EN URUGUAY – AUMENTAN LAS MADRES ADOLESCENTES


EN URUGUAY AUMENTAN LAS MADRES ADOLESCENTES

La educación sexual es imprescindible para evitar los embarazos tempranos.

El embarazo en la adolescencia ha existido siempre, pero se convierte en un problema sanitario y social grave en condiciones de pobreza y marginalidad social. En Uruguay, en los hospitales del sector público, uno de cada 5 nacidos vivos es hijo de una madre adolescente.

En Uruguay, en ocasión del Día Nacional de la Prevención del Embarazo Adolescente, el Laboratorio Schering convocó hace un tiempo a un foro de discusión sobre embarazo adolescente. Allí se dieron a conocer datos que muestran que en Uruguay el embarazo adolescente es una realidad creciente.

La adolescencia es el periodo de la vida que va entre los 10 y 19 años, en cuyo transcurso la persona adquiere la capacidad de reproducirse, transita de los patrones psicológicos de la niñez a la adultez y, si le es posible, consolida su independencia económica.

No todo embarazo adolescente es de alto riesgo, aunque éste aumenta en proporción inversa a la edad de la madre. Se considera precoz porque la adolescente no ha completado su desarrollo y crecimiento.

Montevideo: Prevalencia sostenida

En el sector público, uno de cada 5 nacidos vivos es hijo de madre adolescente. Entre los nacidos en 2003 en el Hospital Pereira Rossel, el 24 por ciento tuvieron padres de entre 10 y 19 años, y de ellos el 23 por ciento fue prematuro. El 70 por ciento de los embarazos no fue planificado, y una de cada 10 de estas madres tendrán otro embarazo antes de un año.

“Hasta que no se realice una educación sexual adecuada desde la escuela, y no se formen líderes entre los adolescentes, lamentablemente desde el sistema de salud no vamos a solucionar este gran problema de la sociedad. Nosotros siempre llegamos tarde, dado que, cuando llegan, ya vienen a la consulta con el problema”, afirma el doctor Roberto Sergio, secretario general de la Sociedad Uruguaya de Ginecología de la Infancia y la Adolescencia (Sugia).

Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas, en el 2000, el 51 por ciento del total de los nacimientos ocurrieron en mutualistas y sanatorios del Banco de Previsión Social, frente al 45 por ciento de los hospitales Pereira Rossel y clínicas; 4 por ciento se dieron en otras instituciones.

Datos recogidos del 2001 al 2003 en una de las mutualistas más grandes de Montevideo, el Centro de Asistencia del Sindicato Médico del Uruguay (Casmu), muestran que la tendencia del embarazo adolescente ha sido sostenida: 4,6 por ciento, 4,1 por ciento y 4,7 por ciento, respectivamente.

Analizando 68 historias clínicas gestadas en otra de las mutualistas en 2002 y 2003 la doctora María Inés Martínez, integrante de Sugia, encontró que el cien por ciento de esas madres adolescentes tenía nivel secundario, pero el 80 por ciento había abandonado los estudios por vergüenza. Todas eran solteras al inicio del embarazo; el 10 por ciento se casó luego y el 20 por ciento tenía en sus planes vivir con su pareja.

Ninguno de sus embarazos fue planificado; el 40 por ciento se debió a falla o uso inadecuado del método anticonceptivo y el 60 por ciento directamente a su no uso.

El interior no es otro país

La realidad del interior del país no es muy diferente a la de Montevideo, aunque influyen condiciones de marginalidad acentuadas.

La doctora Mónica Lijtenstein, integrante de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología del Interior, la caracteriza así: “En el interior, por lo general hay sólo dos clases: media y baja. La deserción escolar, a nivel de enseñanza media, es muy marcada en la clase más desprotegida, y las adicciones han ganado el mismo terreno que en Montevideo”.

En 2003, las embarazadas adolescentes que atendió la maternidad del Hospital de Paysandú, por ejemplo, fueron un 25 por ciento del total. A nivel mutual esa cifra bajó a 9 por ciento. Para los últimos 5 años las cifras son sostenidas.

De la población hospitalaria, sólo la mitad se controla precozmente, y apenas un 5 por ciento se va con consejo de contracepción al alta. Un 28 por ciento ya tenía uno o más embarazos anteriores.

Epidemia de VIH/Sida: cada vez más joven y femenina

La epidemia de VIH/Sida es, en todo el mundo y también en Uruguay, cada vez más joven y más femenina. Los adolescentes representan el 29 por ciento de los casos de VIH notificados, y se registra un aumento en los últimos años; 58 por ciento son varones y 42 por ciento mujeres.

En la población general, las mujeres seropositivas constituyen el 32 por ciento. Si bien predomina la transmisión sexual (58 por ciento), por uso de drogas se infecta el 42 por ciento, un porcentaje significativamente mayor que en la población en general, en la que la marca llega al 22 por ciento.

Sector salud busca socios

Todos los especialistas citados coinciden en que la mejor forma de prevenir el embarazo adolescente es la educación sexual temprana, que incluya información sobre anticoncepción. Algunos proponen complementarla con la estrategia de acercamiento a la cotidianeidad de las y los adolescentes; otros ponen el acento en facilitarles un proyecto de vida.

En este sentido, el doctor Bremen de Mucio, director del área Mujer del MSP, advierte que “la adolescencia está buscando las pocas cosas placenteras que puede encontrar: el sexo y la droga, que cumple lo que promete. No es que estén sólo para eso, sino que no tienen acceso a otro proyecto”. De Muccio también advierte que el embarazo adolescente no es todavía debidamente identificado como problema en la sociedad uruguaya, por lo que propone mantener la presión sobre partidos políticos y autoridades educativas, y buscar socios para ello, entre los cuales el principal, a su juicio, es la sociedad civil.
Fuente: Isabel Villar/ La Rep. de las Mujeres

 
 
18 Sep '06

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