INTERROGATORIO EN IRAK

INTERROGATORIO EN IRAK

El coordinador del Programa de Irak, Nabil Omeish, ya está acostumbrado a enfrentarse a experiencias inusuales en el curso de su trabajo. A menudo, las situaciones no son exactamente como parecen al principio.
 
Un día en Bagdad me detuvo un oficial en uno de los puestos de seguridad, que pidió ver lo que llevaba en la maleta que cargaba. Al ver las muestras de las Biblias para niños y calendarios bíblicos, comenzó a interrogarme acerca de los mismos. Luego me dijo que lo acompaña a una oficina cercana, donde había dos oficiales más. Él les pidió que salieran y comenzó a interrogarme acerca del propósito y naturaleza de mi trabajo. Le expliqué que trabajaba para la Sociedad Bíblica, y le entregaba Escrituras a todo el que quisiera recibirlas. Su tono se volvió amigable y me preguntó si distribuíamos paquetes de alimentos junto con las Biblias por medio de diversas iglesias. Cuando se lo confirmé, comenzó a contarme su historia.
 
Me explicó que había estado desempleado hasta hacía unos nueve meses. Antes de conseguir su actual trabajo, su hijo de diez años estaba jugando un día cerca al complejo de una iglesia. Vio que familias del lugar entraban al complejo y salían con alimentos y Biblias ilustradas. Siguió a algunas de las familias al complejo, y también le dieron alimentos y Escrituras. Cuando llegó a la casa le contó a su papá dónde había recibido esos artículos.
 
Habían transcurrido cuatro días desde que la familia había podido comprar comida, así que tenían mucha necesidad y estaban extremadamente agradecidos por lo que le habían dado al niño. A la mañana siguiente el hombre se dirigió a la iglesia y le dio las gracias al pastor por el regalo. El pastor le entregó otra Biblia; comenzó a leerla todos los días y a escuchar a Radio Trans Mundial. Al recibir la Palabra de Dios de esta manera, aceptó la fe.
 
Secándose las lágrimas me pidió que orara por él. Lo abracé, le di las gracias por animarme con su testimonio, y le aseguré que oraría por él y por su familia. Mientras me retiraba de la oficina, me dijo: “Recuerde, tiene un hermano aquí”.
Fuente: LaBibliaWeb.com

 
 
17 Ago '06

Deja un comentario

*