MISIÓN A HAITÍ


MISIÓN A HAITÍ

Informe Final
Misión Médica para la emergencia sanitaria y espiritual de Haití
Noviembre 2006

1. Introducción

“Dadas las características de nuestra sociedad global es imposible no tener noticias constantes sobre países sumidos en la desgracia y la miseria.
Pero es mas triste aún saber, que los que pueden hacer algo, para intentar revertir estas situaciones, hacen poco o simplemente no lo hacen.

Como cristianos, y por consiguiente seguidores de Cristo, no podemos quedarnos de brazos cruzados cuando se nos presenta la angustiosa situación de un país de nuestra América como es Haití. País que actualmente presenta una emergencia sanitaria, social y espiritual.”

Con estás palabras comenzaba en el mes de Marzo el proyecto “Misión Médica para la emergencia sanitaria y espiritual de Haití”.
Hoy, es un privilegio redactar este informe y contar como Dios se glorifica cuando sus hijos le sirven a El y lo proclaman a su prójimo.

Sin dudas esta hazaña del pueblo cristiano evangélico del Uruguay, será un hito en la historia de las misiones médicas foráneas, y marcará el camino hacia logros mayores. Que así sea, para la gloria de Dios.

Desde el inicio del trabajo hubo personas e instituciones que apoyaron este proyecto. No podemos dejar de agradecer , desde ACUPS, a todas ellas que de una manera u otra sumaron esfuerzos para que los objetivos se cumplieran. Ellas son:

-Mutualista Hospital Evangélico
-Concilio General de Las Asambleas de Dios en el Uruguay
-Iglesia en Marcha.net
-COMIBAN
-OM Uruguay
-Revista “El expositor Bautista”, órgano de comunicación de la Convención Bautista Argentina
-Red de Intercesores del Uruguay (RIU)
-Radio Transmundial
-Ministerio “Llamada de Medianoche”
-Seminario Bíblico del Uruguay
-Asociación Centro Sur de Hombres Bautistas (Convención Bautista del Uruguay)
-Comisión de damas de la Iglesia de Colonia Gardental
-Ministerio de Salud Pública
-Medias Elgi (Temeca)
-CLALDY
-Vladimir Automóviles
-COPA Airlines
-Laboratorios CLAUSEN
-2 empresas que pidieron mantener el anonimato
-Iglesias de Las Asambleas de Dios
-Iglesias de Dios Misiones Mundiales
-Iglesias de la Convención Bautista del Uruguay
-Iglesias Menonitas

A estas instituciones se deben agregar una lista muy larga de personas que a nivel individual sumaron esfuerzos para que esta actividad se llevara a cabo. Por razones de espacio físico no podemos nombrarlas a todas, pero si queremos agradecer y reconocer a todos aquellos que han sido parte de este proyecto, por su invalorable colaboración y contribución y rogamos al Señor que los bendiga de acuerdo a su valioso aporte.

De una manera muy especial, por trabajar y estar cada día de nuestras vidas junto a nosotros, queremos reconocer y agradecer a nuestras familias:
A nuestros padres, quienes inculcaron en nosotros valores de vida perdurables que hoy posibilitaron que se llevará adelante esta misión.
A nuestros esposos y esposas quienes soportaron todo el peso de la carga familiar en nuestra ausencia y aún durante la planificación de la misión, siendo apoyo y ayuda invalorable en la resolución de problemas.
A nuestros hijos, para quienes trabajamos y por quiénes pedimos al Señor que les de la sabiduría y el honor de poder servirle mas y mejor, cuando les toque hacerlo.
A este equipo de soportes fundamentales en nuestras vidas, sin los cuales no es posible nada de lo que hacemos, queremos darles las gracias y dedicarles este gran logro en la obra del Señor.

2.Participantes

Organización Convocante
A.C.U.P.S ( Asociación Cristiana Uruguaya de Profesionales de la Salud )
Encargada de reunir al equipo humano y técnico que realizó el trabajo “In situ” y de apoyo logístico.
En su inició el equipo designado para integrar la misión estaba compuesto por la Dra. Silvia Texeira, Dra. Malena Barrios, Dr. Jorge Patpatian, Lic. Sheila Ferraz , Lic. Ximena Soares Neto y Dr. Eliezer Da Motta.
Dado que la Dra. Silvia Texeira por motivos personales debió renunciar a la convocatoria, se convocó al Dr. Alexis Zandrino, médico perteneciente a la organización A.C.A.P.S ( Asociación Cristiana Argentina de Profesionales de la Salud) con la cuál nos unen estrechos lazos de hermandad.

