URUGUAY


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¿Dónde queda el concepto de “familia”?
 
La propuesta oficialista apunta a contemplar en legislación los “cambios” en la constitución de las familias. La sociedad uruguaya tiene asumido que el concubinato crece día a día y que por lo tanto ya no sorprende que las parejas decidan no casarse. ¿Pero hasta dónde está dispuesta a aceptar la validez de las uniones homosexuales?
 
Ese fue uno de los puntos centrales del debate en la Cámara de Senadores, donde se aprobó un proyecto de ley del oficialismo que regulariza la unión concubinaria de parejas hetero y homosexuales.La iniciativa que pasa ahora a ser considerada en Diputados, fue aprobada por el cuerpo, excepto por los blancos Gustavo Lapaz y Sergio Botana. Pero, el resto de la bancada nacionalista y los colorados Isaac Alfie y Martín Aguirrezabala, tampoco apoyaron el artículo referido a las parejas homosexuales.
 
“PIONERO”.
La oficialista Margarita Percovich, una de las redactoras del proyecto, reclamó la aprobación del texto por considerar que es una respuesta a una “realidad social”.El ex presidente Julio Sanguinetti avaló a continuación la propuesta, porque “el concubinato alcanzó una dimensión muy importante” y es “imprescindible” buscar una salida legal”.”Estamos ante una transformación tan fuerte de la familia que es imprescindible legislar”,agregó. En ese momento, el Partido Nacional pidió un cuarto intermedio para definir su posición, luegod el cual Eber Da Rosa manifestó el apoyo a la iniciativa, pero rechazando que sea aplicable para las parejas homosexuales. “Sabemos que existe una realidad que no podemos ignorar” pero con el proyecto “se afecta el concepto de la familia”, dijo.Da Rosa insistió en que la Constitución “define a la familia como la base de la sociedad”. “No estamos atados a concepciones dogmáticas. Está bien que la legislación se adapte a realidades innegables, pero tampoco es bueno ir más allá”, aseguró.
Sanguinetti volvió a intervenir, para señalar que “el concepto de familia no es rígido”.”Hoy la realidad social tiene cambios”, agregó el ex mandatario, que se definió como “un viejo dinosaurio, con 46 años de casado y sin ningún divorcio”.Sanguinetti puso como ejemplo que en España, con el reconocimiento de las parejas homosexuales se “fortaleció la democracia”.”Nuestro país fue en estas cosas muy pionero. Hoy no somos pioneros ni mucho menos. Europa occidental está más adelante. Estamos acompasando la legislación a la realidad”, añadió.
 
El nacionalista Francisco Gallinal avaló los dichos de Da Rosa, pero admitió que se trata de untema “que no es sencillo”.”No hay una definición en la Constitución que diga cómo se debe construir una familia. Pero no eso no quiere decir que se tenga una aceptación tal para convertir en ley” la unión de las parejas homosexuales, agregó.
 
Percovich intentó entonces limitar la discusión al contenido del proyecto, y dejar de lado el debate sobre qué se entiende por familia. “La legislación está basada en la concepción de familia clásica, que hoy se dificulta aplicar”, agregó.”ANTES DE CRISTO”. Posteriormente, pidieron la palabra los senadores que se oponen al proyecto. Lapaz lo consideró “inconstitucional” porque “transgrede” las disposiciones vinculadas a la familia “Equiparar las uniones homosexuales a las heterosexuales es “un error” porque “las relaciones homosexuales jamás serán la base de la sociedad”, dijo.

 


Lapaz apeló al “Catecismo de la Iglesia Católica” para indicar que una persona homosexual merece “el más absoluto respeto”.La Iglesia “señala que los homosexuales deben ser acogidos con respeto, evitando la discriminación”, pero “eso no justifica que se asimilen los derechos de las familias naturales”.Además, aseguró que el proyecto “patentiza la infidelidad matrimonial”. “Es un grave ataque a la institución familiar” porque “la fidelidad rige desde antes de Cristo”, aseguró.Lapaz consignó también que el proyecto “transgrede” el papel de la familia porque deja sin efecto la “clara finalidad procreadora” de la pareja heterosexual.Botana, por su parte, se basó en “la libertad” para rechazar la iniciativa. “Por convicciones filosóficas no voy a acompañarlo”, aseguró.”¿Qué espacio se deja (en el proyecto) para aquellos que eligen la unión libre”?, se preguntó.”Yo debo acompañar mi convicción para defender el ejercicio de la libertad de la gente”, dijo.
 
La iniciativa El proyecto de ley que regula la unión concubinaria fue redactado por legisladores oficialistas y aprobado por el Frente Amplio, el Partido Colorado, y la casi totalidad del Partido Nacional, excepto Gustavo Lapáz y Sergio Botana. La iniciativa consta de 21 artículos y ahora pasará a ser considerada en la Cámara de Diputados.Se define como “unión concubinaria” a la convivencia ininterrumpida de al menos cinco años, que determina una serie de derechos y obligaciones. Esos derechos y obligaciones se extienden tanto para parejas hetero como homosexuales, que no estén unidas por matrimonio.Los concubinos se deben asistencia recíproca y están obligados a contribuir a los gastos del hogar de acuerdo a la situación económica.Si el vínculo se disuelve, persiste esa obligación por un período no superior al tiempo de convivencia, excepto en los casos que uno de los concubinos sea condenado por violencia doméstica.
 
El reconocimiento de la unión concubinaria se tramitará de forma voluntaria ante la Justicia.Están previstos mecanismos para la disolución de ese vínculo.Si uno de los cónyuges fallece, le corresponden al otro los derechos sucesorios.La obligación de fidelidad mutua cesa si los cónyuges no viven de consuno.
 
Publicado por “El País” de Montevideo
 
Iglesia En Marcha.Net
 
19 Jul '07

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