“QUE EL SUFRIMIENTO IMPIDA CREER EN DIOS ES UNA IDEA MODERNA”


¿Cómo se puede tener fe en la existencia de Dios teniendo en cuenta el estado del mundo?

¿Dónde está Dios? El problema del sufrimiento humano.

Luego de décadas de devoción y fe, el experto en teología Bart D. Ehrman inició un camino de dudas existenciales que lo llevaron a rever todo lo que había creído, y escrito, hasta el momento. “Durante la mayor parte de mi vida, fui un cristiano devoto y comprometido… llegué a aprender partes enteras de la Biblia de memoria…

Durante años fui pastor de la iglesia bautista de Princeton”, escribe Ehrman en el primer capítulo de este libro. Con un estilo sencillo y llano, el teólogo analiza las razones que lo llevaron a cuestionar su fe y a empezar a abrazar otro tipo de creencia, una más consustanciada con las virtudes y los defectos terrenales.
Por supuesto que los seres humanos sufren porque otros seres humanos actúan mal para con ellos. ¿Qué revelación puede haber en eso?

Al mismo tiempo, sin embargo, sé que hay montones de personas religiosas en el mundo que piensan que todo lo que ocurre en él (lo bueno y lo malo) procede directamente (o, en ciertas ocasiones, indirectamente) de Dios. Y esto es algo en lo que algunos autores de la Biblia coincidirían.

Este último punto de vista plantea en realidad una situación bastante paradójica, muy conocida por quienes a lo largo de los años han tenido que lidiar con rompecabezas teológicos: si la gente hace cosas malas porque Dios le ordena hacerlas, ¿por qué ha de considerársela responsable? Si Adán y Eva estaban predestinados a comer el fruto prohibido, ¿por qué han de ser castigados? Si Judas traicionó a Jesús y Pilato ordenó que le crucificaran porque ésa era la voluntad de Dios, ¿cómo puede pensarse que son culpables de algo? Si los enemigos de David o los enemigos de Pablo hicieron lo que hicieron bajo supervisión divina, ¿de quién es en realidad la culpa?

El hecho de que las personas sean consideradas responsables de sus acciones (Adán y Eva, Caín y Abel, David y Salomón, Judas y Pilato, el Anticristo y sus acólitos) demuestra que quienes escribieron la Biblia tenían alguna noción del libre albedrío. Esto es, la manera de entender el sufrimiento como resultado de acciones pecaminosas es lo más cercano que podemos encontrar en la Biblia a lo que en la discusión filosófica sobre el problema de la teodicea se conoce como “la defensa del libre albedrío”. En su forma más simple, el argumento filosófico es más o menos éste: si Dios no nos hubiera dado libre albedrío, éste sería un mundo menos perfecto; Dios, sin embargo, quería crear un mundo perfecto y, por ende, tenemos libre albedrío, tanto para obedecerle como para desobedecerle, tanto para aliviar el sufrimiento como para causarlo. Esta es la razón que explica la existencia del sufrimiento en un mundo que, en última instancia, está controlado por un Dios que es al mismo tiempo todo poderoso y bueno.

En el ámbito filosófico, la defensa del libre albedrío existe desde que empezó a discutirse el problema de la teodicea. Esta, de hecho, es la perspectiva de Leibniz, el pensador del siglo XVII que acuñó el término teodicea. En el discurso moderno, la pregunta por la teodicea se plantea como una pregunta sobre Dios: ¿cómo podemos creer que existe un Dios todopoderoso y bueno dado el estado del mundo? En el discurso antiguo, lo que incluye los distintos discursos que encontramos en la Biblia hebrea y el Nuevo Testamento, esa pregunta nunca se planteó. Los judíos y cristianos de la Antigüedad nunca se preguntaban si Dios existía. Sabían que existía. Lo que querían saber era cómo podían entender a Dios y cómo debían relacionarse con él, dado el estado del mundo. La cuestión de si el sufrimiento nos impide creer en la existencia de Dios es absolutamente moderna, un producto de la Ilustración (…)

En mi opinión, el problema filosófico al que damos el nombre de teodicea es insoluble. Al mismo tiempo he de decir que aunque la denominada defensa del libre albedrío pueda en ocasiones parecer un argumento filosófico estéril, también puede ser un argumento práctico de gran fuerza. A lo largo de la historia los seres humanos han herido, oprimido, atormentado, torturado, vejado, violado, mutilado y asesinado a otros seres humanos.

Si en última instancia hay un Dios involucrado en todo esto, y en especial si ese Dios es responsable de todas las cosas malas que ocurren, supongo que es muy poco lo que podemos hacer al respecto.

Sin embargo, yo no creo para nada en eso. El dolor que los seres humanos provocan a sus semejantes no es causado por una entidad sobrenatural. Dado que el libre albedrío (que existe, independientemente de que también Dios exista o no) permite a los seres humanos actuar mal y dañar a otros, nuestra intervención es necesaria: tenemos el deber de hacer cuanto podamos por acabar con la opresión, la tortura y el asesinato (ya sea en nuestro país o en lugares menos favorecidos, en los que las atrocidades son al mismo tiempo más patentes y menos reprimidas) y, por tanto, de hacer cuanto podamos para socorrer a las víctimas de estos abusos de la libertad humana.