Organizaciones Auspiciantes

-Concilio General de Las Asambleas de Dios en el Uruguay
-Operación Movilización (Uruguay)
-Mutualista Hospital Evangélico
-Iglesia en Marcha.net
-Radio Transmundial
-Ministerio “Llamada de Medianoche”
-COMIBAN (Uruguay)
-Red de Intercesores del Uruguay
-Seminario Bíblico del Uruguay
-Ministerio de Salud Pública
-Medias Elgi (Temeca)
-CLALDY
-Copa Airlines
-Vladimir Automóviles
-Laboratorios Clausen
Organizaciones auspiciantes receptoras
-Collége Emmanuel ( Ouanaminthe, Haití)
-Séminaire Bíblique du Nord ( Ouanaminthe, Haití)
-Misión Haití de las Asambleas de Dios en el Uruguay

Estas organizaciones fueron las encargadas de la alimentación, alojamiento y traslado dentro de República Dominicana y Haití del equipo médico.
En estas tareas participaron mas de 20 personas a las que aprendimos a querer y a las cuales agradecemos profundamente por su esmero y preocupación en cada detalle. Ellas son:
-Misioneros Miguel y Ana María Campos quienes durante meses organizaron nuestra llegada y estadía .
-Esteban Campos, nuestro joven y eficiente chofer.
-Ana Laura Campos y Esther Khatibi , quienes colaboraron arduamente en la organización de la farmacia. .
-Misioneros Orlando y Dionis Matthews , cuya participación desinteresada nos marcó y determinó nuestro trabajo.
-Maria Elena Reynoso, quién nos fue de gran ayuda en muchas situaciones y fue nuestra guía de cultura en esta isla.
-Dra. Bibiana Pintos de Mac Leod y su esposo Alexander Mac Leod , quienes nos hospedaron sin conocernos.
-Nuestra gran cocinera, la hermana Santa. A quién agradecemos profundamente su dedicación y entrega absoluta en la tarea.
-Nuestros traductores: Jhonny, el pastor Eddy, Gerard, el pastor Clevil.
-Los pastores de las Iglesias en las que realizamos las policlínicas.
-Los estudiantes del Seminario bíblico del norte, quienes nos ayudaron en las actividades
Organizaciones que colaboraron
-ONU (Organización de las Naciones Unidas)
Se encargaron de la custodia de todas las actividades mediante las fuerzas de Paz de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití(MINUSTAH).
Con base en Fort Liberte, los soldados uruguayos salían todos los días con tres blindados y 10 efectivos recorriendo 30 Km para estar en cada una de las actividades realizadas en Ouanaminthe. A todos ellos muchas gracias.

3. Desarrollo de la actividad


La tarea del equipo médico se desarrollo en la zona norte de Haití, en la ciudad de Ouanaminthe entre el 10 de Noviembre al 23 de dicho mes, del año 2006.
El equipo médico partió desde Uruguay en la línea aérea que auspicio la misión, COPA Ailines, para desembarcar en Santiago de los Caballeros, República Dominicana a escasas dos horas de la frontera con Haití.
En ese lugar nos esperaba Esteban Campos, hijo del misionero uruguayo Miguel Campos, con quién habíamos coordinado durante meses esta actividad.
Desde allí partimos a nuestro primer alojamiento en esa ciudad, la casa de la Dra. Bibiana Pintos, médica misionera argentina, coordinadora de Embajadores Médicos para el Caribe y Sudamérica, quién nos hospedó en su casa y quién sería nuestra orientadora inicial en el área de salud, dado su meritorio desempeño durante mas de 10 años en el norte de Haití.
Ella nos adentro en los problemas mas acuciantes de esa zona, estaban en plena epidemia de Dengue.
Este dato sumado a la siempre temible Malaria, infundió en nosotros cierto temor, (que llegó casi a la psicosis) hacia los pequeños insectos transmisores de esas patologías, los mosquitos. Por lo cuál los siguientes días nuestro olor característico era a repelente de insectos.
Al otro día nos dividimos, parte del equipo viajaría hacia Dajabon, ciudad fronteriza con Ouanaminthe donde vive la familia Campos, y el Dr. Jorge Patpatian y el Dr. Eliezer Da Motta se encargarían del aprovisionamiento logístico-farmaceutico, (con la valiosa ayuda de la Dra. Bibiana Pintos) para el desempeño de la actividad. Allí nos encontramos con la Hna. María Elena Reynoso quién continuó con nosotros durante toda la actividad y quién nos interiorizo de la cultura dominicana y haitiana.
Una vez en Dajabon, los organizadores locales, nos llevaron a dos iglesias, cuyos miembros y pastores estaban involucrados en la preparación de la actividad y obviamente querían conocer al grupo de médicos y enfermeras uruguayas. Nos dividimos en dos grupos y participamos de las reuniones el Dr. Jorge Patpatian predicó en una y el Dr. Eliezer Da Motta en la otra.
Al otro día comenzamos nuestro traslado hacia la zona de trabajo. Nuestro primer contacto visual con Haití mientras esperabamos en la aduana de Dajabón y luego la de Ouanaminthe, fué el adelanto de lo que viviríamos durante la siguiente semana.

