ESPAÑA – Creyentes “libres”

La mayoría de los españoles se declaran católicos, pero desoyen las recomendaciones de la jerarquía eclesiástica en temas como la política o el sexo.

Cuatro de cada cinco españoles (78%) se declaran «católicos».

Pero apenas un tercio reza o sigue los preceptos de su confesión con regularidad. Son creyentes por libre, en los que apenas influyen las recomendaciones de la jerarquía eclesiástica. Así lo revela un informe de la fundación Bertelsmann que pulsa en sentimiento religioso en una veintena de países. Constata que un 79% de los españoles son «religiosos» frente a un 22% «nada religioso)). Pero para una gran mayoría de este grupo, casi un 70%, los mensajes de la cúpula eclesiástica tiene «muy poca» o «ninguna» influencia en especial en cuestiones políticas, sexuales o en sus relaciones de pareja.

El informe señala que mujeres y ancianos son los más religiosos. Una de cada tres mujeres (34%) se dice «altamente religiosa», frente a uno de cada cinco varones (20%). Entre los mayores de 60 años son «muy religiosos» uno de cada dos (49%), proporción que cae al 11% entre los menores de 30 años. Unos datos que, en el ámbito católico, matiza el teólogo Pedro Miguel Lamet.

«Estos análisis a veces dejan fuera lo cualitativo. Lo cierto es que hay un sector de gente joven comprometida con ONG’s y que va a las parroquias de barrio, gente entregada a un ideal, que da el cayo que trabaja en comunidades de base. Es una iglesia como escondida, que no aparece, pero que es un buen fermento» dice.

«Aunque la práctica religiosa en España no deja de bajar y haya mucho católico sociológico que no practica, la Iglesia española no es de viejos» asegura Lamet.

Aunque la inmensa mayoría de los jóvenes (92%) ha recibido una educación religiosa, apenas manifiesta su religiosidad en acontecimientos como nacimientos, bodas y funerales (52%). Por contra, se obvian mayoritariamente las recomendaciones de la Iglesia ante cuestiones como la sexualidad, que no tienen en cuenta un 64% de los creyentes, o la política, mensajes que desoyen un 67%. Un 24% de los jóvenes dice que no pertenece a ninguna comunidad religiosa, proporción que cae al 9% entre los mayores de 60 años.

Pepito Grillo

Pedro Miguel Lamet achaca el distanciamiento de la jerarquía y la base a una dañina polarización. «Entre los practicantes hay dos sectores, uno neoconservador ligado a la derecha -Legionarios, Opus Dei y neocatecumenales- , que son adalides de una visión híper-religiosa, y los católicos de a pie, los menos formados en una línea y en otra, que constituyen una Iglesia escandalizada» asegura. «La imagen de Pepito Grillo que está dando la Iglesia, de fustigadora de todo, de palo constante y alineación con la derecha, no ayuda y produce desafección y alejamiento» dice. «La jerarquía católica se ha alineado de forma descarada con la derecha en contra de una línea independiente y conciliadora que ha pasado a mejor vida». «Rouco y sus adláteres, que nos son todos los obispos, están tirando piedras contra su propio tejado, restando amplitud y posibilidad de diálogo a una Iglesia que no debe resignarse a ser la Iglesia del Estado, absolutamente mayoritaria e imbatible».

«Hay muy pocos indicios de que los españoles tengan mucho interés por la religión y reflexionen mucho sobre ella» apunta Jorge Casanova, profesor de Sociología de la Religión en Georgetown y coautor del informe. «Tampoco los hay de nuevas formas individuales de religiosidad que compensen el retroceso de la tradicional religiosidad eclesiástica» agrega Casanova. Destaca que sólo un 1% de los encuestados profese otras confesiones cristianas y otro 1% religiones no cristianas. «La proporción de españoles que no pertenecen a ninguna comunidad religiosa supera el 18%, lo que demuestra que el nivel de pluralismo religioso es extremadamente bajo y no hay competencia religiosa».

Antiguo rector de seminario y experto en la historia de las religiones, Juan de Dios Martín Velasco asegura que «el recurrente» distanciamiento entre la base y la jerarquía «es consecuencia de la crisis de las instituciones en general y de las religiosas en particular». «Se origina en la individualización progresiva de las creencias. El sujeto se viene emancipando del influjo de las instituciones en todos los órdenes, y en el religioso también.

Tiene sus propios criterios para creer y no se refiere a los normativos de la jerarquía» enuncia.

Tampoco «está seguro» Martín Velasco de que la religión sea cuestión de mujeres y personas mayores. «En otros tiempos la asistencia a la iglesia era fundamentalmente femenina, pero hoy se ha equilibrado la no práctica de mujeres y hombres». Destaca el teólogo que «hay jóvenes menos practicantes pero con un cristianismo más personalizado y más volcado a la práctica de la justicia y la solidaridad». «Luchan por valores realmente cristianos, no practican mucho el culto y cabría llamarle católicos autónomos», coincide con Lamet.

Fuente: La Voz de Galicia / Iglesia En Marcha.Net

15 Nov '08

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