SINDROME DE DOWN – ¿clave contra el cáncer?


Científicos descubrieron por qué la gente con síndrome de Down rara vez sufre de cáncer.
En la copia adicional del cromosoma 21, que causa la enfermedad, parece haber también copias adicionales de genes que los protegen contra el cáncer.
La investigación, que aparece en la revista Nature, afirma que el avance podría ayudar en la búsqueda de nuevos tratamientos para el cáncer.
Los investigadores del Hospital Infantil de Boston, en Estados Unidos, descubrieron que el gen o genes adicionales que contiene la duplicación del cromosoma 21 evitan el crecimiento de tumores cancerosos sólidos.
El gen parece interferir con las señales que el tumor debe recibir para crecer.
“Este estudio nos ofrece información muy valiosa para la búsqueda de nuevas terapias basadas en la inhibición del crecimiento de los tumores cancerosos”, le dijo a la BBC la doctora Sandra Ryeom, quien di rigió el estudio.
“Y nos da una idea clara de la trayectoria que siguen las células involucradas en este proceso de crecimiento.
“Es básicamente una nueva área que podemos explorar para el desarrollo de nuevos medicamentos”, afirma la investigadora.

Copia que protege
Los seres humanos normalmente tenemos dos copias de los 23 cromosomas que contienen toda nuestra información genética. Una copia por cada uno de nuestros padres.
El síndrome de Down es un trastorno genético provocado por la presencia de una copia adicional del cromosoma 21, es decir tres copias en lugar de dos.
Se ha sabido desde hace tiempo que algunos individuos con síndrome de Down parecen tener menos riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer que la gente que no padece este trastorno.
Pero hasta ahora no se conocía la razón.
Los científicos de Boston descubrieron en el estudio con ratones que tener una copia adicional de uno de los genes localizados en el cromosoma 21 -llamado Dscr1- es suficiente para reducir el crecimiento de tumores.
Este gen parece actuar en conjunto con otro gen -que también se localiza en el cromosoma 21- para interferir con las señales que el tumor debe recibir para estimular el crecimiento de sus propios vasos sanguíneos.
Este proceso de crecimiento de vasos sanguíneos se llama angiogénesis. Y si los vasos no nutren al tumor con su propio abastecimiento de sangre, no puede crecer y prosperar.
“Nos interesaba estudiar a este gen Dscr1 porque sabíamos que estaba involucrado en evitar el crecimiento de los vasos sanguíneos y en nutrir a las células tumorales para convertirlas en tumores grandes y letales”, dice la doctora Ryeom.
En teoría, los investigadores sabían que si bloqueban los vasos sanguíneos que alimentan a los tumores era imposible el crecimiento de tumores cancerosos.
Por lo tanto los tumores quedarían siendo microscópicos y básicamente inocuos.

Nuevo enfoque terapéutico

La protección contra cáncer está en la copia adicional del cromosoma 21.
“Nuestra hipótesis era que la tercer copia del cromosoma 21 podía prevenir la angiogénesis y ésta era la razón por la que la gente con síndrome de Down contaba con una amplia protección contra el cáncer”.
“Están protegidos contra todas las formas de tumores sólidos, como cáncer de mama, tumores cerebrales, de hígado, de páncreas y de pulmón.
“Esto sugiería que la razón por las que estaban protegidos tenía que estar relacionada con algún aspecto fundamental de la enfermedad.
“Y así llegamos a la conclusión de que la protección estaba en el crecimiento de los vasos sanguíneos tumorales”, expresa la científica.
Después de la investigación con ratones, los científicos quisieron confirmar los resultados con células humanas.
Para esto la doctora Ryeom y su equipo crearon células madre a partir de células de la piel de un paciente con síndrome de Down.
Cuando los científicos insertaron estas células en ratones para inducir tumores, descubrieron que con la copia adicional del cromosoma 21 los tumores nunca lograron formarse totalmente.
“Esta parte del estudio nos ayudó a confirmar que la supresión de la angiogénesis que vimos en el modelo con ratones también se aplica en el ser humano”, afirma Sandra Ryeom.
“Y revela que estos genes podrían ser una herramienta poderosa para una terapia viable de cáncer.
“Sin duda es muy estimulante que la población con síndrome de Down nos ofrezca un nuevo enfoque en los mecanismos que regulan el crecimiento del cáncer”, expresa la doctora Ryeom.
“Y que con esto podamos identificar blancos potenciales para la prevención y tratamiento de tumores”, agrega la científica.

Fuente: BBC Mundo/ Iglesia En Marcha.Net

23 May '09

Hay 1 Comentario.

  1. Carolina Vallejo
    5:58 pm mayo 24, 2009

    Gracias a Dios por la sabiduría que le da a los científicos. Que importante sería que se levantaran científicos cristianos.

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