El cruce de la frontera Dajabon-Ouanaminthe nos causó una impresión visual y personal que difícilmente podamos olvidar . La gran cantidad de personas, la basura en cada lugar donde mirábamos, los olores y la miseria eran un resumen físico de la realidad humana que veríamos en nuestra estadía en esa ciudad.

Si bien muchos de nosotros hemos visto pobreza en nuestras ciudades, esta ciudad no se comparaba con nada de lo que hubiéramos visto antes. No existen calles como las conocemos, en el mejor de los casos estas son de tierra, las aguas servidas y las mas variadas clases de basura corren por las polvorientas y a veces pantanosas calles. Los niños y vendedores de fruta callejera trabajan y viven sobre esa misma basura. En ciertas oportunidades pasamos por lo que parecían cursos de agua dentro de la ciudad, o quizás sistema de excretas, repletos de basura.
Las personas, los animales, los autos y motoconchos (motos que funcionan como taxis) transitan sin ningún orden establecido.
Las relaciones interpersonales entre los haitianos no se parecen a las de la cultura occidental, y nos llamó la atención ver como, entre ellos las discusiones y forcejeos son algo rutinario.
No existe electricidad, agua potable ni red de saneamiento, lo que es un ambiente ideal para el desarrollo de las mas variadas patologías infecciosas.

Luego de una azarosa travesía con bolsos y cajas de medicación a través de la frontera, un puente (con dos puestos de control militar) sobre el río Masacre ( toma su nombre por la muerte de 5000 haitianos a manos de un dictador dominicano)llegamos a lo que sería nuestra casa por los siguientes días.
Una vez en nuestro alojamiento, una casa de material con cocina, tres habitaciones, poseía una bomba manual de agua y un baño precario, un lujo para aquellos lugares. Nos dispusimos a prepararnos para la actividad de la semana.
Al otro día, luego del desayuno y nuestro devocional diario, partimos hacia el primer lugar de atención, la iglesia “Juan 3:16”. Cuando llegamos al lugar nos esperaban alrededor de 100 personas para ser atendidas.

Pero lo que mas nos llamó la atención fue ver a un contingente de tres blindados con sus respectivas armas, un todo terreno y una camioneta de la policía de la ONU, con policías españoles. Cuando entablamos conversación con el capitán y el teniente a cargo de los soldados, (alrededor de 10) nos comentaron lo peligrosa que era aquella zona y su preocupación por nuestra seguridad. El capitán nos dijo que la custodia se mantendría con nosotros durante todas las actividades. Cosa que agradecimos, pero nos pareció exagerada. Pronto nos daríamos cuenta que estos soldados eran enviados por Dios…

Al día siguiente, al llegar al mismo lugar, la situación no era la misma. Había mas gente, alrededor de 200 o 300 personas e inclusive ya habían tomado lugar en los consultorios improvisados el día anterior.
Por lo que decidimos en la charla inicial ordenar la situación y pedir comprensión, ya que no podríamos atender a tantas personas.