Fuente: El País / Iglesia En Marcha.Net

18 Jul '09

Hay 3 Comentarios.

  1. irene Marsiglia
    2:39 am julio 20, 2009

    Al leer este artículo no pude dejar de escribir un comentario.
    Primeramente quiero decir que DIOS conoce el fin desde el principio, como así lo dice la Biblia, por lo que que DIOS ya sabe de antemano quien va a hacer algo , cuando y como. Ahora bien, como DIOS nos ha dado libre albedrío no puede intervenir. Somos integrantes de una raza caída, desde el pecado de Adán y Eva, todos tenemos la tendencia a pecar. Hubiera sido fácil para DIOS hacer robots, perfectos, que lo amaran y respetaran, pero EL decidió hacernos a Su imagen y semejanza por lo que nos dio libre albedrío. Puso reglas para cumplir, las cuales desobedecieron Adán y Eva.
    A DIOS nada le sorprende, él no podía evitar que Caín matara a Abel, que Judas traicionara a Jesús, etc. fue la voluntad de esas personas.
    Ahora bien, DIOS no se quedó con las manos cruzadas, DIOS hizo algo, una vez y para siempre, dio una OFRENDA DE AMOR PERFECTA, a Su Hijo JESUCRISTO !!, EL pagó el precio a nuestro favor y en nuestro lugar,derramó su Sangre preciosa, El derrotó al maligno, EL RESUCITÓ CON GRAN PODER Y AUTORIDAD , El está vivo !, qué sucede entonces ?, si el maligno está derrotado y si Jesucristo venció, porqué hay maldad en la Tierra ?, porque muchos no saben , otros no lo quieren saber, que JESUCRISTO ES EL SEÑOR, QUE EL VENCIÓ.
    Por eso el maligno sigue teniendo “autoridad” sobre aquellos que no creen, o sobre aquellos que creen pero no rinden sus vidas a JESUCRISTO, que creen pero que con sus acciones lo niegan.
    Dirán porqué sufren los niños inocentes, por la maldad del corazón humano, pero recuerden que todas estas atrocidades están llenando la copa de la IRA DE DIOS. Estamos en el tiempo de la GRACIA , Dios se está conteniendo porque El quiere que todos se salven. Pero llegará un día , que solo DIOS en su Potestad y Soberanía sabe, en que DIOS hará justicia.
    No podemos entender todo estando en esta Tierra , pero llegará un día en que “conoceremos como fuimos conocidos”
    Con respecto a que el dolor pueda alejarnos de DIOS, les digo que de ninguna manera. El 18 de Julio del año 2000, el Señor Jesucristo llamó a Su Presencia a mi hija, tenía 19 años, era una hija de DIOS, partió sirviendo a Jesucristo. El 7 de Julio partió con un grupo de jóvenes, incluido su hermano de 14 años, a realizar obras en una escuela, una plaza, etc. y a presentar el Evangelio a la zona de Ruta 8 , Barros Blancos, llovió copiosamente esa semana, volvieron el 15 de julio y el 18 partió con Jesucristo.
    El dolor nos acercó tremendamente a DIOS a mi hijo y a mi. Pude ver que cuando morimos en la Cruz, Jesús nos resucita juntamente con EL. Dios me mostró que mi dolor lo había llevado Jesús en la Cruz, me dio Paz , una inmensa Paz, aumentó mi Fe, mi Esperanza, el Amor de Dios en mí.
    EL DOLOR NO NOS ALEJA DE DIOS , DIOS ESTÁ EN MEDIO DEL DOLOR, JESUCRISTO PADECIÓ MUCHÍSIMO MÁS POR NOSOTROS EN LA CRUZ Y LLEVÓ NUESTRO DOLOR.
    No puedo entenderlo todo, pero sé que DIOS ya lo sabía, El lo dispuso , me lo había mostrado mucho antes, no lo recordé hasta que pasó.
    No puedo entenderlo todo, pero DIOS está en control de todo y a EL nada, nada lo toma desprevenido.
    Como dijo el Hermano Pablo un día estando en Montevideo: ” me preguntan cómo pude resistir hasta hoy, es que leí el final del libro (la Biblia) y dice que JESUCRISTO VENCIÓ !!!!!!! “

  2. Yo digo, si este teólogo dejó de creer lo que creía, para creer en algo “más consustanciada con las virtudes y los defectos terrenales”, y esto que ahora cree es que el sufrimiento humano es resultado del libre albedrío, y que debemos actuar para disminuir el sufrimiento de las personas (algo que los evángélicos creemos y sabemos A PARTIR DE LA BIBLIA), este señor, antes, ¿EN QUÉ CREÍA?
    En la Biblia no.

  3. Ester
    7:54 pm julio 26, 2009

    Todo obra para nuestro bien, el sufrimiento también . El sufrimiento , el dolor permiten nuestro crecimiento.Sufrimos pero continuamente Dios muestra su misericordia.
    Mi madre, paciente terminal me dijo un día ante una pregunta mía :”tengo un poco de dolor pero sabés m`ja más sufrió mi amado Señor Jesucristo por mi en la cruz del Calvario.”

Deja un comentario

*