LOS DIFUNTOS Y EL ESPIRITISMO – Punto de vista católico


Recientemente, el sacerdote español Guillermo Juan Morado, responsable de un blog titulado “La Puerta de Damasco”, y que publica regularmente reflexiones desde la fe cristiana en el portal informativo Religión en Libertad, ha escrito un breve e interesante artículo sobre el espiritismo, que reproducimos a continuación.
¿Pueden comunicarse los difuntos con los vivos? ¿Son eficaces las diversas técnicas que se suelen considerar al respecto: la psicofonía, la escritura automática, los trances de los médiums…? ¿Se puede evocar a los espíritus de los muertos para conocer el futuro o alguna otra cosa desconocida? Los espíritus de los difuntos existen, ya que el alma humana es inmortal. Otra cosa es que puedan “comunicarse” con nosotros; que puedan “volver” al orden de la existencia histórico-temporal. Entre mediados del siglo XIX y comienzos del XX se despertó un gran interés por el espiritismo.
El Santo Oficio, consultado al respecto, pronunció una condena el 24 de abril de 1917. Se le había consultado al Santo Oficio si “es lícito por el que llaman médium, o sin el médium, empleado o no el hipnotismo, asistir a cualesquiera alocuciones o manifestaciones espiritistas, siquiera a las que presentan apariencia de honestidad o de piedad, ora interrogando a las almas o espíritus, ora oyendo sus respuestas, ora sólo mirando, aun con protesta tácita o expresa de no querer tener parte alguna con los espíritus malignos”. La respuesta fue: Negativamente en todas sus partes.
El Evangelio, al menos indirectamente, nos proporciona una respuesta a estos interrogantes: “Tienen a Moisés y a los profetas; que los oigan” (Lc 16,29). Lo esencial del más allá lo sabemos por la revelación; y ese saber ha de ser suficiente para alimentar nuestra esperanza. Lo demás, parece curiosidad malsana. El Deuteronomio prescribe alejarse de estas prácticas espiritistas: “No debe hallarse entre ti […] quien practique la adivinación, ni los presagios, ni los augurios, ni los encantamientos; ni quien pronuncia fórmulas mágicas, ni el que interroga a un espíritu, ni el ocultista, ni el que consulta a los muertos”.
Saúl, invocando el espíritu de Samuel (1 S 28,3-25), comete un grave pecado; un pecado que le ocasiona la muerte. Los apóstoles tampoco se muestran comprensivos con las prácticas mágicas, y no es infrecuente que atribuyan la labor de las pitonisas, o similares, a la posesión diabólica (cf Hch 16,16-18).
La huella del demonio es reconocida por muchos escritores de la Antigüedad cristiana en las diversas formas de magia. Para Taciano, los demonios “apenas ven que los hombres aceptan su servicio usando esos medios, seducen a los hombres y los hacen esclavos suyos”. San Agustín escribió un completo tratado “De divinatione daemonum”.
No debemos negar tampoco que, pese a sus valores, en la religiosidad popular pueden infiltrarse aspectos supersticiosos; aspectos que deben ser corregidos. Hablando de la realidad de la vida eterna, el Papa Benedicto XVI ha alertado de que “la realidad de la muerte está sujeta hoy al sincretismo y las diversas mitologías”. Una advertencia que no debemos olvidar.

Material facilitado a Iglesia En Marcha. Net por Ries

22 Nov '08

Hay 5 Comentarios.

  1. Paty
    8:40 pm noviembre 24, 2008

    No sabía que los católicos pensaban así. Pensé que estaban de acuerdo con estas prácticas o que no las condenaban… Está bueno saber que no estamos tan lejos de ellos y que no son tan rebuscados como nosotros, los protestantes… Bueno, queda claro que los muertos no hablan…

  2. Victor
    12:23 pm diciembre 23, 2008

    Esa idea de que los católicos tienen relación con el espiritismo deriva precisamente de cierto tipo de espiritistas que realizan sus rituales incorporando elementos catolicos. Esto incluso confunde a verdaderos católicos, que se apartan del camino correcto sin darse cuenta siquiera. Un saludo.

  3. Sembrador
    8:20 pm diciembre 23, 2008

    Para Paty, una pequeña duda: ¿en qué somos “tan rebuscados” los protestantes?
    La pregunta va en una buena; para saber a qué te referís.

  4. Silvita
    1:28 pm diciembre 28, 2008

    Jajaja, los protestantes somos súper rebuscados Sembrador. Siempre buscamos la 5ta pata al gato y en todo vemos cosas malas. Muchas veces somos exagerados. No se qué habrá querido decir Paty, pero no estoy tan en desacuerdo con ella. Tal vez los católicos no están tan “marcados” por límites que los protestantes tenemos incluso para estudiar ciertos fenómenos. ¿o no?

  5. deicy pertuzz
    2:03 pm marzo 22, 2009

    la verdad estoy muy confundida estoy pasando por una situacion bastante preocupante fui a un acasa espiritista de jusus de nazared me inbocarom un espiritu que tenia en mi cuerpo y se revelo contra mi y decia cosas obsenas y me pegaba ami misma nose ustedes que tienen mayor conocimiento por favor orientenme que debo de hacer pero sin dañar mi fe asi dios

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