Esto derivó en una protesta general que tomo cuerpo en las voces de algunos de los concurrentes hasta el punto que decidimos no atender hasta que hubiera cierto orden. Cuando parecía que se estaban calmando los ánimos, escuchamos dos estallidos. Pensamos que los soldados, que estaban afuera, habían empezado a disparar. Por lo cuál, y casi sin pensarlo, algunos fuimos hacia la puerta de donde nos hicieron entrar por el peligro que significaba.
Gracias a Dios, solo eran fuertes impactos provocados en las chapas del techo del lugar, por grandes objetos lanzados desde la distancia.
En ese momento agradecimos la custodia militar, ya que sin ella no sabemos que hubiera pasado.

De ahí en mas nos dimos cuenta, lo convulsionado de la situación social de este país. La particular idiosincrasia de los haitianos, unido a una historia de saqueo social por parte de los “blanc” ( como llaman a los caucásicos ) y sin duda un ambiente espiritual muy particular, nutre un odio acentuado hacía todo lo que venga de occidente y no colme sus demandas.

Durante los siguientes días de atención no tuvimos mas incidentes de violencia, pero la presencia de estos soldados fue cada vez mas cercana a nuestras policlínicas hasta tal punto que mas de uno de los soldados terminó la actividad, sabiendo bastante de medicina.

En la tardecita del segundo día se había preparado una charla de sexualidad a cargo del Dr. Jorge Patpatian, para la congregación local y vecinos.
Lo que fue muy llamativo para todos nosotros fue el hecho de que una vez que obscureció no hubo otra alternativa que continuar la charla a la luz de candil.

Nos sorprendió la repercusión de una charla que a todos nos pareció de lo mas habitual aquí en Uruguay. Al finalizar y dejar un momento para preguntas, hubo una gran cantidad de personas que volcaron sus inquietudes y entre estas preguntas, hubo agradecimientos ya que, según ellos decían, nunca nadie les había hablado sobre estas cosas con un enfoque bíblico.
Por último escuchamos el testimonio de un hombre que había viajado 17 Km con un grupo de personas, en la mañana, para estar presente en la actividad. Y mientras los otros se habían retirado, el decidió quedarse para la charla de la tarde, la cuál según sus palabras “… fue de mucha bendición…”. Eso nos dio la pauta de hasta donde estaba impactando la actividad que estábamos realizando. Las personas se trasladaban desde muchos kilómetros para ser atendidos !!!.
Recordamos en ese momento, como, al llegar a ese lugar en la mañana, la multitud había traído a sus enfermos. Y vimos particularmente a un hombre, que fue puesto sobre una estera de juncos en el suelo, donde el día anterior había funcionado un consultorio. Este hombre no podía movilizarse y era portador de una grave enfermedad que lo estaba consumiendo. En ese momento nos vimos en la situación bíblica de aquel paralítico que es traído a Jesús y es bajado por el techo.
No podíamos hacer nada por este hombre, pero hablamos con él y acto seguido oramos por él. Vimos el agradecimiento de ese sencillo acto en su rostro. En estos momentos nos damos cuenta de la limitación del trabajo humano, pero como se potencia con la grandeza ilimitada de la gracia de Dios !!!. Glorificado sea el Señor!!!.
Este día trabajamos arduamente viendo patologías vinculadas, en su gran mayoría a infecciones de piel, aparato respiratorio, partes blandas, parasitosis intestinales, etc.

Luego, estuvimos atendiendo durante unos días, en otra iglesia que casualmente funcionaba en una antigua clínica médica, debido a lo cuál estuvimos mas cómodos en los consultorios.
Allí, paralelamente a la actividad asistencial, comenzamos con una actividad educativa sobre higiene y prevención de enfermedades infecciosas con niños de una escuela al aire libre, desarrollada por la Dra. Malena Barrios y la Lic. Ximena Soares Neto. Fue un momento en el que también se compartió del amor de Dios a los niños.
Esto cautivó a todos estos niños de una manera que sin duda quedará en sus mentes por mucho tiempo y quizás por el resto de sus vidas. Al finalizar esta actividad, se repartieron caramelos y jabones donados por la empresa UNILEVER de Uruguay.

