PARIS BIEN VALE UNA MISA


Intereses encontrados e intenciones ocultas

Fue el Rey Enrique IV de Francia. Es una historia turbulenta, tal como fue casi siempre la historia de Europa, ocurrida en el siglo XVI, el de la Reforma Protestante y las guerras y enfrentamientos a que dio lugar la profunda convicción por un lado, por el otro la intransigencia y la intolerancia. Enrique de Borbón fue criado como protestante por su madre, Juana d’Abret, e incluso encarcelado por su fe tras la noche de San Bartolomé, la traicionera matanza de miles de protestantes franceses perpetrada la noche del 23 al 24 de agosto de 1572. Es el período que la historia de Francia recuerda como las Guerras de Religión. Cuando el Rey Enrique III muere en 1589, Enrique de Borbón queda como único heredero legítimo al trono. Pero el pueblo de Francia no estaba dispuesto a aceptar un rey protestante; también se oponían el Papa, y el Rey Felipe II de España. La guerra, en curso desde varios años antes, prosiguió otros cuatro años, hasta que Enrique de Borbón, “en un acto de realismo político”1, se hizo católico, entró en París, ciudad que no había logrado tomar por las armas, y fue coronado como el Rey Enrique IV. Al dar el mencionado paso de realismo político, es que Enrique habría pronunciado la famosa frase: París bien vale una misa (Paris vaut bien une messe).

París bien vale una misa.

Que Enrique de Borbón haya pronunciado esa frase, ha sido puesto en duda por los historiadores. También se debate qué significado darle a esa frase; así por ejemplo, hay quienes opinan que “Con ello quiere decir que en el fondo siguió siendo calvinista, disfrazado de católico sólo para llegar al poder”.1 Asimismo se discute cuáles fueron las verdaderas intenciones de Enrique al dar ese paso: “Los historiadores han debatido los motivos reales de su reconversión: los logros personales o la supervivencia de Francia”.2

No podemos olvidar, al considerar el significado y juzgar las intenciones de Enrique, que él fue quién, una vez rey, promulgó el Edicto de Nantes (año 1598), un decreto de tolerancia religiosa que puso fin durante varias décadas a la persecución de los protestantes por parte de los católicos, y que a la postre, Enrique murió asesinado por un fanático católico, que lo consideraba un hereje protestante encubierto (año 1610).

Y sin embargo, aún en este siglo 21 en que tal intolerancia parece definitivamente cosa del pasado (no nos engañemos, parece), evaluar el paso dado por Enrique para llegar a ser Rey de Francia nos hace fruncir un poco el ceño. Los cristianos evangélicos (protestantes) adoramos a Dios y seguimos a Jesucristo en esta confesión cristiana (el cristianismo evangélico), en la convicción de que es la forma auténticamente bíblica de hacerlo; sino, iríamos a misa (y los católicos hacen otro tanto; sino, vendrían a nuestros cultos). Más allá de algunos grandes puntos en común que tenemos evangélicos y católicos, mantenemos este estado de cosas en la convicción, arraigada e inamovible, de estar en el camino que la Biblia señala como el correcto para servir a Dios y ser un genuino “cristiano”. Bajo esta óptica, el paso dado por Enrique de Borbón para subir al trono de Francia no puede verse más que como apostasía. Abandonar su fe protestante y hacerse católico fue prácticamente equivalente a dejar de lado los valores eternos que su fe sustentaba, en aras de obtener un beneficio personal transitorio: llegar a ser Rey de Francia.

¿Vale la pena abandonar nuestra fe y nuestras creencias más arraigadas, con el fin de lograr un beneficio temporal? ¿Qué contestaríamos a esta pregunta? ¿Qué contestaría el alma de Enrique, esté donde esté?

