CRECE VIOLENCIA EN ASALTOS – ¿Culpables?Las víctimas

Gatillo fácil. Rapiñeros disparan ante atisbo de resistencia

“Los comerciantes nos están matando. A la menor resistencia los `quemamos`”, relató un rapiñero a la Policía tras ser detenido. Un jefe de Investigaciones confirmó que aumentó la peligrosidad de los asaltantes.

“Son ellos o nosotros”, advirtió un delincuente al declarar recientemente durante un interrogatorio policial.

El autor de la frase es un rapiñero con múltiples antecedentes penales y su “zona de influencia” son los barrios Piedras Blancas, Casabó y Borro.

Según el criminólogo Germán Aller, al aumentar la agresión de los delincuentes se incrementa la respuesta de las víctimas.

“Hay mayor predisposición de la delincuencia a cobrarse una vida. Las personas muchas veces admiten que les quiten los bienes, porque dan prioridad a su seguridad física. Sin embargo, hay cosas, como que le apunten a un hijo, que los llevan a reaccionar hasta por instinto de conservación y cuidado de los suyos”, expresó Aller.

Según fuentes de la Jefatura de Policía de Montevideo, los delincuentes señalaron al ser capturados que saben que la gran mayoría de los comerciantes -sobre todo los de las zonas periféricas- están armados y por ende no otorgan la menor oportunidad para que estos puedan reaccionar durante un asalto.

Por lo menos cinco comerciantes y propietarios de casas quedaron en libertad, en los últimos tres meses del año pasado, tras ultimar a balazos a cuatro rapiñeros luego de que cometieran asaltos en sus almacenes o viviendas.

Los delincuentes también se quejaron ante efectivos de Hurtos y Rapiñas de la Jefatura de Montevideo que la Justicia Penal haya dejado en libertad a los comerciantes y policías que ultimaron a los asaltantes.

El miedo a ser repelido a tiros por sus víctimas es una de las causas que explican la violencia que ejercen los rapiñeros en este momento.

A las tres de la mañana del jueves 8, tres delincuentes coparon a cara descubierta la casa de la familia Lucas en Pajas Blancas. Tras apoderarse de la jubilación de Julio Tomás Lucas (67), los delincuentes igualmente lo asesinaron.

“Estaban fuera de sí. Le pusieron algo en la cabeza de mi marido, una camiseta o un buzo. Lo mataron cuando ya tenían la plata”, dijo la esposa del occiso, Mirtha López.

MIEDO. Durante el 2008, cuatro rapiñeros fueron ultimados por sus víctimas. El 29 de septiembre de ese año, un adolescente fue mortalmente herido de bala cuando ingresó con otro menor a una finca del barrio La Estación de la ciudad de Pando para cometer un robo.

En la madrugada de ese día, el propietario de la finca escuchó ruidos en su patio. Se armó con una escopeta y disparó contra los adolescentes que le hurtaban unas sillas.

Poco después, la Policía lo detuvo tras el fallecimiento del menor por un disparo en la axila. La Justicia lo procesó sin prisión por legítima defensa incompleta.

El 15 de octubre del año pasado, un niño de cuatro años fue encañonado por un rapiñero durante un atraco en Barros Blancos. El almacenero mató al ladrón de un tiro y la Justicia Penal lo dejó en libertad.

Pocos días más tarde, el 3 de noviembre del 2008, una joven embarazada de cinco meses fue tomada de rehén por un ladrón en el Cerrito de la Victoria.

El comerciante estaba en el fondo del local y al escuchar los gritos, tomó una escopeta y enfrentó al delincuente que cayó muerto de un disparo en la cabeza. La Justicia también entendió que se trató de un caso de legítima defensa y liberó al comerciante.

El 18 de noviembre del año pasado, dos delincuentes ingresaron en un almacén en Maroñas. Uno de ellos extrajo un arma y apuntó a la cabeza de una mujer y luego a la de una beba de un año y medio.

En el fondo se encontraba el dueño del comercio, quien también era policía. Al verlo, uno de los sujetos huyó. El otro apuntó al policía y éste le disparó tres tiros, dos de ellos impactaron en el pecho del asaltante. El individuo, con múltiples antecedentes penales, falleció poco después. La Justicia Penal dejó en libertad al policía.

La figura de la legítima defensa en el Código

La “legítima defensa” está establecida en el artículo 26 del Código Penal, que rige en Uruguay desde el año 1934. Este artículo señala que quien “obra en defensa de su persona o derechos, o la persona o derechos de los demás” debe ser eximida de responsabilidad penal. No obstante, la legislación uruguaya establece tres condiciones fundamentales para aplicar la figura de la legítima defensa: la existencia de una agresión ilegítima, la necesidad racional del medio empleado para repeler o impedir el daño (por ejemplo no se contemplan situaciones en las que se balea a un delincuente que se encontraba desarmado) y la falta de provocación suficiente por parte de quien se defiende. Cuando una de estas condiciones no se cumple, se configura “legítima defensa incompleta”, que opera como atenuante del delito correspondiente, ya sea, por ejemplo, “homicidio” o “lesiones”. La mayoría de las veces, en estos últimos casos, la Justicia procesa a los agresores sin prisión.

La cifra

4 Es la cantidad de rapiñeros muertos en el 2008 por comerciantes y vecinos que luego fueron liberados por la Justicia.

Fuente: El País – Uruguay

Iglesia En Marcha.Net

26 Ene '09

Deja un comentario

*