CONTROVERSIAL DOCUMENTO


CONTROVERSIAL DOCUMENTO

A los 450 años de su separación, las iglesias católica y anglicana podrían volver a fusionarse bajo el liderazgo del Vaticano, en un intento por evitar el cisma en la afectada Iglesia anglicana. Esta es la propuesta presentada por un comité internacional compuesto por obispos católicos y anglicanos. La semilla de la unificación cristiana ha sido lanzada.

 


El rotativo británico The Times recogía ayer en esencia el origen de la propuesta. “El Papa es nuestra única esperanza”, en una indicación inequívoca del grave estado por el que atraviesa la Iglesia Anglicana propiciado por la dicotomía entre una Iglesia liberal y otra conservadora y agravado por la ordenación de obispos homosexuales.

Para dar una idea del estado por el que atraviesa la Iglesia Anglicana, cuya máxima cabeza es la Reina de Inglaterra y en el clero el Arzobispo de Canterbury, los arzobispos de las 38 provinciales eclesiásticas de la comunión anglicana -que engloba a 78 millones de seguidores en todo el mundo- reunidos en cónclave en Tanzania acaban de apoyar a los miembros ortodoxos del episcopado estadounidense que se oponen a la ordenación de gais.
El documento, de 42 páginas, titulado Creciendo juntos en unidad y misión, salió de la comisión formada en el año 2000 para aproximar ambas iglesias, hasta alcanzar «una completa unión eclesiástica». El informe también establece la manera en la que se puede llevar a cabo esta fusión, una vez salvado el mayor escollo de los anglicanos, aceptar el liderazgo del Papa. También se establecen protocolos para desplazar el clero de una Iglesia a otra y una enseñanza única entre los niños.

Miembros de la Iglesia Católica y de la Iglesia de Inglaterrra han desmentido la fusión anunciada por The Times. 
 
Los miembros de un panel de la Iglesia Católica y de la Iglesia de Inglaterra calificaron como sensacionalista la redacción de una noticia publicada este lunes en el diario The Times sobre la próxima publicación de un plan radical para avanzar en la fusión de los 78 millones de fieles anglicanos y los 1.000 millones de católicos.


El documento, de 42 páginas, tiene como título Creciendo juntos en la Unidad y en la Misión y es obra de una comisión internacional que encabezan un obispo católico en Australia, John Bathersby, y su colega anglicano en Sudáfrica, David Beetge. La comisión se formó hace 35 años.

“Es un intento de sintetizar su trabajo”, según el comunicado emitido por la Iglesia anglicana en Londres, tras la publicación por The Times del documento, filtrado por alguno de los obispos entre los que ha sido distribuido. Su publicación está pendiente de recibir el comentario oficial al texto por la Iglesia de Roma.

En el documento, se señala la voluntad de mantener el debate sobre la primacía de Roma, que provocó el cisma en el siglo XVI, y se aboga por la cooperación local para que sacerdotes y seglares de ambas iglesias desarrollen actividades conjuntas, incluyendo viajes a Roma o asistencia a sínodos.

La filtración del documento llega en un momento delicado para los anglicanos, al cierre de una conferencia especial, en Tanzania, en la que se ha habido una gran polémica tras la consagración del obispo homosexual Gene Robinson por la rama episcopaliana de la Iglesia anglicana en Estados Unidos, en 2003.

Siete de los 36 primados congregados en el país africano rehusaron participar en la comunión de un servicio religioso dirigido por Katharine Jefferts Schori, que ocupa la presidencia de la conferencia obispal de los episcopalianos americanos. Y el documento finalmente aprobado no satisface a los ortodoxos.

La declaración final critica al arzobispo nigeriano, Peter Akinola, que es el más prominente crítico de la ordenación de gays y a quien no satisface el lamento expresado por la rama americana por romper unilateralmente la política oficial, que incluye la no consagración de matrimonios del mismo sexo.

La Iglesia Anglicana universal celebrará el próximo año un sínodo, en el que su máxima autoridad, el Palacio de Lambeth, sede oficial del Arzobispo de Canterbury, debe ofrecer una vía para evitar el cisma, que los comentaristas que mejor conocen la situación consideran ya inevitable.

En ese contexto y con la perspectiva de una repetición de la crisis padecida tras la ordenación de mujeres por los anglicanos, cuando Roma ofreció estatuto especial a docenas de sacerdotes anglicanos casados que pasaron a la Iglesia Católica, se ha producido la filtración.

Al desmentir la radicalidad del documento, la comisión internacional dice que el papa Benedicto XVI respaldó la unidad anglicana en su reciente encuentro con el Arzobispo de Canterbury, Rowan Williams. Pero sus palabras ofrecen amparo a quienes se oponen a la ordenación de gays apelando a las escrituras.

“Abrigamos la ferviente esperanza de que la Comunión Anglicana siga fundamentándose en los Evangelios y en la Tradición apostólica, que son nuestro patrimonio común y la base de nuestra aspiración común a trabajar por la plena unidad visible”, dijo el Papa en noviembre.
Fuente: La Voz / www.iglesiaenmarcha.net
 
20 Feb '07

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