Pero esta cuestión de Enrique de Borbón tiene otra derivación de mucha actualidad; de muchísima actualidad para los uruguayos en este año 2009. Enrique dio el paso descrito para lograr el acceso al poder político. Esto merece considerarse, pues en épocas de la monarquía (aún de una monarquía absolutista), existía también el juego político de intrigas, movimiento de influencias, concertación de alianzas, negociaciones en procura de obtener el apoyo de tal o cual sector, grupo o clase, entre quienes movían los hilos del poder, para llevar adelante una idea, un proyecto, o aún impulsar un candidato a un determinado cargo, o incluso al trono. Ese juego es mucho mayor, más complicado y más azaroso en democracia, cuando lo que se procura es lograr el apoyo no de un pequeño grupo de personas, de la “nobleza”, de asociaciones empresariales, o del Parlamento, sino que lo que se necesita (además del apoyo de grupos como los mencionados, y otros), es el voto del pueblo. De un pueblo muy numeroso, formado por personas de las más variada condición social, económica y cultural. Personas muy diferentes en sus creencias, en su filosofía de vida, y en sus intereses individuales y familiares, por no decir grupales en aquellos afiliados a asociaciones civiles y/o religiosas a las que entregan su adhesión. Cada tantos años (cinco en Uruguay), los líderes políticos procuran ese voto que les lleve al triunfo, y los eleve al poder. Pero no es solo en período electoral que los líderes políticos se acercan a los líderes religiosos. En Uruguay aún recordamos los años en que se realizaba, como en tantos otros países del mundo, la Marcha Por Jesús, evento que en nuestro país llegó a congregar una multitud, creciente año a año, de varios miles de cristianos evangélicos, católicos, y también personas sin filiación eclesiástica definida, pero simpatizantes de la fe cristiana que participaban del movimiento. En más de una oportunidad y no siendo año electoral, pudimos ver legisladores de diversos partidos políticos hacer acto de presencia, e incluso arrimarse a la plataforma desde la que se di rigía el acto final.

Tradicionalmente, los escasos cristianos evangélicos que se animaron a incursionar en política partidaria (escasos, pues a los evangélicos uruguayos nos costó muchísimo vencer la cultura del quiste), lo hicieron a través del Partido Colorado; quizás haya excepciones, pero la regla ha sido esa. Ahora, camino a las elecciones nacionales del 2009, también se ha acercado a la Iglesia otra colectividad política, el Partido Nacional. Hace ya un tiempo se proyectaron y anunciaron reuniones entre pastores y líderes evangélicos, y un precandidato presidencial de ese partido, el doctor Larrañaga. También puede verse ya en las calles de Montevideo los anuncios de una agrupación que se apellida “cristiana”, y que proclama con enormes pintadas “Cristianos con Larrañaga”. Podemos especular que esto se da debido a, por un lado, la decidida participación pública que ha tenido la Iglesia Cristiana en el debate sobre proyectos de ley impulsados por la bancada del partido que está actualmente en el gobierno, tales como el de defensa del derecho a la salud sexual y reproductiva (despenalización del aborto), la ley de unión concubinaria, o la de cambio de identidad sexual, que han pretendido legislar sobre las costumbres y la moralidad pública hasta un extremo inaceptable para los cristianos. Por el otro lado, fue justamente el Partido Nacional el que se opuso tenazmente a los referidos proyectos de ley, frente al enceguecimiento frenteamplista, y la vaga ambigüedad del Partido Colorado. La aparente coincidencia de valores deviene en coincidencia de intereses, y cristaliza en el incipiente apoyo de algunos sectores cristianos a la colectividad política nacionalista, en la persona de uno de sus precandidatos.

Y esto recién empieza.

Entonces, cuando como dijimos los líderes políticos se acercan a los líderes religiosos, podemos (y debemos) honradamente preguntarnos qué tanto por ciento de las motivaciones de ese acercamiento se debe a convicciones personales, y cuanto a intereses políticos partidarios; en otras palabras, cuánto hay de una concurrencia de ideas y creencias individuales, y cuanto de búsqueda de votantes. No nos olvidemos que cualquier candidato que lograra el apoyo de toda la comunidad evangélica uruguaya (si verdaderamente lograra el apoyo de todos los evangélicos), bien podría asegurarse más de cien mil votos. Y en nuestro país, esa cantidad de votos no solo puede colocar a alguien en el Senado; también puede decidir una elección en primera vuelta.

