¿QUÉ HACER CON LAS BRONQUIOLITIS?


Es una enfermedad frecuente y contagiosa entre lactantes. Si no se trata bien, puede derivar en una bronconeumonia

La bronquilitis es una enfermedad muy frecuente y contagiosa de los lactantes, que hace un pico epidémico en los meses fríos, transformándose en causa de elevado número de internaciones hospitalarias. Constituye una de las enfermedades respiratorias de mayor morbilidad invernal en pediatría, determinando también un gran porcentaje de las consultas a las unidades móviles.

Se reconocen diferentes virus como causantes de la enfermedad, siendo los más habituales el virus influenzae, el parainfluenzae y el virus respiratorio sincicial (VRS). De ellos, el causante del 75% de los ingresos hospitalarios es el VRS.

A partir del contagio, luego de un período de incubación de 2 a 8 días aparecen los primeros síntomas, que se prolongan por una semana. En ocasiones la recuperación tarda más, persistiendo sobre todo la obstrucción de los bronquios de pequeño calibre (bronquiolos), cuya inflamación protagoniza y da el nombre a la enfermedad.
Luego de la crisis algunos niños pueden quedar sensibles para padecer en forma reiterada nuevos cuadros bronquiales obstructivos, pero ello no es una constante.
El virus puede causar inicialmente resfrío o faringitis, con tos y cefalea, para extenderse luego al aparato respiratorio bajo, dando lugar a las características “sibilancias” con dificultad respiratoria. El sonido emitido (como un silbido) traduce el pasaje del aire por los bronquiolos disminuidos de calibre. Aparece fiebre por más de dos días.
La obstrucción bronquiolar es por inflamación de la mucosa, que estrecha su luz. La dificultad para exhalar el aire es mayor que para inalarlo. Ello se debe a un mecanismo valvular que lleva al “atrapamiento” de aire en los alvéolos pulmonares. Cuando la obstrucción es mayor se agrega dificultad para la entrada de aire. Ello se traduce por un signo clínico, el “tiraje”, que consiste en el hundimiento de los espacios intercostales durante la inspiración. Este signo expresa el aumento de la presión negativa dentro del tórax, y es un signo de agravamiento.
Una de las complicaciones es la bronconeumonia, en que se asocia inflamación del tejido pulmonar, resultante a menudo de una sobre-infección bacteriana, y suele ser causa de hospitalización.

Prevención
No existen vacunas efectivas contra el VRS. Se han usado anticuerpos anti VRS en las primeras 24 horas de enfermedad que reduce la excreción viral (baja el contagio), mejora la evolución y disminuye el requerimiento de oxígeno. Está en estudio vacuna, con sub-unidades virales.
¿Cómo se diagnostica una bronquiolitis?

El diagnóstico suele ser clínico. La gravedad se establece según el índice de Tal que tiene en cuenta frecuencia respiratoria, sibilancias, saturación de oxígeno en sangre y tiraje. El virus causante se identifica por su antígeno en secreciones nasofaríngeas, con inmunofluorescencia.

Tratamiento
El niño se coloca semisentado, y se aspiran las secreciones orofaríngeas para mantener libres las vías aéreas. Puede utilizarse fisioterapia vibratoria suplementaria. La alimentación debe ser fraccionada. Los broncodilatadores suelen ser útiles. No deben usarse antibióticos.  

Dra. Dolores Torrado – El País Digital / Iglesia En Marcha. Net
11 Jun '09

Hay 2 Comentarios.

  1. juana maria
    2:01 am junio 24, 2009

    es muy interesante, me sirvió de mucho pues una nieta mía esta con dicha enfermedad y mediante este articulo me entero lo delicado que puede ser Gracias y adelante

  2. florencia
    12:02 pm agosto 2, 2009

    hola soy florencia y les quiero decir que odio ala bronquiolitis

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