HACE 40 AÑOS DE LA MASACRE – Pero sigue generando horror

El pasado 8 de agosto fue el aniversario de la masacre en Hollywood en que la actriz Sharon Tate, embarazada de ocho meses, fue asesinada junto a cuatro amigos. Los autores fueron La Familia, la secta satanista de Charles Manson. Reproducimos un diálogo con un especialista que ayudó a enviarlos a prisión, y que ha publicado el diario argentino Página 12, firmado por Raúl Kollmann.

En una noche como la de anoche, hace exactamente 40 años, los integrantes del llamado “Clan Manson” entraron a la suntuosa mansión del director de cine Roman Polanski y la actriz Sharon Tate, en Beverly Hills, Los Angeles. Charles Tex Watson, Patricia Krenwinkel y Susan Atkins, por órdenes del jefe de La Familia, Charles Manson, protagonizaron una verdadera carnicería. Asesinaron a cinco personas, entre ellas a la bellísima Tate, considerada una de las mujeres más hermosas del mundo, y acabaron también con su embarazo de ocho meses.

La ideología del Clan salió de una interpretación totalmente inventada y caprichosa de la canción “Helter Skelter”: concluyeron que se trataba de un mensaje satánico. La cuestión era casi ridícula, porque dedujeron que habría una guerra entre blancos y negros, estos últimos ganarían, pero –según su delirio– no podrían gobernar el mundo. Entonces recurrirían a Charles Manson para manejar el poder. En el marco de esa guerra, había que matar a todos los ricos y poderosos, y ésa era, supuestamente, la ritualidad de aquel crimen que conmovió al mundo.

Ivor Davis, un periodista británico que estaba en Los Angeles, no sólo cubrió el caso desde el principio al fin, sino que escribió un libro, Five to Die, Cinco a morir, que sirvió de base para la acusación y condena de Manson y sus seguidores. El libro se acaba de volver a publicar, con un leve cambio de título: Cinco a morir, el libro que ayudó a condenar a Manson. Página 12 entrevistó en forma exclusiva a Davis, que sigue siendo el gran investigador del caso.

Charles Manson y sus seguidores fueron condenados a muerte, pero el estado de California abolió la pena máxima, por lo cual la pena fue de reclusión perpetua. Hoy, 40 años más tarde, siguen en la cárcel y adherentes a sus teóricas satánicas hacen campaña para que los excarcelen. También existe una fuerte polémica para que se libere a una de las protagonistas de la masacre, Susan Atkins, quien tiene el 85 por ciento del cuerpo paralizado. Pero la hermana de Sharon Tate, Débora, realiza una contracampaña para que no se la libere, en especial porque fue ella la que acuchilló a la actriz y luego se ensañó particularmente con el vientre, queriendo asegurarse también de la muerte del bebé. Débora cuenta con el apoyo, entre otros, del gobernador Arnold Schwarzenegger, pero hay fiscales que están de acuerdo en concederle la libertad a Atkins por razones humanitarias.

Alrededor del múltiple asesinato se tejieron muchas leyendas. Una es que el crimen –cinco personas y el bebé– fue producto de la película de Polanski El bebé de Rosemary, un éxito mundial. La historia del film era que el diablo engendraba un niño en una mujer, que en la película fue interpretada por Mia Farrow. Además no faltaron los que tejieron algún tipo de sospecha sobre Polanski como autor intelectual de la matanza.

–¿Tuvo Polanski alguna responsabilidad en los asesinatos de su esposa y las otras cuatro personas? –le preguntó este diario a Davis.

–No, de ninguna manera. Para nada. Se puso furioso cuando los medios apuntaron a él. Polanski estaba en Londres en el momento de la masacre y volvió a California de inmediato. No podía creer las acusaciones, basadas justamente en que filmó El bebé de Rosemary. Yo hablé con él en París, donde vive, y no hace más que recordar que Sharon estaba por dar a luz a un hijo de ambos y sólo faltaban dos semanas para el parto.

–¿Está claro por qué atacaron esa mansión y no otra?

