POLÉMICA – Menores podrán cambiar el sexo en los documentos


Proyecto de ley no exige autorización de padres
Aun siendo menor de edad, una persona podrá tramitar el cambio de nombre y sexo ante el Registro Civil si se aprueba un proyecto de ley a estudio del Senado. La iniciativa ni siquiera exige autorización de los padres.
Se trata de uno de los artículos del proyecto de ley de derecho a la identidad de género, que la comisión de Población del Senado votará en noviembre y permite, por ejemplo, que un travesti pueda llevar el nombre de mujer en sus documentos, y lo mismo para una mujer que se siente hombre. No se condiciona el cambio registral a la cirugía de reasignación.
La comisión espera una respuesta a consultas realizadas a la Suprema Corte de Justicia y al Ministerio de Educación y Cultura (MEC), luego de que en una de las últimas sesiones se aceptó un planteo del Partido Nacional para dar más garantías al proceso de modificación del nombre y sexo en la cédula de identidad, el pasaporte y la credencial cívica.
Ahora se apunta a que el veredicto final lo dé la Justicia y no el Ejecutivo de turno, como indicaba el proyecto original de la bancada frenteamplista. Pero uno de los puntos que hasta ahora había quedado fuera del debate público es que el proyecto permite a los menores de edad la “rectificación provisoria” de todos los documentos, con la condición de que su voluntad de cambio de nombre y sexo debe ser ratificada ante el Registro Civil una vez que la persona cumpla 18 años de edad, en el entendido de que “toda persona tiene derecho al libre desarrollo de su personalidad conforme a su propia identidad de género”. Así, los menores podrán solicitar la rectificación de la mención registral de su nombre y sexo, si no coincide con su identidad de género. El proyecto no menciona que deba pedirse autorización a los padres del menor, aunque eso también depende de si finalmente se acuerda que los casos de los menores también sean decididos por un juez.

EN CONTRA El senador blanco Ruperto Long, que integra la comisión, dijo a El País que personalmente entiende que es “inaceptable” que no se requiera autorización de los padres.
“No es fácil encontrar una solución para los menores, es muy complejo y es una decisión que afectará a toda su vida”, opinó Long. De todos modos, los blancos apoyan la iniciativa debido a que no se quiere “eludir una realidad que existe”, pero entienden que debe ser abordada con las mayores garantías.
El proyecto de ley original establece que el cambio de nombre debe ser autorizado por un equipo multidisciplinario del Registro Civil. Pero ahora el dictamen de la comisión de expertos pasará a la Justicia, que tomará la decisión final. Se discute si el tema debe ser abordado por un juzgado de familia o de paz.
También está en discusión en la comisión si, al modificar las partidas de nacimiento, se dejará constancia del cambio de identidad. El MEC aconsejó proceder a una nueva inscripción y no dejar constancia del cambio, pero hay un principio de acuerdo en la comisión acerca de que “no debe borrarse la historia previa”.
PASOS. La comisión de Población ya votó cuatro artículos de los nueve incluidos en el proyecto. Entre los artículos que faltan, está el que permite el cambio provisorio a los menores de edad. Reclamado por las organizaciones de gays y travestis, el proyecto terminará de ser discutido en comisión en noviembre. Luego de la aprobación del Senado, pasará a la Cámara de Diputados.
Los senadores no le han dado importancia a la advertencia del director del Registro, Roberto Calvo, acerca de que el proyecto abre la puerta a matrimonios de personas del mismo sexo y también a adopciones.

Para hacerse un tatuaje hay que pedir permiso
La coherencia no siempre prima en la legislación nacional. Como muestra, solo un ejemplo: mientras se piensa permitir el cambio de sexo en los documentos para los menores de edad, un decreto de 2004 -que aún está en aplicación- impide a los menores hacerse tatuajes.
Solo pueden hacerlo quienes tienen entre 15 y 17 años de edad, pero con autorización expresa de sus padres o tutores. En ese caso tienen prohibido tatuarse zonas de la cara, cuello, antebrazos, manos y también los genitales, según expresa el decreto.
Incluso en algunos locales de tatuaje de Montevideo no se aceptan papeles firmados por los padres porque “los pueden falsificar” y se llama directamente a los responsables, según explicó el encargado de Rino Tatoo en una nota publicada por El País el año pasado.

Fuente: El País – Uruguay / Iglesia En Marcha.Net

23 Oct '08

Hay 2 Comentarios.

  1. Carolina Vallejo
    10:09 pm octubre 23, 2008

    Realmente inadmisible e inaceptable. Es increíble.

  2. Marina
    11:00 pm octubre 23, 2008

    Me parece casi inaudito que se requiera permiso de los padres para que un jovencito se haga un tatuaje y que a la vez si quiere cambiar su nombre porque se siente del otro sexo, pueda hacerlo sin siquiera consultarlo con sus padres. Señores legisladores, ¿Es más nocivo un tatuaje? No hay lógica en esto.

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