ENTREVISTA A MARGARITA PERCOVICH


ENTREVISTA A MARGARITA PERCOVICH

Extrajimos de esta nota realizada por el Diario La República, las opiniones y metas de la senadora de la Vertiente Artiguista acerca del Proyecto de Salud Reproductiva (despenalización del aborto).

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-­Hay otro tema, acerca del cual la ciudadanía tiene incertidumbre. Tuvo un gran empuje y después entró como en un cono de sombra, a partir de que se conociera la voluntad del presidente Vázquez de ejercer el veto. Me refiero al proyecto de salud reproductiva, mal llamado de despenalización del aborto.
­Es un tema que se ha trabajado muy bien en este período legislativo. En primer lugar porque nosotras, las legisladoras, y también algunos legisladores, estábamos decididas a presentar nuevamente el proyecto y lo pensamos desde la globalidad, o sea desde los derechos sexuales y reproductivos de las personas.
Seamos claros: este gobierno tiene un compromiso programático de atravesar todas sus políticas públicas en la perspectiva de los derechos humanos. Los derechos sexuales y reproductivos forman parte de los derechos humanos, por tanto son indivisibles de éstos. Es así desde la Convención de Viena sobre Derechos Humanos, cuando se incorporaron los derechos de las personas de ejercer su sexualidad plena y la responsabilidad del Estado de darles todas las garantías, con libertad y responsabilidad. Pensamos que debíamos tomar justamente esa perspectiva para incluir, desde las responsabilidades que tiene el Estado para ese ejercicio libre e informado de la sexualidad, un punto que es la posibilidad de interrumpir un embarazo dentro de determinadas condiciones. Así hemos trabajado el proyecto: cuáles son las responsabilidades del Estado y cuáles son los principios éticos sobre los cuales tiene que trabajar, tanto del lado de la educación como del lado de la salud. Dentro de eso se establece la parte legal con la modificación que implica la legalización de la interrupción del embarazo. Este año, como teníamos tantos proyectos de grandes reformas, no quisimos incluirlo en la agenda de la Comisión de Salud del Senado. Pero pensamos presentarlo en 2007. Y estamos trabajando con las políticas que el propio Estado tiene que desarrollar al respecto.
En ese sentido hemos concretado un plan de educación para la sexualidad, y hemos logrado incorporar las guías para que los equipos técnicos de salud trabajen en el tema de la sexualidad con todos los usuarios de sus servicios. Yo estoy muy conforme con esta administración de Salud Pública, que implementó algo que había iniciado la anterior, que es la distribución masiva, en las farmacias de todos los hospitales y centros de salud, de todos los métodos anticonceptivos. O sea, cualquier mujer, o un hombre, pueden reclamar un anticonceptivo en cualquier parte del país para cumplir con el derecho de regular la cantidad de hijos que quieren o de ejercer la sexualidad sin reproducirse. Entre la formación de los equipos de salud y la sensibilidad a los métodos anticonceptivos, nos parece que también estamos cumpliendo con el objetivo, eliminando algunos tabúes y mitos que tienen las estructuras del Estado. Por ejemplo, que para que una mujer se ligara las trompas había que tener el consentimiento del marido o compañero. Todas esas cosas las hemos ido civilizando y el ministerio las ha ido asumiendo de una forma que nos parece muy clara.

-­Sí, todo eso es objetivo, pero permítame entrar al marco jurídico para la interrupción del embarazo. Si el proyecto ingresa incluyéndolo, supongo que ustedes habrán hecho una valoración de lo que puede ocurrir si el presidente lo veta.

­Bueno, somos legisladores y tenemos una obligación con la gente que nos votó y con el programa que desarrollamos y cuyo cumplimiento nos reclaman. A mí, como legisladora frenteamplista, a lo largo y ancho del país me han estado reclamando este proyecto y lo hemos ido a discutir a todas partes. Ojo: no es aborto sí, aborto no, sino qué derechos tienen las parejas o las mujeres para decidir sobre su sexualidad. Lo trataremos, veremos su evolución. Tenemos la certeza de que, por lo menos en la bancada de senadores, ha habido una evolución. Veremos qué pasa, pero nosotros queremos que el proyecto se trate, se discuta en la Comisión, que venga todo el mundo a dar su opinión y que se expresen los legisladores.

-­¿Pero usted cree que si sale y hay veto…?

­Yo no creo eso. Yo conozco al doctor Vázquez y me parece que, si esto se aprueba con los votos de su bancada, no creo que plantee un veto. Lo digo honestamente como legisladora que ha trabajado mucho tiempo a su lado, fui su compañera en la Mesa Política y sé que es muy respetuoso de las decisiones que tome el Parlamento. No creo que la vete. Pero todavía tenemos que recorrer un camino previo, a ver cuánto el sistema político, que en estos temas a veces está muy alejado, avanza al respecto.
Nota publicada el 2 de enero de 2007 por el Diario La República / Escrita por Antonio Pippo

8 Ene '07

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