DEPRESIÓN


Síntomas trastorno depresivo mayor
No todos experimentan la depresión de la misma manera, los síntomas varían según las personas.
La depresión puede ser calificada como leve, moderada o grave dependiendo de la cantidad y gravedad de sus síntomas.
Depresión
Estado de ánimo triste, ansioso o “vacío” en forma persistente.
Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual.
Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar “en cámara lenta.”
Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta.
Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta y aumento de peso.
Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
Inquietud, irritabilidad.
Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores crónicos.

Síntomas trastorno afectivo bipolar.

El trastorno afectivo bipolar produce cambios del ánimo patológicos de manía a depresión, con una tendencia a recurrir y a desaparecer espontáneamente.
Tanto los episodios maníacos como los depresivos pueden predominar y producir algunos cambios en el estado de ánimo, o los patrones de cambios del estado de ánimo pueden ser cíclicos, comenzando a menudo con una manía que termina en una depresión profunda.
A algunas personas se las denomina cicladores rápidos porque su ánimo puede cambiar varias
veces en un día. Otros presentan lo que se llama “estados mixtos”, en donde los pensamientos depresivos pueden aparecer en un episodio de manía o viceversa.
Cuando el trastorno afectivo bipolar se presenta en niños, generalmente aparece en su forma mixta.

Durante la fase depresiva el paciente presenta:

Pérdida de la autoestima

Ensimismamiento
Sentimientos de desesperanza o minusvalía
Sentimientos de culpabilidad excesivos o inapropiados
Fatiga (cansancio o aburrimiento) que dura semanas o meses
Lentitud exagerada (inercia)
Somnolencia diurna persistente
Insomnio
Problemas de concentración, fácil distracción por sucesos sin trascendencia
Dificultad para tomar decisiones
Pérdida del apetito
Pérdida involuntaria de peso
Pensamientos anormales sobre la muerte
Pensamientos sobre el suicidio, planificación de suicidio o intentos de suicidio
Disminución del interés en las actividades diarias
Disminución del placer producido por las actividades cotidianas

En la fase maníaca se presentan:


Exaltación del estado de ánimo
Aumento de las actividades orientadas hacia metas
Ideas fugaces o pensamiento acelerado
Autoestima alta
Menor necesidad de dormir
Agitación
Logorrea (hablar más de lo usual o tener la necesidad de continuar hablando)
Incremento en la actividad involuntaria (es decir, caminar de un lado a otro, torcer las manos)
Inquietud excesiva
Aumento involuntario del peso
Bajo control del temperamento
Patrón de comportamiento de irresponsabilidad extrema
Aumento en la actividad enfocada al plano social o sexual
Compromiso excesivo y dañino en actividades placenteras que tienen un gran potencial de producir consecuencias dolorosas (andar en juergas, tener múltiples compañeros sexuales, consumir alcohol y otras drogas)
Creencias falsas (delirios)
Alucinaciones
Los síntomas maníacos y depresivos se pueden dar simultáneamente o en una sucesión rápida en la denominada fase mixta.

Síntomas trastorno afectivo distímico

Las características asociadas al trastorno distímico son parecidas a las de un episodio depresivo mayor. Varios estudios sugieren que los síntomas más frecuentemente encontrados en el trastorno distímico son:
sentimientos de incompetencia
pérdida generalizada de interés o placer
aislamiento social
sentimientos de culpa o tristeza referente al pasado
sentimientos subjetivos de irritabilidad o ira excesiva
descenso de la actividad, la eficiencia y la productividad
Síntomas dependientes de la edad y el sexo: en los niños el trastorno distímico parece presentarse por igual en ambos sexos y provoca frecuentemente un deterioro del rendimiento escolar y de la interacción social.
En general, los niños y adolescentes con un trastorno distímico están irritables e inestables, además de tristes. Tienen una baja autoestima y escasas habilidades sociales y son pesimistas.
En los adultos las mujeres son dos o tres veces más propensas que los varones a presentar un trastorno distímico.

Dra. Celia Antonini
Psicóloga Clínica
Bibliografía
Manual Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM iV 1195 Masson SA
Tomado de: Respuestas a la depresión
Iglesia En Marcha. Net
27 Abr '08

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