En realidad, al mencionar la búsqueda de votos como motivación para el acercamiento de un dir igente político a una comunidad religiosa, no lo hacemos poniéndole un tono absolutamente negativo. Después de todo, es trabajo del político que honestamente cree que su programa de gobierno es el mejor para la nación, procurar convencer al pueblo de votarlo para llegar al poder e implementar dicho programa. Lo queremos destacar sobre todo para no incurrir nosotros, los cristianos evangélicos, en la ingenuidad de pensar que el cien por ciento de la motivación está basado en convicciones filosóficas individuales. Aunque esto parezca obvio, no huelga ponerlo en términos bien claros, para que todos lo tengamos en cuenta. Hasta el día de hoy los historiadores siguen debatiendo si Constantino se volcó hacia el cristianismo, dando fin a las persecuciones romanas contra los cristianos y favoreciendo a la Iglesia, por convencimiento personal o por conveniencia política. Desde los días de Constantino en adelante, los últimos mil setecientos años, cada vez que quién aspiró al poder, o estaba ya detentándolo, se aproximó a la Iglesia, generó la misma duda. En realidad, la historia nos muestra que la gran mayoría se sirvió de la Iglesia, por lo tanto de la religión, y por lo tanto de la fe de los sencillos y los humildes, para afianzarse en el poder.

¿Qué pensar entonces hoy en día, a las puertas de un año electoral que, indudablemente, va a ser para alquilar balcones? Recordemos a Enrique IV, y preguntémonos: ¿El sillón presidencial del Uruguay bien vale un culto evangélico?

1.- es.wikipedia.org/wiki/Enrique_IV_de_Francia

2.- Linder RD, Enrique IV de Francia. Diccionario de Historia de la Iglesia. Editorial Caribe. 1974. Págs. 389-90.

Dr. Alvaro Pandiani

Iglesia En Marcha.Net

11 Feb '09

Hay 29 Comentarios.

  1. Carolina Vallejo
    7:23 pm febrero 11, 2009

    Por ahora voy a decir que sólo Dios conoce el corazón del hombre.
    A lo largo de la historia del país se han suscitado distintos partidos políticos. Colorados en general agnósticos, blancos cercanos al catolicismo y en la coalición de izquierda hay distintas tendencias.
    Los cristianos han votado distintas alternativas a lo largo de la historia.
    Debemos fiarnos sólo de Dios, ser cautos y pedir la guía de Dios ante la opción a tomar.
    Ser prudentes ante todo y muy cuidadosos , hábiles y astutos lo cual es bíblico.
    Como dije en otra página compromiso político en lo que hace a la participación en temáticas sociales.
    No tengo porqué juzgar a nadie, cada uno decide y algún día cada uno dará cuenta delante de Dios.

  2. Sembrador
    9:01 pm febrero 11, 2009

    Licenciada Vallejo, el último párrafo de su comentario, ¿es una crítica velada al tenor general del artículo?

  3. Carolina Vallejo
    9:09 pm febrero 11, 2009

    Realmente no vale la pena abandonar nuestra fe, esto debe ser primero siempre Somos humanos y como siempre digo hasta el cansancio nadie es perfecto y si alguien lo es que arroje la primera piedra.Ningún sistema político ha demostrado ser perfecto porue el hombre no lo es.

    Dios nos ha dado el libre albedrío.Cada uno decidirá que hacer. He recibido en reiteradas oportunidades la invitación para asistir a la agrupación aludida pero no lo haré. Mi lucha está dada por el compromiso político y no político partidario.
    También se que amados hermanos y amadas hermanas tienen participación activa en la política partidaria , oraré por ellos como oro por otros en distintos emprendimientos.

    Si bien uno puede tener una ideología política creo que debe analizar todo lo ocurrido a nivel parlamentario y sacar sus propias conclusiones;todo está sobre la mesa.

    Aconsejo leer un libro pequeño pero profundo “Política y fe” del Prof. Dellutri, vale la pena.

    Tampoco podemos aceptar que la iglesia se convierta en un espacio político partidario ni tampoco podemos aceptar que la autoridad diga a quien votar porque volveríamos a la època de los caudillos.

    Y también mucha calma nada de exasperaciones ni contiendas por éstos temas. Debemos preocuparnos por lo que alarma socialmente en éstos tiempos.Debemos calmar los ánimos y contar hasta 10 , templanza y don de gentes.

