MI COPA

“….no sea como yo quiero, sino como tú.” Mateo 26:39

Una mujer de 19 años, casada, caminaba volviendo de su trabajo, en un momento su vida cambió para siempre, pues en un lugar solitario, un hombre la golpeó y violó.

Quedó embarazada. A pesar de la presión familiar y de su esposo, decidió tener al niño, no abortó.

Cuando nació el niño, su esposo no pudo resistir la situación, y los abandonó.

Ella sufrió esto toda su vida, tuvo crisis emocionales, con internaciones y algún intento de suicidio, pero nunca culpó al niño, sabia que era una criatura inocente.

El niño creció, hoy es  padre de nueve hijos dos biológicos y siete adoptados,  niños abandonados. Este hombre, que conocí, es pastor de una muy poblada iglesia cristiana de Asia, con mucha juventud, recuperada de la droga, el alcohol, de la prostitución, de pandillas, niños y jóvenes de las calles, abandonados.

Hoy esa mujer violada, agradece a Dios por el niño que no abortó, y dijo en público que perdonaría a su violador, al que ni siquiera llegó a ver, y le daría gracias por hacerla beber una COPA tan amarga que sirvió para una misión.

Difícil de entender.

En Getsemaní Jesús dijo “Padre Mio (en arameo Papi, Papito) si es posible, pase de mi esta copa, pero no sea como yo quiero sino como tú”

Dios no respondió.

Esa era la COPA que Jesús debía beber, la crucifixión.

Lucas cuenta que un Angel lo fortaleció.

Todos tenemos alguna copa amarga que beber, y podemos pedir a Dios que nos dispense de la misma, pero puede que Dios no responda, porque esa es la copa que debemos beber, con algún propósito que no siempre entendemos.

Nos dará fuerzas para sobrellevarla si lo pedimos.

Bebe tu copa y pide fortaleza.

Marcel Legarra – Uruguay

Iglesia En Marcha. Net

5 Oct '08

Hay 1 Comentario.

  1. violado
    2:42 pm noviembre 9, 2008

    MENSAJE MODERADO POR USO DE VOCABULARIO INAPROPIADO

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