Se repitió la atención en este lugar al día siguiente. El hecho que marcó la jornada fue la oración de agradecimiento a Dios al término de la labor.
En ese momento nos reunimos todos. El equipo médico de Uruguay, el pastor local, los traductores, las personas encargadas de la farmacia (entre ellas una estudiante de EEUU que estuvo con nosotros durante todas las actividades) y colaboradores. Entre ellos estaba un teniente de las fuerzas de paz que nos acompañaba dentro del local.
En un acto de hermandad entre todos nosotros, (cristianos haitianos y cristianos uruguayos y estadounidenses) nos agarramos de la mano formando una cadena. Cuando llegó el turno de este teniente de agarrar de la mano a los que tenía a su lado, nos llenó de emoción ver como dejaba el fusil ( del cuál nunca se despegaban) a un lado, para unirse en una oración con todos nosotros. Pero fue mucho mas impactante ver, cuando abrimos nuestros ojos, a este teniente con sus ojos llenos de lágrimas, que limpiaba rápidamente para retomar la compostura.
Aunque muchos no lo vieran, sin dudas, en lo profundo de esta alma algo ocurrió…algo, que solo el que lo ha vivido lo puede entender. Este duro militar experimentó el toque de una espada que penetra hasta partir el alma y el espíritu, “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quién tenemos que dar cuenta” ( Heb.4:13) .

El siguiente lugar de atención fue el local de una escuela y orfanato de 500 niños, dirigida por uno de nuestros traductores el pastor Eddy, una persona que reflejaba el amor de Dios en todo lo que hacía. Con sus escasos 30 años sabía lo que era el sufrimiento de los huérfanos, ya que el mismo lo experimento, pero también sabía del amor de Dios por experiencia. Adoptado por un pastor, creció experimentando la compañía de Aquel que nunca nos abandona. Hoy es un ejemplo de vida y de servicio a toda su comunidad, que lo aprecia de una manera que pudimos palpar al caminar con él por Ouanaminthe. Un vivo ejemplo de la obra transformadora del Espíritu Santo.

Allí nuevamente la excelente tarea realizada con los niños por la Dra. Malena Barrios y las licenciadas en enfermería Ximena Soares Neto y Sheila Ferraz, tuvo un gran impacto. No solo por el trabajo en el área de educación en hábitos de higiene y prevención de enfermedades infecciosas, sino que también trabajaron con el área de la salud espiritual tan necesaria en estos niños.

Ya en los días finales de nuestra actividad en Ouanaminthe, fuimos invitados por la base militar de la ONU, ubicada en la ciudad de Fort Liberte, a unos 30Km de Ouanaminthe. Allí nos recibieron los oficiales y soldados uruguayos destacados en ese lugar, muchos de los cuales nos habían acompañado durante toda nuestra actividad en Ouanaminthe.
Nos vimos gratamente sorprendidos por la recepción que nos dieron. Allí pudimos intercambiar algunas palabras con muchos de estos oficiales y nos dimos cuenta de la gran necesidad espiritual y el sufrimiento emocional que estos soldados padecen.
Luego de una ilustradora charla con muchos de nuestros compatriotas, nos dimos cuenta que, el hecho de haber ocupado un lugar tan precioso en nuestros equipajes con nuevos testamentos en español y devocionales “Alimento para el alma”, (agradecemos al Dr. Marcel Legarra por ellos ) no había sido en vano. Esto tenía un destino que había sido determinado por El que todo lo sabe, para ese preciso momento.
Antes de retirarnos, reunimos a los oficiales y médicos encargados de dicha base y les obsequiamos estos materiales, para ellos y el resto de la tropa. No sabíamos que recepción tendría este obsequio, pero luego de ver como cada uno agradecía este gesto y lo comenzaba a ojear con mucha alegría supimos que esto estaba destinado para ellos. Estamos seguros que en el futuro muchos lo agradecerán aún mas…. por lo excepcional de la cronología de estos hechos y lo inusual de la situación, sabemos que el Señor tiene algo muy especial para muchos de estos soldados.

Al término de la semana regresamos, por disposición de los organizadores locales, a Dajabon.
Aquí apreciamos el impresionante movimiento que genera, en la frontera, la única fuente de ingresos de los habitantes de Ouanaminthe y alrededores, el mercado.
Durante dos días a la semana la frontera se abre y permite el ingreso de haitianos a comprar y vender productos en Dajabón, República Dominicana. Esto se transforma en una gigantesca feria callejera en Dajabón, a donde acuden personas desde varias ciudades del norte de Haití. Muchos de ellos viajan durante horas en la cima de camiones repletos de mercadería de regreso hacia sus ciudades.

