LA IGLESIA DE LA CIENCIOLOGÍA


LA IGLESIA DE LA CIENCIOLOGÍA

Polémica previa a la inauguración

La polémica se ha desatado en Berlín en los días pasados por la inauguración de la nueva sede de la Iglesia de la Cienciología justo en el centro de la ciudad. Un edificio de seis pisos y 4.000 metros cuadrados que pretende convertirse en centro de referencia para los entre 5.000 y 8.000 seguidores de la organización que se estima que hay en Alemania. Según la información publicada por la periodista Paola Álvarez en los diarios españoles del Grupo Zeta, el debate ha salpicado a todas las esferas sociales y políticas, porque la Cienciología es considerada en Alemania una secta peligrosa, e incluso los informes anuales sobre el Estado de la Constitución alertan de los peligros de un crecimiento de la misma en el país. En el estudio del 2005, el Ministerio de Interior llegó a asegurar que la organización sustenta ideas que van “contra el libre orden democrático”.
Desde hace años, en algunos estados federados como Baviera, Hamburgo o Baden-Würtemberg, la Cienciología es vigilada por las autoridades. En cambio, el gobierno berlinés votó en contra de la vigilancia en el año 2003 y desde entonces no ha vuelto a plantearse el tema. “Mientras la cuestión no suponga un peligro para la seguridad de la ciudad, la vigilancia queda fuera de nuestras funciones”, ha asegurado el Consejero de interior de Berlín, Erhard Körting. No obstante, estas declaraciones no han calmado los ánimos políticos. El propio Secretario General de la CDU, Ronald Pofalla, afirmó esta semana que es “inaceptable que la Cienciología llegue a Berlín para expandirse”.

 


Pero las críticas no se quedan a nivel político. Especialmente contrarios se han mostrado los sectores educativos y las asociaciones de padres. A pocos metros de la nueva sede se encuentra una escuela elemental evangélica. “Estamos alarmados porque los profesores nos han contado que algunos alumnos ya han entrado a la sede”, decía el jefe de estudios, Manfred Kammemer. Por otro lado, la experta en sectas Helga Lerchenmüller avisaba en el Berliner Zeitung de los oscuros métodos que utiliza este grupo. Según esta especialista, la Cienciología lleva tiempo intentando “abrir mercado” en Alemania, y una forma es a través de profesores particulares. “Los padres deben preguntar a los aspirantes a profesor particular si usa los métodos de L. Ron Hubbard fundador de la Cienciología”, avisaba Lerchenmüller.
El temor al crecimiento de la organización es grande. Y es que muchos dudan de la necesidad de semejante sede en una ciudad en la que se estima que la Cienciología no cuenta ni con 200 seguidores. La mayoría de los expertos aseguran que el edificio es una parte clave en la estrategia de expansión del grupo por Europa. En otoño del año pasado se abrió otro centro en Londres, y antes habían sido Bruselas y Madrid.

Acto de apertura.
Más de mil personas, entre ellas la actriz estadounidense Anne Archer, acudieron desde diversos lugares del mundo a celebrar la inauguración de la nueva sede de la Cienciología en la capital de Alemania, el pasado 13 de enero. Según la información proporcionada por Deutsche Welle, hubo banderitas y globos, pero también algunos manifestantes aislados que protestaban contra la secta, con pancartas que decían “Lavado de cerebro – ¡No, gracias!”.
El despacho de la Agencia Efe añade que casi millar y medio de seguidores del grupo llegaron en autobuses desde toda Alemania y otros países europeos para presenciar la inauguración de un representativo edificio con las siglas Scientology Kirche (Iglesia de la Cienciología), informó la Policía. El propio alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, declinó la invitación para asistir a la inauguración.
La mayor resonancia del acto se produjo, sin embargo, en la esfera política alemana. Dirigentes de distintos partidos coincidieron en su apreciación: la Cienciología no es una iglesia ni una comunidad religiosa, sino una organización interesada en el poder y el dinero. Más aún: según el ministro del Interior de Baviera, el conservador Günther Beckstein, sus miembros son “enemigos de la Constitución”, quieren ganar influencia sobre personas que toman decisiones en la esfera política y económica. A su juicio, la organización intenta “someter a la gente a su sistema totalitario, mediante una especie de lavado de cerebro”. Por esta razón, considera que deberían ser sometidos a una mayor vigilancia de parte de los servicios de inteligencia. También de el vicepresidente del Parlamento federal (Bundestag), el socialdemócrata Wolfgang Thierse, se mostró partidario de analizar si se debe incrementar tal vigilancia y coincidió en que el objetivo de la Cienciología es tener poder sobre las personas y ganar dinero.
Los temores de los políticos tienen fundamentos concretos. La secta, fundada en Estados Unidos en 1954, ya está siendo vigilada desde hace tiempo por los servicios de inteligencia alemanes, por considerarse que hay indicios suficientes de actitudes contrarias al orden democrático. De hecho, un tribunal de Colonia determinó en 2004 que la Cienciología pretende restringir el derecho al libre desarrollo de la personalidad y al trato igualitario. De acuerdo con fuentes de inteligencia, la cantidad de integrantes de la secta en Alemania oscila entre 5.000 y 6.000 miembros. La Cienciología, en cambio, asegura tener 30.000 miembros en el país.
Material Facilitado a www.iglesiaenmarcha.net, por Ries
23 Ene '07

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