DIFUSIÓN DEL CULTO SATÁNICO

DIFUSIÓN DEL CULTO SATÁNICO

Primero, la sociedad dejó de creer en Dios. Lo sustituyó por una fe ciega en las instituciones públicas, que con el tiempo también se ha visto desdibujada. El ciclo se cierra ahora con la recuperación del culto que llevó a la hoguera a las brujas y sus colaboradores: la adoración a Satán. Es como introducía el diario español El Correo un artículo sobre el satanismo y su actualidad.
¿Es sólo un juego? Seguramente, sí; pero muy peligroso. Muchas de las personas que acuden a las sesiones de satanismo que se celebran -cada vez más- en todas las ciudades occidentales pueden ser tan impresionables como para creer que algo hay de cierto detrás de toda la escenografía. Está puesto el caldo de cultivo para que «dentro de no mucho tiempo» los casos de paranoia se multipliquen. Así lo cree el especialista gaditano Leonardo Casais, que habló el pasado 3 de marzo en Vitoria sobre las formas más raras de esta “enfermedad”, entre las que destaca el culto al diablo por su fuerte pujanza.
«El otro día se celebró una boda satánica en Vitoria; ayer me enteré de que en Bilbao se ha fundado una nueva secta, que en realidad se presenta, como las demás, en forma de asociación cultural. Las hay en Madrid, en Barcelona, en todas partes. Es un fenómeno que irremediablemente acabará por generar problemas psiquiátricos porque hay personas que son muy fácilmente impresionables», relató el experto.
Posesiones y exorcismos formaron parte de la vida cotidiana de Europa hasta que la ciencia y la razón demostraron que las muchas de las personas que supuestamente estaban endemoniadas sufrían en realidad distintas enfermedades, unas de tipo psiquiátrico y otras neurológico. Las diferentes representaciones del demonio formaron parte, durante siglos, de la cultura popular. «Pero no hay que irse tan lejos», explica el psiquiatra gaditano. «El ritual romano que regula el exorcismo en la Iglesia católica es de 1999. El original se firmó en 1614, pero hace sólo nueve años, el Vaticano publicó la última edición, que se puede bajar de Internet». El documento pone los límites para la práctica del ritual y establece qué tipo de sacerdotes y en qué condiciones pueden practicarlo.
No es ésta la única manifestación demoníaca del mundo actual. Países como Haití y Brasil tienen entre sus festejos y bailes más celebrados la escenificación de posesiones diabólicas. Tampoco eso es patológico. Forma parte del folklore. El peligro está en las sectas satánicas, en su capacidad para dañar la psicología de las personas que acuden a sus ritos, aunque se tratara sólo de un espectáculo.
La escenografía puede ser brutal, especialmente para un no iniciado. Cirios, cruces invertidas, espadas, campanillas, una mujer desnuda como altar, blasfemias, oraciones a los demonios. «Hay misas negras y ritos y ceremonias que a la gente más predispuesta, a los que acuden allí por curiosidad, puede hacerles mucho daño. Son futuros candidatos a una paranoia». ¿Deben prohibirse estos actos? «Sus promotores dicen que no. Argumentan que si se autoriza el culto a Dios, ¿por qué no al diablo?», señala Casais.
El psiquiatra apuntó además a un fenómeno que se viene observando desde la década de los años setenta del siglo pasado, “como es el renacimiento pujante del satanismo”. En este sentido, se refirió a que “tampoco eran raras las posesiones y exorcismos en la Europa de hace 500 años, pero cuando la ciencia y la razón fueron capaces de separar endemoniados y enfermos, asistimos a nuevas formas de este fenómeno, a través del satanismo”. Esta información la añade la agencia Europa Press.
Según Casais, este resurgimiento “nos devuelve a épocas de pensamiento mágico y primitivo”. Además, puso de relieve la abundancia de material existente en la sociedad actual como “caldo de cultivo de que se pueden nutrir estos tipos de delirios”. Para el profesor Casais, “entendemos como raros los trastornos paranoides poco comunes, atípicos y exóticos de los que muchos psiquiatras quizás no hayan visto ninguno en toda su vida profesional”. Asimismo, puso de relieve que “aunque sean menos importantes, pueden tener el atractivo de ser más espectaculares e interesantes que la patología cotidiana”.

Material facilitado a Iglesia En Marcha.Net por Ries
23 Mar '08

Hay 3 Comentarios.

  1. Juan Ignacio
    1:05 am febrero 5, 2013

    No me interesa nada…solo lo opuesto.

  2. Sembrador
    8:42 pm febrero 5, 2013

    ¿Y para qué leíste y comentás, mi viejo?

  3. Sembrador
    8:50 pm febrero 5, 2013

    No había leído este artículo. Tiene una base eminentemente humanista, por supuesto, no pudiéndose esperar otra cosa ya que es un psiquiatra quién habla (o escribe). Es típico de la psiquiatría científica – y de la ciencia en general – excluir a priori lo sobrenatural; no hay espíritus, ni demonios, ni diablo, ni Dios, en el pensamiento de esta gente. Los cristianos consideramos que la realidad es mucho más amplia de lo que la ciencia física puede probar (además es dudoso que la psiquiatría realmente pueda probar objetivamente NADA). Es un asunto de fe, en este caso, de fe en lo que dice la Palabra de Dios, la Santa Biblia; crees o no crees. El problema es que la psiquiatría dogmatiza tanto a más que la religión. Es así como dicen ellos y no discutas porque te etiquetan con un diagnóstico y te medican (o te encierran).
    Para prueba, basta ver la arrogancia con la que habla el profesorcito español este.

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