MILES DE HAITIANOS RENUEVAN SU FIDELIDAD AL VUDÚ


MILES DE HAITIANOS RENUEVAN SU FIDELIDAD AL VUDÚ
 
Miles de haitianos renovaron su fidelidad al Vudú con motivo de la celebración del día de los espíritus muertos o «Gede» y se concentraron en los cementerios de todo el país para honrar la memoria de los que ya no pertenecen a éste mundo.
Desde primeras horas del miércoles, los fieles haitianos comenzaron a acudir a los campos santos cargados de café, «klerec» (bebida autóctona de fuerte graduación alcohólica ) y todo tipo de alimentos para ofrecer a los espíritus.
En Petion-Ville, barrio de la capital haitiana, los ritos religiosos tuvieron su epicentro en la cruz blanca que corona la entrada al recinto.Sobre su base, los fieles depositaron la comida y arrojaron las bebidas al tiempo que encendieron velas y realizaron sus cánticos heredados verbalmente de generación en generación.
«La cruz cristiana representa para el vudú el cruce de caminos entre el mundo de los vivos y el de los muertos, por eso para nosotros tiene una doble significación», explicó Jean Augustine, que anualmente acude a su cita en el cementerio de Petion-Ville.
El vudú, religión nacional y mayoritaria en Haití, convive actualmente con el CRISTIANISMO, representado por la iglesia apostólica y romana y por las misiones evangélicas de una forma pacifica, aunque no siempre ha sido así.

 


La Constitución haitiana de 1987 fue la primera en reconocer la religión vudú como la mayoritaria en el país y también la primera en reconocerla como oficial junto a la católica.
El vudú, aunque no de una forma siempre visible, está presente en todos los ámbitos de la vida del país y hasta los colores azul y rojo de la bandera nacional representan a Ogou, espíritu de la guerra, el fuego y el cosmos.
«Muchos relacionan nuestra religión con la magia negra o una forma pagana de creencia. Esto es fruto del desconocimiento. El vudú sirve para ayudar a la gente en muchos aspectos como el económico, el del trabajo o el del amor», explicó a Efe Joselyn Jacques, vecina de Puerto Príncipe.

En realidad, el vudú es un sistema de creencias y visión del mundo en el cual todas las personas y todas las cosas son sagradas y deben ser tratadas como tales.
Aunque influenciada por diversas religiones (cristiana, islam o masonería) su origen africano explica que se haya nutrido principalmente de las culturas dahomeyana, yoruba, igbo, congolesa y de otros pueblos africanos para su compleja configuración final.

A media mañana comenzaron a llegar al cementerio de Petion-Ville las primeras Mambo ó sacerdotisas vudú ante el delirio colectivo de los presentes.
Son ellas las encargadas de recibir en sus cuerpos a los espíritus de los muertos, momento en el cual alcanzan un verdadero trance.

Previamente el rito exige que estas mujeres consagradas a la religión vudú purifiquen sus cuerpos y limpien sus órganos sexuales con el líquido que extraen de una botella repleta de hierbas antes de recibir al espíritu.
Violentos movimientos, bailes y una continúa ingesta de alcohol caracterizan los momentos en los que las sacerdotisas del vudú prestan sus cuerpos a los espíritus de los muertos.
La multitud, que en todo momento permanece alrededor de los sacerdotes, anima con cantos y gritos a éstos en sus contactos con el otro mundo.

Otra de las características esenciales de esta religión de origen africano es su profunda fluidez, en parte porque no tiene liturgia ni teología escrita y en parte por las diversas influencias que ha tenido de otras religiones.
Además se trata de una fe profundamente democrática; tanto las mujeres como los hombres son sacerdotes y no existen jerarquías nacionales o regionales de ningún tipo.
La jornada de hoy continuará íntegramente dedicada a la veneración de los espíritus del Gede por todo Haití, con visitas obligadas a los cementerios pero también con pequeñas ceremonias locales así como manifestaciones festivas y esporádicas en las calles.
La voz de Galicia/ www.iglesiaenmarcha.net
 
 
2 Dic '06

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