En estos lugares nos dimos cuenta de porque gran cantidad de personas (principalmente mujeres) padecían de grandes dolores en su columna cervical. Es increíble ver los enormes bultos que soportan sobre sus cabezas, a veces por largos trayectos.

Ya de regreso en Dajabon todos lo integrantes del equipo participamos mediante predicaciones y testimonios, en diferentes reuniones de las iglesias que colaboraron con la actividad.
Luego, trabajamos durante dos días mas en la ciudad de Montecristi, distante 30Km de Dajabon, donde nuestro hermano Miguel Campos pastorea. Allí atendimos a dominicanos, que a pesar de no padecer las inhumanas condiciones de vida de los haitianos, agradecieron también la atención médica y espiritual brindada por el equipo médico uruguayo.
El total de personas atendidas entre niños y adultos fue de 550 individuos. Hay que destacar que muchas de estas personas con la misma ficha que habilitaba su propia atención, realizaban la consulta por otros miembros de su familia (generalmente hijos). Por lo que seguramente esta cifra sea muy superior.
En la última reunión de despedida, en la iglesia de Las Asambleas de Dios de Montecristi, se nos entrego una placa recordatoria de la labor realizada en Haití y Rep. Dominicana donde se agradece la “Obra de Amor” realizada por el equipo de ACUPS en Ouanaminthe y Montecristi.
Esta placa la queremos dedicar como agradecimiento a todo el pueblo cristiano del Uruguay, y agradecemos a nuestro Señor por permitirnos trabajar una vez mas en su obra, ya que como dice Pablo “…yo plante, Apolos regó, pero el crecimiento lo ha dado el Señor…”.

Conclusiones

En cuanto a los riesgos sanitarios de estas poblaciones:

1.Es notoria la falta de accesibilidad de estas poblaciones a un sistema médico-asistencial y preventivo eficiente.

La falta de accesibilidad (sentida o real) afecta no solamente el control eficiente de patologías en el área asistencial sino que, sobre todo, el no tener un área de salud preventiva eficiente y que este fuertemente vinculada a la comunidad, no permite el buen desarrollo de esta ni tampoco revertir o mejorar la situación sanitaria de estas poblaciones.

Como propuesta inicial, es mucho mas necesario trabajar en el área de medicina preventiva en estas poblaciones, que trabajar puntualmente y de modo exclusivamente asistencial. Esto será mucho mas costo-efectivo y con una duración a largo plazo en el mejoramiento de la calidad de vida de estas personas.

En el área de salud preventiva o educativa, nos encontramos con un desconocimiento peligroso por parte de la población de medidas básicas de higiene personal, lo que se ve reflejado en cada lugar de la ciudad y en la innumerable cantidad de patologías infecciosas vistas durante los días de atención.

En las charlas con los pacientes atendidos, (y sin que esto sea una realidad generalizable) pudimos ver que existe un gran desconocimiento por parte de la población de cómo se generan y transmiten las enfermedades infecciosas, de cómo les afecta y de la importancia que esto tiene en su calidad de vida y sobrevida.

Si a esto le sumamos que se trata de familias extendidas y numerosas , muchas de las cuales no poseen los medios económicos y morales como para hacerse cargo de todos sus integrantes, se hace patente la necesidad de trabajo en el área educativa de salud ( Prevención de enfermedades, medidas de higiene personal, salud reproductiva, funcionalidad familiar, etc).

Estas acciones favorecerían un control y prevención de patologías agudas y crónicas, así como el fortalecimiento de la estructura social básica como es la familia, con la consecuente amortización de sufrimientos poblacionales y de la sociedad en su conjunto.

2.Dado que no existe un desarrollo urbano organizado, la infraestructura necesaria para lidiar con las enfermedades infecciosas, tampoco existe.

Como fue destacado mas arriba en este informe y en otros informes de equipos médicos anteriores, no existe red de saneamiento o agua potable. Tampoco evidenciamos un sistema de recolección de residuos, ni control de ningún tipo en el área bromatológica.

No existe red eléctrica, por lo cual las medidas de conservación de alimentos que conocemos no están extendidas y solo se reservan para aquellos que pueden pagar una fuente eléctrica ( generador).

Todo esto, sumado al intenso calor del clima tropical propio de esta zona, transforma a estas ciudades en focos infecciosos de los mas eficientes.

