ABORTO EN URUGUAY – El dilema del veto

Aunque es una decisión histórica, los partidarios de la despenalización del aborto en Uruguay no pueden festejar todavía. Ellos saben que el presidente Tabaré Vázquez vetará al menos parte de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva aprobada por ambas cámaras del Poder Legislativo. La norma autoriza a una mujer a abortar antes de las 12 semanas de gestación si alega situaciones de penuria económica, sociales, familiares o etarias, que a su criterio le impidan continuar con el embarazo. La legalización del aborto ha sido una vieja reivindicación de la izquierda en el país. A pesar de ello, Vázquez, que es médico oncólogo y también un socialista que encabeza la coalición de izquierda Frente Amplio, ha dicho en reiteradas ocasiones que se opondrá a la promulgación del proyecto. “Lo que ha primado es su visión como médico y quizás su formación religiosa. Tanto su esposa, como el hijo sacerdote pueden haber pesado en esta cuestión, que no necesariamente tiene que ver con las ideologías sino con las visiones filosóficas de determinados aspectos de la vida”, indicó a BBC Mundo el politólogo Juan Carlos Doyenart. La esposa de Vázquez, María Auxiliadora Delgado, es católica practicante y férrea opositora de la ley. Política y filosofía La senadora oficialista y promotora del proyecto, Mónica Xavier, dijo a BBC Mundo que a pesar de que su partido ha tenido una posición histórica de apoyo a la despenalización del aborto, admite la libertad de conciencia de la que está haciendo uso el mandatario. “El presidente tiene sus razones desde el punto de vista científico y creemos que no existe una correspondencia entre las creencias filosóficas y las político-partidarias”, indicó. Xavier agregó que los legisladores del partido de gobierno que defienden la ley le pidieron reiteradamente a Vázquez que no la vete, para permitir la opción de un plebiscito. “Suponemos que el veto sería parcial, porque el presidente se opone a la despenalización del aborto por la sola voluntad de la mujer. Pero dentro de la Ley de Libertad Sexual y Reproductiva hay otros temas importantes con los que él está de acuerdo”, indicó. ¿Qué puede pasar? Si el poder ejecutivo, tal como se espera, veta la medida, el tema volverá a ser discutido en la Asamblea General del Parlamento. Sin embargo, para levantar el veto presidencial se requieren mayorías especiales (la aprobación por parte de de 3/5 de los legisladores de ambas cámaras), y todo indica que no se alcanzarían. Por un lado, la mayoría de la oposición, que votó en contra de la ley, mantendrá su postura. Por otro, es probable que algunos integrantes de la coalición de gobierno que hoy votaron a favor, no lo vuelvan a hacer. “Van a aparecer votos del Frente Amplio que van a acompañar a Vázquez porque se trata de un conflicto de poderes. Quizás algunos legisladores no quieran enfrentarse políticamente con el presidente”, señaló el analista político Doyenart. Críticas Una amplia mayoría de uruguayos critica el hecho de que, finalmente, una sola persona tenga la última palabra sobre este polémico tema. “No comparto que el presidente pueda vetar la ley porque no está respetando la decisión del pueblo”, dijo a BBC Mundo Ignacio Muño, quien está a favor de que la interrupción del embarazo sea legal. Una encuesta realizada por Interconsult, la consultora de opinión que di rige Doyenart, indicó que el 57% de los uruguayos aprueba la ley que legaliza el aborto y el 63% rechaza la posibilidad de que el presidente la vete. “Como católica no estoy de acuerdo con la ley”, indicó Marta Martín. “Como ciudadana, creo que si las Cámaras aprueban algo, es antidemocrático que el presidente lo vete. Yo hubiese preferido un plebiscito”, opinó. Ana Carrasco, partidaria de la despenalización del aborto, cree, sin embargo, que “el presidente tiene su punto de vista y hay que respetarlo”. La senadora Xavier no quiso opinar sobre el tema, ya que, indicó, el veto es un derecho que la Constitución le otorga a la figura presidencial. “No puedo negar que desearía que se promulgue la ley. Su aprobación en el Parlamento abre nuevos escenarios y ahora hay que esperar a lo que decida el presidente”, concluyó. El mandatario tiene un plazo de diez días a partir de este martes para promulgar o vetar la ley.

Por Verónica Psetizki- BBC MUndo / Iglesia En Marcha.Net

12 Nov '08

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