    Mis disculpas por opinar dos veces en el mismo día pero es un tema atrapante

  4. César
    9:29 pm febrero 11, 2009

    Excelente artículo!!!! Los hombres políticos toman decisiones políticas, todo en favor de lo que quieren lograr y si unos evangélicos con ganas de figurar sirven… allá van los partidos políticos y son más evangélicos que los evangélicos.

    Muy bueno de verdad. Gracias.

  5. Marina
    9:43 pm febrero 11, 2009

    Los caudillos no se, pero usted está dando línea. No me interesa en lo más mínimo que amados y amadas estén en esa agrupación, problema de ellos, yo votaré según me dicte la conciencia y seguramente no será a esa agrupación. De más estuvo mencionarla. Para no juzgar y proclamar que no es perfecta, deja ver una interesante veta amarillista e intolerante.

    El artículo está muy bueno, coincido con César. Al grano, con referencias históricas ineteresantes y muy actual.

    Si dr Pandiani, la frase encaja perfectamente en el contexto uruguayo.

    Lo extrañábamos!

  6. Carolina Vallejo
    10:15 pm febrero 11, 2009

    Estimado Sembrador estoy de acuerdo con el artículo, es excelente. Este es un espacio democrático y por lo tanto leer el artículo me lleva a reflexionar gracias a Dios y con mente amplia . Felizmente lo hago con respeto hacia el brillante columnista y hacia la página. Por supuesto al ser democrática con respeto todos podemos participar. Gracias y bendiciones. Mta. Lic. Carolina Vallejo

  7. Carolina Vallejo
    5:23 pm febrero 12, 2009

    A medida que uno se acerca y se aleja del artículo va haciendo otras lecturas. Frente a un artículo o frente a cualquier género literario hay muchos niveles de lectura de reflexión y de comprensión y eso es lo rico.
    Frente a la pregunta:”¿Vale la pena abandonar nuestra fe…?” Yo digo no pero siempre hay un pero ,hubo que haber estado en los zapatos de Enrique IV . Muchas veces debemos estar en una situación para ver que hacemos. La Palabra es clara en Efesios cuantas veces parece que estamos firmes y eso es peligroso. Por otro lado Dios lo permitió con un propósito porque si el quería podía haberlo impedido. No estamos hechos para juzgar sino para amar y ejercitar los dones del espíritu.
    Sigamos construyendo éste espacio democrático. Adelante!! Sigo pensando…
    Mta. Lic. Carolina Vallejo Latessa

  8. Carolina Vallejo
    8:33 pm febrero 12, 2009

    Disculpas me falló la memoria aludo a 1ª Corintios 10:12 y no Efesios.
    gracias, Carolina Vallejo

  9. Lilian
    9:10 pm febrero 12, 2009

    Leyendo la noticia de Zimbabwe me dieron ganas de llorar y ahora me tocó leer este artículo que me hace pensar… Los comentarios nos dejan ver que los cristianos pensamos bastante parecido. La política envanece al hombre y no deberíamos mezclar. No juzgo a nadie, quede claro, pero no entiendo a los cristianos que se meten con políticos y quieren formar parte de grupos partidarios que lejos están de nuestros principios. No podemos servir a dos señores. La política, por más que pensemos que es un mal necesario y seamos profundamente democráticos, se sirve sólo a si misma. Los hombres y mujeres que militan políticamente y se nos acercan, solamente persiguen el voto evangélico, porque jamás podrán legislar, pensar o creer como nosotros lo hacemos. No hay ni uno que pueda representarnos. Todos van a decir en algún momento “Paris bien vale una misa” y puede ser que en ese momento veamos en todo su esplendor al poder manifestándose en personas que muchas veces parecen no tener alma.

  10. Sembrador
    9:14 pm febrero 12, 2009

    Gracias por la aclaración. Por supuesto que el tema está abierto a debate y se puede discrepar. Solo quería entender mejor lo escrito en su primer comentario. Bendiciones.

