FAMILIA

FAMILIA


“La familia es la base de nuestra sociedad. El Estado velará por su estabilidad moral y material, para la mejor formación de los hijos dentro de la sociedad “(Artículo No.40 de la Constitución de la República Oriental del Uruguay).

“El cuidado y educación de los hijos para que alcancen su plena capacidad corporal, intelectual y social, es un deber y un derecho de los padres” (Artículo No.41 de la referida Constitución)

De estos dos artículos podemos deducir la importancia que tiene y se le otorga a la Familia. Esta es la primera forma de organización humana, ésta es voluntaria, es la célula básica de la sociedad. Sin ella no existiría la sociedad pues habría anarquía y desorden.

Es en la familia donde se forja la personalidad del individuo, sus hábitos, sus principios morales y éticos, su carácter.

La familia es donde se brinda a los hijos la protección física, moral, espiritual y material necesaria para que crezcan como individuos dignos y útiles para la sociedad.

Es en la familia donde se llevan a cabo las primeras experiencias sociales es decir, las primeras relaciones interpersonales, es por eso que podemos ver, por ejemplo, a las niñas jugando a ser mamás con sus muñecas, jugando a ser vecinas, jugando entre niños y niñas a las almacenes a competencias deportivas con la pelota u otros deportes.

Pero mucho mas importante aún es la relación entre los niños y sus padres, éstos son sus referentes, los padres predican mas con el ejemplo que con las palabras. Esto se debe a que el niño aprende mucho mas por imitación, por lo que ve hacer a sus mayores, que por lo que éstos le dicen.

Pero también tiene suma importancia las palabras, pues si a un niño se le reitera que es un inútil o que es tonto, o burro, entre otras cosas, tanto escucharlo lo va a asumir como cierto, mas aún si viene de quienes son su familia.

Otro factor importante, dentro de la familia, es la imagen paterna y materna, lamentablemente en los últimos tiempos ha aumentado, significativamente, los divorcios por lo que existen muchas familias monoparentales, las madres han tenido que realizar doble rol y esto ha afectado a los niños, pues, por mas que la madre se esfuerce en cumplir los dos roles, nunca podrá suplir a la figura paterna, o viceversa. Por lo que es aconsejable que, en el caso de no tener a su papá o no tener visitas de su padre, que el niño o niña tenga una figura paterna, sólida moral y éticamente, ésta figura puede ser un abuelo, un tío, etc.

Lo mismo a la falta de la madre.

No solo la familia es importante para los niños, sino más aún para los adolescentes, quienes en esta etapa tan especial del ser humano, necesitan, es mas, los piden, límites, contención, comunicación, comprensión y porqué no juegos familiares. Necesitan un lugar seguro a donde llegar luego de una jornada de estudios o trabajo, o ambas cosas.

También la familia es muy importante para los ancianos, de quienes a veces, muy poco se habla, el anciano necesita cuidados, aunque sea auto válido, necesita el amor y la comprensión de su familia, mucho tienen para aportar, sabiduría, experiencia, contención, etc.

Debemos enseñar a los niños y adolescentes, sobre todo con el ejemplo, a respetar a los ancianos, esta etapa es tan digna e importante como cualquier otra de la vida.

 

NOS PREGUNTAMOS:

¿Qué es lo que ha llevado entonces a tal desintegración familiar, qué es lo que ha hecho tal trabajo, minucioso, de deterioro en la familia que en la actualidad podemos ver, que cada vez mas, se va desvirtuando su función y fundamentos?

Si ponemos atención podremos ver que esto no se dio de un día para el otro, fue un proceso lento pero continuo. Se abrieron grietas, en la sociedad, por las que se filtraron antivalores, modas, ideologías que fueron socavando las bases y se llegó a la realidad actual, donde, en muchos casos, el hogar no es un refugio seguro, un punto de encuentro, la primera escuela de los niños, un lugar de descanso, lleno de amor y cuidados, un lugar donde los integrantes de la familia anhelan llegar para compartir las experiencias diarias, etc.

Todo esto no depende del nivel social, económico o cultural de la familia, depende si de los principios sobre los cuales se fundó, estos son de carácter espiritual, moral, éticos; no dependen de la cantidad sino de la calidad.

Ningún plan social o educativo tendrá éxito jamás si no se comienza por fortalecer los lazos familiares, si no se comienza a reflotar los valores tan caros que forjaron nuestra sociedad pues, como hemos visto, están reflejados en nuestra Constitución de la República.

Estos valores no cambian con las modas, los gobiernos o las épocas, son valores intrínsecos del ser humano, son indiscutibles y permanentes.

 

Irene Marsiglia

Promotora Social y Legal

Enviado a Iglesia En Marcha.Net por la autora

17 May '08

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