PRÁCTICAS OCULTISTAS Y SU AUGE EN EE.UU.

Con el titular “Salud, dinero y amor: creer es poder”, Gabriela Álvarez ha publicado en Mundo Hispánico, medio digital en español del Estado norteamericano de Georgia, un artículo sobre la difusión y popularidad del ocultismo. Según ella, con velas, baños, aceites y amuletos, muchas personas buscan enfrentar los momentos difíciles. Sin embargo, los expertos en ciencias ocultas aseguran que la clave es la fe.

Nada más entrar en la Botánica Las Tres Gracias los sentidos se colman. Decenas de coloridas veladoras, botellitas de aceite y amuletos cuidadosamente apilados en las estanterías. En una esquina un busto de la diosa Ochún descansando frente a una palangana de incienso y billetes de un dólar. Las vidrieras llenas de figuras de santos de todos los tamaños.

La atmósfera es indudablemente mística, pero para Tino, un dominicano de 62 años, solo se trata de un negocio. Sus clientes, sin embargo, salen del local llenos de fe. “Es un asunto de creer o no creer”, dice el comerciante, quien desde hace más de dos décadas se gana la vida gracias a la esperanza de los demás. “Si crees, funciona”. En pocas palabras, ese es el principio que respalda las llamadas ciencias ocultas. Especialmente en tiempos difíciles.

Según Tino, la mayoría de la gente acude buscando resolver problemas de salud, dinero o amor. Los “baños”, velones, aceites e inciensos que vende en su establecimiento así lo corroboran: Santa Marta la Dominadora, Amansa Guapo o Levanta Negocio. El puertorriqueño Romel Figueroa tiene problemas con su mujer. La solución es simple: cinco dólares y un poco de fe. Sale de la tienda cargando discretamente un velón verde, unas gotas de aceite y la oración que necesita para el “trabajo”.

Aunque Bernardo Aguado, quien acompaña a Romel, es escéptico, dice que su abuela sí tiene fe y que gracias a una combinación de baños e incienso se libró de un cáncer. Martina Rosales es creyente, pero a diferencia de Figueroa, a ella no le avergüenza admitirlo: viene en busca de una bolita de azabache para reemplazar la que perdió recientemente. “Una vecina me vio la pulserita y me pidió que le comprara una porque quiere suerte, pero esto no es para la suerte. Es para el mal de ojo y ahora necesito otra. Así es como funciona esto”, explica muy seria esta mexicana, como insinuando que es todo culpa de la envidiosa vecina.

En vez de pedirle favores a los santos y espíritus, otros optan por salir de dudas y conocer qué les depara el futuro para estar preparados cuando les toque encararlo. Unos prefieren las cartas de tarot, otros el horóscopo o la quiromancia, el principio es el mismo, deshacerse de la incertidumbre. Beatriz Miranda, oriunda de Guatemala, visita a su consejera espiritual con la misma puntualidad y confianza con que acude al médico. “No voy nada más cuando tengo problemas con mi pareja, sino también cuando quiero saber cómo me va a ir en algún proyecto de la universidad o cuando me siento ansiosa”, admite Miranda, quien es estudiante de posgrado. “Ella es excelente y siempre me da una respuesta”.

Monique, quien comenzó a leer las cartas hace más de 40 años, está de acuerdo con Tino. “Todo el mundo viene preguntando por lo mismo: novios, trabajo, salud… Yo trato de guiarlos lo mejor que puedo, pero al final todo depende de la persona, de cuánta fe tengan”.

Modalidades

Quiromancia o lectura de la mano: se refiere al análisis de las líneas de la palma de la mano. Hay que considerar no solo qué tan largas o profundas son estas marcas, sino también el tamaño y proporción de los dedos, la forma de las uñas y las tonalidades de la piel.

El tarot: se compone de 78 cartas y tiene su origen en la Europa medieval. Cada carta tiene un significado individual, mas el orden o formación en el que se encuentran también es importante. La Muerte, por ejemplo, representa el fin, el renacimiento o la evolución de un estado a otro superior.

Santería: es la tradición religiosa afro-cubana que mezcla creencias católicas con elementos de la cultura Yoruba en Nigeria. Las deidades se categorizan según su jerarquía y generalmente cada figura tiene su equivalente cristiano. Ochún, diosa del amor y la maternidad, se combina con la Virgen de la Caridad del Cobre.

La astrología: consiste en métodos de adivinación basados en la posición en que se encuentran los astros en el momento del nacimiento. Su representación más popular es el horóscopo, en el que se le asignan ciertas características de personalidad al individuo según su fecha de nacimiento.

Material facilitado a Iglesia En Marcha. Net por Ries

26 Oct '08

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