  11. Estela Elizabeth
    2:06 am febrero 13, 2009

    Coincido ampliamente que la politica y el cristianismo no van de la mano;y que el hombre que no tiene a Dios o se ha olvidado de sus preceptos;siempre busca a cualquier precio lograr aquello que quiere alcanzar(Paris bien vale una misa)no comparto para nada ese pensamiento de que si Dios lo permitio es con un proposito;bajo esa frase que la ponemos en el contexto que nos queda bien,nos permitimos pecar y salirnos por completo de la voluntad De Nuestro Dios.Dios a traves de Su Palabra nos ha enseñado el camino del bien y el mal;diferenciar su voluntad y aquello que no lo es;y nos dio libre alvedrio,para que no seamos titeres ni marionetas;por lo tanto llegado el momento de una desicion a seguir somos nosotros que debemos determinar que vamos a hacer;si lo bueno o lo malo. O diremos:hice lo malo porque Dios lo permitio con un proposito?Por Favor sin animo de juzgar a nadie No es mi intencion, he visto a lo largo de los años muchos hogares destruidos,gente defraudada por cristianos y grandes pecados cometerse escudandose bajo esa frasecita:Dios tenia con esto un proposito, El podia haber impedido que pasara. Yo me pregunto para que pasamos años dentro de una iglesia aprendiendo como debemos conducirnos,para echarle las culpas A Dios cuando elegimos hacer lo incorrecto?no seria mejor que dijeramos hicimos mal o nos equivocamos porque fuimos debiles?Basta de usar la Palabra De Dios para justificar nuestros errores;sino como le vamos a enseñar a las personas que frente a una tentacion tenemos que vencer a nuestra naturaleza carnal y obrar conforme al ser espiritual;si total “parece que lo que hacemos mal Dios lo permite con un proposito”Cuidado”
    Y creo que para el habil politico si” Paris bien vale una misa”para un cristiano sin animo de juzgar”bien vale en estos tiempos de tanta corrupcion estar arraigados en nuestros Principios”

  12. Carolina Vallejo
    8:03 pm febrero 13, 2009

    Estimado Sembrador, gracias por su gentileza.
    Creo muy bien ubicada la voz de alerta que plantea el columnista. Vuelvo a repetir debemos estar alerta, ser prudentes y astutos, es bíblico. Orar mucho por Estas elecciones , no olvidar que Dios está en acción en TODO.

    Comparto la participación que debe haber frente a las temáticas que movilizaron a la población y a los legisladores. Se debe participar si pero con nivel científico y cultural (lo digo con todo respeto), debemos ser cuidadosos con el tipo de manifestaciones. No todas las manifestaciones sirven para todo lugar , no se si me explico , no se si soy clara. Debemos ubicarnos de acuerdo al contexto.
    Bendiciones,Dios tiene la última palabra.

    Mta. Lic. Carolina Vallejo

  13. Alcides
    8:05 pm febrero 14, 2009

    Creo que no todos pueden participar con nivel científico y cultural, pero todos tienen derecho a participar. No es clara y no se explica. No le entendí. Lo que creo es que usted excluye. El artículo es facil de entender para mi, que no soy científico ni tengo mucha cultura. Debo pedir perdón por ser muy sencillo y no tener estudio? Puedo manifestar? Estoy ubicado en el contexto? A usted, repito, no le entendí. Con todo respeto lo digo.

  14. Carolina Vallejo
    10:12 pm febrero 14, 2009

    Como sigo pensando quiero reflexionar acerca del párrafo que cza.”Tradicionalmente…”
    He visto las manifestaciones realizadas en el Pcio. Legislativo por amadas hermanas y amados hermanos quienes entendieron que debía ser así. Podemos o no discrepar con esto. Y es como plantea el columnista se da un acercamiento de un grupo político por las manifestaciones vertidas felizmente (de un modo y de otro) por el pueblo evangélico. Coincide esto con el planteo de dicho grupo político. Hay coincidencias pero cuidado el agua y el aceite no se pueden mezclar:Cuidado, Alerta Roja, Peligro.
    Cada uno desde su lugar puede y debe aportar sus ideas. Cada uno ocupa un lugar especial para Dios, todos no podemos estar en el mismo lugar. Por lo tanto cada uno debe actuar sabiendo que todo lo que El permite obra para nuestro bien y nuestro crecimiento. Estamos llamados a amar , tener misericordia y a no juzgar cualquiera sea la decisión que se tome en éste tema que estará para alquilar balcones. Bendiciones.
    Mta. Lic. Carolina Vallejo Latessa