Considerando que la gran mayoría de estos problemas se resolverían con un sistema eficiente de saneamiento, agua potable y red eléctrica, es que destacamos que un gran porcentaje de las patologías vistas, desaparecerían con estas medidas básicas.

Pero dadas las circunstancias en las que se encuentra estas poblaciones no es posible pensar que esto se lleve a cabo en el corto a mediano plazo. Considerando esto, pensamos que estas poblaciones se verían inmensamente beneficiadas con medidas básicas de organización comunitaria, como puede ser el programa de Municipios Saludables de la OPS.

Esto les daría la oportunidad de aprendizaje y desarrollo de aptitudes y conocimientos básicos en el área de organización comunitaria para el desarrollo de su comunidad.

Nos parece importante resaltar que en cualquier estrategia de acción que se utilice en el futuro, tiene que estar considerado y puesto al mismo nivel tanto los datos objetivos de la realidad como los datos subjetivos y sentidos de la población.
De manera que la comunidad se sienta integrada y participante de estas acciones.

Ya que como está demostrado largamente en la literatura y en la experiencia, el no permitir que la comunidad participe en los cambios, va retro-alimentado una posición fatalista, generando una progresiva desesperanza y una desconfianza en su capacidad de transformación de la realidad.

Con esta posición fatalista a que hacemos referencia, queremos resaltar una fuerte tendencia a creer que la realidad cambiará por algún factor externo a si mismo, esperando que algo ocurra para que cambié y no aportando desde su propia experiencia a mejorar su calidad de vida.

Otra consecuencia de trabajar para la comunidad, sin considerar e integrar a la misma, con sus opiniones , acciones, etc, es que todo lo que se haga por la misma no va ha ser apreciado y muchas veces puede ser hasta rechazado, aunque se lo haga con las mejores intenciones.

De ahí la importancia de poseer en el equipo de acción a personas representativas y fuertemente arraigadas a la comunidad, ya que ellos pueden brindar aportes sustantivos a las actividades que se realicen, como ha sido el caso de esta intervención médico-educativa y asistencial.

Por medio de estas personas vinculadas a la comunidad ( Educadores, pastores, misioneros, etc) se logró convocar y organizar a la comunidad receptora de la actividad .

3.Existen fortalezas en estas poblaciones que podrían utilizarse en un futuro plan de acción coordinado.

Una fortaleza que nos parece destacable, por ejemplo, es la actitud cooperadora de los actores sociales considerados referentes en estas poblaciones como, educadores, personas representativas, pastores, etc.

Con los cuales siempre es necesario contar como nexo indispensable entre el equipo de salud y la comunidad receptora.

También es de destacar la sentida necesidad de estas personas, de que personal de la salud capacitado, coordine y desarrolle actividades comunitarias educativas en sus comunidades.

Otra fortaleza u oportunidad de desarrollo en estas poblaciones es su interés en la educación que presentan. Esto lo notamos en la gran cantidad de niños y jóvenes que se veían concurriendo a escuelas primarias y secundarias.
A pesar de la suciedad y pobreza vista en todos los lugares, es destacable el esmero en que visten y asean a sus hijos para asistir a la escuela. Quizás, (esto sería una hipótesis a confirmar) esta conducta este indicando la importancia dada a la educación por estas personas. Si esto es así , hay una gran oportunidad de comenzar programas de salud y desarrollo comunitario para niños, jóvenes y adultos vinculados a estos centros de estudios.

Por todo lo expuesto, pensamos que sería factible y necesario la implementación de estrategias sanitarias coordinadas, de carácter preventivo y educativo hacia los referentes sociales de estas poblaciones, así como a la población misma

Es necesario en esta primera instancia aproximativa a una realidad mucho mas compleja y diversa de lo expuesto, dar una idea de lo deseable en cuanto a objetivos y metas a desarrollar en el futuro.

En este sentido nos parece fundamental como primera medida, poner en conocimiento a los diferentes actores sociales ya insertos en esta realidad, de la necesidad de una estrategia sanitaria coordinada e integral, que incluya no solamente al sistema sanitario, sino al sistema educativo, gobierno local, ONGs , representantes morales y actores sociales independientes e insertos en la comunidad.

Buscar los apoyos económicos, técnicos y profesionales en organismos nacionales e internacionales interesados en promocionar este tipo de iniciativas, así como en empresas privadas y organismos gubernamentales nacionales, de manera de dar sustentabilidad a las acciones.

