CULMINÓ LA XVI CUMBRE IBEROAMERICANA


 


CULMINÓ LA XVI CUMBRE IBEROAMERICANA
La XVI Cumbre Iberoamericana concluyó ayer en la ciudad de Montevideo, con la ausencia de ocho presidentes, con un amplio consenso sobre los derechos de los migrantes, acercamientos en dos conflictos bilaterales de la región y un firme rechazo al muro de Estados Unidos en su frontera con México.
Al final de tres días de deliberaciones, los gobiernos de 22 países iberoamericanos rubricaron varios documentos, en especial la “Declaración de Montevideo”, el “Compromiso sobre Migraciones y Desarrollo”, y una crítica al muro de 1.200 km que Estados Unidos aprobó construir en su frontera con México.
Este consenso sobre migración “es la primera vez que ocurre en la comunidad iberoamericana”, subrayó el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en conferencia de prensa.
“Ahora hemos empezado a definir un código común que tendrá un desarrollo (…) de acuerdos, de cooperación, un desarrollo de políticas coordinadas y que sin duda alguna facilitará el objetivo de una gobernación adecuada de este fenómeno”, aseveró el mandatario, cuyo país acoge a más de un millón de migrantes latinoamericanos.
En el acto de clausura, el presidente anfitrión Tabaré Vázquez, dijo “hay una responsabilidad de los países sujetos de migraciones para actuar fuertemente sobre las causas que las generan”.
Mientras que el presidente mexicano Vicente Fox declaró en el plenario que el muro “no es una solución, es una acción torpe, una acción poco inteligente, una acción que desconoce las realidades del tema”.
El respeto a los derechos humanos “es lo que está en la otra cara de la moneda en la construcción de este muro”, agregó.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, afirmó que el muro “incita a la discriminación y la xenofobia”, mientras que el boliviano Evo Morales denunció “la criminalización” de “la migración del sur al norte: hay muros, hay deportaciones”.
El muro “va en la dirección absolutamente contraria a la manera en que debemos relacionarnos en el hemisferio”, dijo en la rueda de prensa final la presidenta de Chile, país donde tendrá lugar la Cumbre Iberoamericana en 2007, que abordará la cuestión de la cohesión social en América Latina, una región considerada con la peor distribución de riqueza del mundo.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, también se mostró contrario al muro. “Además de ser una mala señal, no tiene ninguna utilidad práctica”, denunció.
El titular de la Secretaría General Iberoamericana, Enrique Iglesias, declaró que “lo que acaban de aprobar los presidentes es uno de los instrumentos más sólidos que se han producido en materia internacional” y destacó los acuerdos bilaterales que alcanzan estas cumbres.

El conflicto entre Uruguay y la Argentina por la instalación de plantas de celulosa en el Río Uruguay se hizo sentir en la reunión. A pedido del presidente argentino, el rey Juan Carlos de España oficiará como facilitador en este conflicto.
Bolivia y Chile avanzaron en la agenda bilateral, cuyo principal punto de tensiones es la centenaria demanda boliviana de recuperar una salida al océano Pacífico.

Morales, quien se reunió con Bachelet el sábado en privado, propuso en la Cumbre que la comunidad iberoamericana “acompañe” las negociaciones marítimas.
“Esta amistad de los gobiernos de Chile y Bolivia puede ser acompañada, no intervenida, por las naciones iberoamericanas”, dijo Morales a los periodistas, al negar que su llamado implicara trasladar las negociaciones con Santiago al ámbito multilateral.
Agencia AFP / www.iglesiaenmarcha.net

6 Nov '06

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