  15. Carolina Vallejo
    9:35 am febrero 15, 2009

    Estimado Alcides:
    Sin lugar a dudas usted y todos DEBEN PARTICIPAR Y PUEDEN PARTICIPAR. Todos tenemos para aportar desde nuestro lugar. La sencillez es algo maravilloso y que se viene perdiendo. Cuando hablo de cultura y cientificidad hablo de saberse ubicar, de aportar de la mejor manera todo lo que podamos. La ciencia y la cultura no pasan por un título , ellas pasan por lo que uno tiene adentro lo espiritual ,lo intelectual, las expereincias. Todos podemos pensar , participar, comunicarnos con respeto con delicadeza , debemos aprender a escucharnos.
    Así que ADELANTE sus opiniones nos enriquecen a todos y todos las esperamos hoy y siempre.
    Bendiciones Carolina

  16. Cesar
    5:45 pm febrero 16, 2009

    Totalmente de acuerdo con Estela. Así es, muchos usan la Palabra de Dios y se escudan tras frases hechas para justificarse.
    Los políticos van donde hay gente que luego se transforma en votos para us propio beneficio. Todos son iguales. No mezclemos y pensemos que porque algunas personas que dicen ser cristianas están en una agrupación, debemos votarlos porque además votaron en contra del aborto etc.
    Esta misma gente estaba en agrupaciones coloradas en las elecciones pasadas. ¿Hambre de poder? ¿Ganas de figurar? Pensemos… luego votemos…

  17. Carolina Vallejo
    8:47 pm febrero 16, 2009

    TODOS SOMOS HIJOS DE DIOS. DEBEMOS ORAR UNOS POR LOS OTROS. QUÉ QUIERO DECIR?

    Debemos orar por los que tenemos compromiso político ergo compromiso con nuestra sociedad involucrándonos en las problemáticas sociales y desde allí ayudar.

    Debemos orar por aquellos que han decidido tener militancia política aunque uno piense diferente.

    Yo particularmente no practico la participación en ningún grupo político pero si tengo compromiso político con problemas sociales desde mi ser profesional cristiana.

    Nadie puede juzgar a nadie, sólo Dios juzga. Dios no tiene competidores ni los admite. NADIE ES PERFECTO.
    Estamos llamados a orar, a amar y a tener misericordia. el que sea perfecto que arroje la primer piedra.Mansedumbre y templanza.Cada uno decide delante de Dios, el libre albedrío es bíblico.Bendiciones
    Carolina Vallejo

  18. Carolina Vallejo
    10:23 pm febrero 16, 2009

    Nobleza obliga. Quería hacer llegar mi agradecimiento al Equipo de Ig. en Marcha por brindarnos éste espacio democrático de participación a todas y todos.
    Así mismo agradecer al columnista por los artículos de muy buen nivel si bien soy escritora lo digo desde el lugar de cristiana y de docente, Adelante.

    He podido apreciar que bien nos viene a todos el planteo de estos temas “conturbadores”, nos mueven y nos permiten reflexionar, pensar , comunicarnos. Es increíble como nos podemos conocer y comunicar.Tal vez no haya otro espacio para hacerlo , Dios les bendiga.
    En una rápida lectura podemos ver que en la diversidad, en la multitud de opiniones está la riqueza y la sabiduría. Todos aprendemos de todos.
    Somos todos iguales ya que somos Hijos de Dios y el nos ama a todos por igual, amén.
    Tenemos historias, trayectorias, formaciones diversas, experiencias distintas, pasamos por pruebas que nos permiten crecer, somos disciplinados y crecemos y eso es maravilloso y vale la pena y se trasunta en nuestras opiniones.
    En el consenso o en el disenso todos brindamos con respeto , con vehemencia nuestras opiniones. Busquemos siempre la guía del Señor en esto también, no olvidemos que tb. entran personas que no comparten nuestros principios entonces demos ejemplo. Sigamos entre todos construyendo éste espacio democrático. Bendiciones

  19. Daniel
    7:59 am febrero 18, 2009

    De los 19 mensajes de este post 10 son de la Sra. Vallejo. ¡Más del 50%! Como que es como mucho no? Si bien entiendo que puedan haber nuevas ideas para el aporte: ¡10 mensajes de 19! Nada en contra suya eh! Pero solo leí los primeros de la Sra. Vallejo, luego salte el resto…