Crear un ámbito formal, desde donde se coordine este tipo de acciones y se desarrolle una estrategia sanitaria adaptada a las necesidades de la realidad de Ouanaminthe y de su población.

Luego o paralelalamente a estos pasos, sería deseable complementar esta primera aproximación, con un diagnóstico sanitario y situacional , de manera de recopilar la mayor cantidad de datos que nos permitan conocer mas acabadamente las situaciones problema.

Este sería el comienzo de un proceso de transformación de esta comunidad. Luego de tener los datos objetivos sería deseable estructurar el programa de acción.

4.No se puede llevar adelante ningún plan de acción sin tener en cuenta que estas personas necesitan por sobre todo cambiar su realidad interna, y esto solo lo podemos hacer mediante el mensaje del evangelio.

Como médicos cristianos sabemos, que no es posible ninguna transformación de la realidad externa si primero no existe una transformación de la persona desde el interior. Y eso es lo que el Señor nos dice: “…lo que del hombre sale, eso contamina al hombre…” Mr. 7:20.

Con esta visión de una medicina holistica, donde no solo se contempla la realidad física, mental y social sino que también y fundamentalmente consideramos la realidad espiritual como la base de una salud biopsicosocial, es que reafirmamos una frase de uno de nuestros referentes fundamentales, el Dr. Paul Tournier :

“Precisamente porque toda mi experiencia me ha enseñado los límites de la medicina y la psicología, entiendo que la necesidad suprema y universal de los hombres es encontrar a Dios ”.

La realidad espiritual de Haití dista mucho de una cercanía con Dios.
El mundo espiritual en el que Haití se mueve tiene una influencia abrumadora en su vida física, sanitaria y comunitaria.

Es por eso que consideramos fundamental el trabajo que realizan los pastores y misioneros luego de que esta herramienta, como son los equipos de salud, se retiran.

En este aspecto queremos resaltar la gran labor de todos estos obreros de la viña del Señor, que han rendido sus vidas a El y trabajan arduamente en estás duras y lejanas tierras, anunciando el mensaje del evangelio y trabajando como médicos del alma y el espíritu.

Pero sería deseable (y con expectativa lo decimos) que equipos médicos o profesionales de la salud a nivel individual y por períodos mas prolongados, pudieran estar apoyando la labor de estos hermanos.

Oramos para que el Señor nos permita tener sabiduría y fuerza para estructurar formas de sustento a equipos de salud, desde países con la posibilidad para hacerlo hacia estas zonas de la tierra. Esto, sin descuidar a nuestro Uruguay, que también necesita nuestro trabajo.

Conclusión Final

Damos gracias a Dios por todo lo que el nos permitió hacer en esta tierra tan necesitada de todo lo imaginable.
La “Misión médica para la emergencia sanitaria, social y espiritual de Haití” fue respaldada por todo el pueblo cristiano del Uruguay y esto no será olvidado por El que todo lo sabe.
Como pueblo y nación hemos cumplido con mandatos bíblicos:

“Id por todo el mundo y predicad este evangelio a toda criatura”
“Ama a tu prójimo como a ti mismo”

Por lo tanto existen promesas que no serán olvidadas por El que las hizo…

“ De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos mas pequeños a mí lo hicisteis.”
Jesús

y esta es la promesa:

“…de cierto os digo que cualquiera que de a estos pequeñitos un vaso de agua…no perderá la recompensa.”
Mateo 10:40

¡ A DIOS SEA LA GLORIA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS, AMEN !!!

 
Dr. Eliezer Da Motta.
 
 

28 Ene '07

Hay 1 Comentario.

  1. Ester
    11:53 am enero 14, 2010

    Hemos conocido en las últimas horas la situación catástrofica en Haití. Es así que deberíamos apoyar como CCE ésta situación . Uno se pregunta en ¿en qué sentido?
    Orar , nuclearnos por zonas .
    Buscar la guía del Señor para lograr ayudas materiales individuales o grupales.
    Tal vez donaciones o bonos colaboración a algún 0900 a fin de recabar fondos para (medicamentos, herramientas, ropa, matrial médico) etc.
    Apoyar a algún grupo de ayuda humanitaria de la CCE o de cualquier grupo social que tenga esa visión.

    Tal vez de futuro organizar un Comité de ayuda humanitaria nacional e internacional.

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