–Hubo una época en que esa casa fue alquilada por Terry Melcher, el hijo de Doris Day, quien era productor musical. En ese momento, Manson lo fue a ver porque quería que le editara un disco compuesto y tocado por él. La respuesta fue negativa. Después Polanski-Tate alquilaron la vivienda y La Familia irrumpió en ella, tal vez sin saber que Melcher ya no estaba allí. O quizá conocían que se había mudado, pero le querían mandar un mensaje. Es decir que la intención fue satánica y acorde con la ideología del grupo, pero Melcher cree que también estaba la idea de vengarse de él.

Por supuesto que existen otras suposiciones. Por ejemplo, que Tate y Polanski eran amigos de Ringo Starr, el baterista de Los Beatles. Manson decía que en Helter Skelter Lennon le ordenaba atacar. En un doble crimen cometido al día siguiente de la masacre de Cielo Drive 10050, La Familia escribió con sangre la palabra “War” (guerra); “death to piggies” (muerte a los cerdos) y, en una heladera, “Helter Skelter”, el título de los Beatles. En ese doble crimen, también en Beverly Hills, fueron asesinados el empresario Leno LaBianca y su esposa. En algún momento, Atkins contó que entre los objetivos de La Familia estaban Richard Burton, Elizabeth Taylor, Frank Sinatra, Steve McQueen y Tom Jones.

–¿Existía una real intención satánica en algunas canciones de Los Beatles o se trató sólo de una interpretación enferma y delirante de Manson?

–Indudablemente fue la interpretación enferma de Manson. Paul McCartney y John Lennon dijeron que no había ningún mensaje racial en la letra de “Helter Skelter”. Lennon dijo que la gente está loca si piensa que nuestras letras les dicen que claven cuchillos en los cuerpos de otras personas. Sin embargo, Manson, con su mente enfermiza, decidió que Los Beatles le mandaron a él un mensaje secreto. Obviamente era mentira. Todo el origen de La Familia y sus acciones fue por demás enfermizo.

Manson era hijo de una prostituta, que lo tuvo a los 16 años. Según parece, la joven trató de cambiar al bebé por una botella de cerveza, intercambio que se concretó con una moza de un bar. Pero un tío de Manson empezó a buscar a la moza hasta que la encontró y recuperó al niño. Para la época de la matanza, Manson había agrupado a 40 jóvenes y vivían en un micro abandonado, consumían LSD y participaban de orgías. Eran algo parecido a una agrupación hippie, pero el aspecto satánico marcó todo. Varias veces actuaron la crucifixión de Jesús, con Manson en el papel principal.

–¿Cómo fue la masacre?

–La masacre de Cielo Drive fue tremenda. Al joven Stephen Parent, amigo de uno de los cuidadores de la mansión, lo sorprendieron en el auto cuando se iba. Le pegaron un balazo. El peluquero Jay Sebring, que había sido colgado de unos parantes, igual que Sharon Tate, trató de soltarse y le pegaron otro tiro. Un amigo de Polanski, Voytek Frykowski, intentó resistirse y le pegaron varias puñaladas. Aun así llegó hasta la puerta y allí lo ejecutaron a balazos en la espalda y en la cara. Una rica heredera, Abigail Ann Folger, también intentó escaparse, pero la atraparon al lado de la pileta. La acuchillaron por la espalda.

Finalmente quedaba Sharon Tate. A los gritos pidió que la mataran a ella pero que salvaran al bebé. No hubo ningún tipo de contemplaciones: Atkins le clavó el cuchillo 16 veces. El grupo mojó un trapo en la sangre y escribió “Piggies” (cerditos) en la pared. El múltiple crimen fue un misterio al principio. No se podía determinar quiénes habían sido los autores. Incluso se empezó a sospechar de Polanski. Luego, un hecho casual llevó a Atkins a prisión por un delito menor. Allí le contó a una compañera de cárcel y eso permitió detener a los autores y a Manson.

El primer día del juicio, el jefe del clan apareció ante el tribunal con una cruz esvástica marcada en la frente. Manson mantiene un negocio fabuloso desde la cárcel. A través de un sitio de Twitter y, sobre todo, vendiendo su firma en remeras y cualquier otro objeto. En la prisión dicen que les da empleo a muchísimos internos, porque los pone a imitar su firma en los productos que venden. Nunca se arrepintió de nada e incluso amenaza con matar mucho más si sale de la cárcel.

Facilitado a Iglesia En Marcha.Net por RIES

19 Ago '09

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