LEY ORGÁNICA DE EDUCACIÓN

LEY ORGÁNICA DE EDUCACIÓN

 
Los niños españoles aprenderán en el colegio, a partir de los diez años, que tener dos papás o dos mamás es tan normal como pertenecer a una familia tradicional. Así lo recoge el último borrador de la asignatura Educación para la Ciudadanía, que Educación acaba de remitir a las comunidades autónomas. La innovadora recomendación para que se explique a los escolares que no existe un único tipo de familia, sino varios, incluida la homosexual, responde a una iniciativa parlamentaria aprobada el 21 de junio. Las dos principales patronales de enseñanza (FERE y CECE) han mostrado su rechazo. Esta última ha advertido de que editará sus propios libros de texto al margen de este aspecto de la LOE, en una lucha “sin cuartel” contra una asignatura que traslada al Estado la responsabilidad máxima en la transmisión de valores.
La polémica que suscitó la aprobación de la ley de matrimonios homosexuales podría repetirse en este aspecto del desarrollo de la Ley Orgánica de Educación (LOE), cuya entrada en vigor está prevista para el curso 2007-2008.
La asignatura Educación para la Ciudadanía es uno de los principales compromisos educativos del Gobierno, según afirmó en su día la ministra, Mercedes Cabrera, y reitera ahora el secretario general de Educación, Alejandro Tiana. Responde a una recomendación de la UE para paliar el “déficit democrático” que se observa en la Unión: en los países del Este por la anterior ausencia de democracia y en el resto por la apatía y el desinterés de los ciudadanos. Esta asignatura, que será obligatoria y equiparada en importancia a Lengua o Matemáticas, trata de enseñar a los escolares el funcionamiento y valor de las instituciones, así como la conveniencia de participar en ellas y ser críticos con los gobernantes. Ya funciona como materia autónoma en Reino Unido, Francia, Alemania, Polonia e Irlanda, y como transversal -diluida en otras áreas- en otros países europeos. En España, añade Tiana, se ha impartido en parte de forma transversal, un sistema que ahora se cambia “porque hemos comprobado que no funciona”.
Pero Educación para la Ciudadanía aborda también la transmisión de valores morales y, dentro de ellos, la tolerancia y el respeto al diferente como eje central. Y es aquí donde comienzan los problemas. Para el Gobierno, no basta con ser considerado con las personas de otro sexo, raza o religión. La igualdad implica también el reconocimiento pleno de cualquier opción sexual sin discriminación de ningún tipo. Alejandro Tiana lo explica: “Es necesario que los niños comprendan cómo está organizada la sociedad en la que viven y dentro de ella existen varios tipos de familia: biparentales, monoparentales y homosexuales. Negarlas es negar la realidad”.
En el primer borrador, presentado por la ministra el pasado 6 de junio, la redacción era más ambigua: “Contenidos: Familia y relaciones entre hombres y mujeres”. La mención en este segundo borrador de la expresión “la familia y sus distintos tipos” está en consonancia con la proposición no de ley, aprobada en la Comisión de Educación del Congreso el pasado día 21, sobre el “establecimiento de medidas para el reconocimiento de la diversidad afectivo-sexual en el sistema educativo”. En la exposición de motivos, el Grupo Socialista argumenta que “la igualdad legal no es suficiente”. “Entre los alumnos hay homosexuales y el sistema tiene que dar una respuesta escolar”, argumentó Luis Tomás en la comisión. Este diputado por Málaga asegura que “solo con paliar el sufrimiento que supone recordar a este tipo de alumnos que son diferentes ya justificaría la medida”. Lo contrario le parece “cruel” a este profesor de secundaria.
No opina lo mismo el secretario general de la Federación España de Religiosos de Enseñanza (FERE-CECA), Manuel de Castro, quien señala: “Se empieza reconociendo que los homosexuales son una familia más y terminamos admitiendo como familia a un hombre con tres mujeres”. Matiza que el resto de la asignatura, “sin ser un ideal”, sí es “razonable”. Mucho más beligerante se muestra la otra patronal, la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), que representa entre otros a los colegios religiosos ultraconservadores. A sus representantes les produce rechazo que Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos vaya más allá del aprendizaje de conocimientos y entre en “actitudes y valoraciones morales”. El director del Instituto de Técnicas Educativas de la CECE, Mariano del Castillo, muy irritado con este proyecto, vaticina “conflictos” tanto entre las familias con los profesores como de éstos entre sí: “En religión se enseñarán unos valores y en Educación para la Ciudadanía, los contrarios”, dice. Está convencido de que el Gobierno no dará marcha atrás. Por eso advierte: “Imprimiremos nuestros propios libros de texto”. La ausencia de control previo sobre los textos hace posible esta iniciativa, sujeta al criterio de una comisión que, a posteriori, vele por el cumplimiento del “espíritu de la LOE”, según Alejandro Tiana. Esta asignatura se impartirá en el último ciclo de Primaria y en parte de Secundaria.
Fuente:El País- España/por Joaquina Prades
 
2 Ago '06

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