  20. Batman
    2:19 pm febrero 18, 2009

    Bueno, me parece que el artículo está muy bueno, hace reflexionar a los cristianos y a los que no lo somos. Llegué buscando en internet otro tema y me pareció interesante.
    Me parece que el autor es muy claro y hasta resulta objetivo. Lo interesante me parece ser que los oficialistas al menos no engañaron a nadie, todos sabían qué leyes llevarían adelante. Siempre pensé que los protestantes votaban a las derechas y por lo que veo…no me equivoqué.
    Daniel, tienes razón en que la sra. escribe mucho… de verdad no pude terminar de leer sus comentarios largos. Tal vez debieras dejar tu comentario acerca del artículo. No?

  21. Sembrador
    8:39 pm febrero 19, 2009

    Estimado Batman:
    Yo soy protestante, y voté a la izquierda. Y creeme, no soy la excepción que confirma la regla. Creo que estuve bastante al tanto de las propuestas electorales del encuentro progresista, y no recuerdo que entraran en detalles acerca de los proyectos de ley que menciona el artículo, y que a los cristianos tanto nos rechinan. Sí hablaban mucho del impuesto a la renta, pero me parece que en el año electoral no entraron en tanto detalle sobre esta reforma tributaria con la que el compañero Astori nos metió la mano en el bolsillo hasta rascarnos los tobillos (ayudame en esto: ¿en el 2004 se habló de mínimos no imponibles, y de tasas por franja?). Por lo cual te aseguro que estoy muy arrepentido del voto que di en el 2004, y nunca más pienso votar a estos ladro… perdón, a estos señores que ahora están en el gobierno.
    Ahora, nobleza obliga: reconozco que no hicieron la gran Enrique IV; no recuerdo que hayan andado del brazo con ningún grupo religioso.
    Atentamente, Robin.

  22. Batman
    11:19 pm febrero 21, 2009

    Pero Robin, creo que no hay muchos protestantes de izquierda, la prueba está en que el artículo menciona que antes fue en el P. Colorado y ahora en el Blanco que hubo grupos protestantes, no en FA.
    Ningún politico entra en detalles, pero hablaron de las leyes que han aprobado porque las vienen persiguiendo hace años. El impuesto es otro cantar, pero la mayoría debe estar contenta porque es a quien beneficia y de última esa mayoría es la que los vota. Siempre dijeron que el que más tenía (ganaba) era el que más aportaría…
    Igual no te culpes, no había mucho para donde mirar y votar. Todos se la ingenian muy bien para defraudarnos.

  23. Sembrador
    5:00 pm febrero 22, 2009

    Mi querido Batman, tenés razón; sobre todo en lo que decís en el último párrafo. No podría estar más de acuerdo. Un abrazo.

  24. Sebas
    8:18 pm marzo 11, 2009

    Pa! qué razón tienen este artículo, basta escuchar a nuestros políticos. Terrible Paris tenemos acá en Uruguay.

  25. Carolina Vallejo
    3:31 pm marzo 22, 2009

    Oremos y oremos fervientemente. Busquemos la dirección de Dios en éste tema y otros temas que hacen a la vida del país; ninguno resulta ser menor. Dios tiene la última palabra y eso nos da seguridad y tranquilidad . Ni en éste tema ni en ningún otro Dios nos deja ; El está vigilante y espectante , también en esto nos prueba. No nos olvidemos , no es fuerza humana :”No te dejaré ni te desampararé” dice su Palabra. Amén.
    Carolina Vallejo

  26. Ana
    4:36 pm mayo 1, 2009

    Me parece bueno el enfoque que el dr. Pandiani le da al tema. Es lamentable ver cristianos “con apetencias políticas”. Unos días atrás vi a una abogada en un club y realmente me dio pena. Era un evento cristiano de la iglesia y ella invitó a dos políticos que, desde el púlpito, hicieron campaña y hablaron de Dios, etc. Luego subió el invitado a predicar y ya no era lo mismo, dejaron su huella… Lamentable.

  27. Carolina Vallejo
    4:43 pm mayo 1, 2009

    Opino lo mismo que tú, lamentable. la iglesia no es club , ni base , ni nada de eso.
    Carolina

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