterna la ingesta de alimentos con el trabajo, lo que no es nada saludable”, subrayó Suárez, y argumentó que con esta conducta se come en menos tiempo de lo que está aconsejado.
Del estudio se desprende que únicamente el 8% de los trabajadores utiliza los 40 minutos o más para comer que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La investigación concluye que es importante que desde los distintos sindicatos se reivindique el derecho a la alimentación saludable y a las condiciones que la faciliten. “Esto sólo es posible, si los trabajadores cuentan con los conocimientos esenciales para identificar a la alimentación como una necesidad”.
Empresas
El estudio de Accor habla sobre las responsabilidades de las empresas en los hábitos alimentarios de sus empleados. En ese sentido señala que se debe promover un consumo saludable de alimentos, ajustado a las características del trabajo y a la condición de salud de cada colectivo. Apunta la necesidad de realizar los mayores esfuerzos para procurar la realización de chequeos médicos enfocados en las tareas específicas que realizan los trabajadores, como forma de mantener la salud de los que están sanos y mejorarla en los que presentan patologías.

El País Digital / Federico Castillo / Iglesia En Marcha.Net
20 Sep '09

Hay 2 Comentarios.

  1. Ester
    4:41 pm septiembre 20, 2009

    Sin lugar a dudas hay mucha gente que se alimenta mal por distintos motivos.Doy fe porque lo puedo practicar (tal vez sea una priviliegiada) que si uno quiere puede comer bien y sano aunque sea a las corridas. No se gasta más muy por el contrario se gasta menos y se alimenta sano. Perfectamente se puede llevar una ensaldada y fruta agregando un yogur e incluso unas fetas de fiambre magro y sin sal. En invierno se puede complementar con una sopa light.
    Obviamente en verano es mejor. Hay que tener conducta, la gordura y la mala alimentación entran por la boca. Además debemos cuidar el cuerpo que Dios nos ha dado y también en esto ser ejmplo.
    Agregar algunas caminatas bajándose unas paradas antes , no está mal. si se uiere se puede. Eso si no olvidarse de una MUY BUENA VIANDA ESPIRITUAL.

  2. Ester
    10:29 pm septiembre 21, 2009

    Creo muy importante educar en relación a la alimentación . Hay muchos jardines de infantes que en tal sentido trabajan muy bien esto , han eliminado la comida chatarra. Se educa a los niños pequeños que se convertirán en promotores de salud y realizan un efecto multiplicador. Se debería comenzar a trabajar con las familias. En media hora se hace una torta casera y lo que rinde, cuánto se ahorra y que sano para grandes y chicos. Asimismo la fruta, es necesario suprimir bebidas colas por ricas frutas de estación. Se ahorra en varios sentidos para mejorar la salud, el bolsillo y no hipotecar el futuro. No olvidemos una buena dieta espiritual .

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